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El calvario de buscar empleo puerta por puerta durante la pandemia

Foto(s): Cortesía
Citlalli López Velázquez

El calor del mediodía bañó su cara en sudor. El recorrido durante dos kilómetros entre el camino polvoriento ha sido cansado, así que antes de tocar la puerta sorbe un trago de agua, se acomoda la gorra y confía en que por fin escuche un sí como respuesta.


-Hola, buenas tardes, ¿no necesitan a alguien que les ayude con el aseo de la casa?


- Gracias, no ocupamos.


Es la enésima vez que escucha la misma respuesta desde hace dos meses que se quedó sin empleo y que comenzó a buscar uno nuevo puerta por puerta.


Mari es trabajadora del hogar, uno de los primeros grupos de población en quedar sin empleo o enviados a su casa sin goce de sueldo por la presencia del virus SARS COV2 (Covid-19) que tomó México en abril de 2020.


Así, un día sin querer esperar más, tomó camino y fue a buscar la manera de tener ingresos para ayudar en el sostenimiento de la familia. Durante esos dos meses fue rechazada, tanto por la falta de dinero para poder contratarla como por el temor a un contagio. Luego de la dificil búsqueda logró hallar uno.


Cuando Mari explica las razonas por las cuales se quedó sin empleo, no puede evitar sentirse triste. Ella tuvo que salir del lugar en donde laboraba por los malos tratos con los que tenía que enfrentarse cada día de trabajo.


Es por ello que a pesar de que sabía que no sería nada fácil poder encontrar otro empleo, decidió renunciar. “Francamente yo renuncié a ese trabajo porque yo no aguantaba los malos tratos. Me ponían trabajo de más, ya no aguanté más esa situación”, expresa.


De acuerdo con la organización Internacional del Trabajo (OIT) las y los trabajadores domésticos frecuentemente laboran diariamente un número de horas excesivo, incluso por encima de las ocho establecidas para la mayoría de las ocupaciones. Dichos excesos son mayores en aquellas personas que viven en el hogar del empleador pues se le obliga a tener una disponibilidad constante.


El día que Mari halló un nuevo trabajo era sábado. Recorrió varias casas preguntando y cuando estaba por desistir, por fin escuchó un sí.


“A mí me costó mucho, me fue muy dificil, pero ahora tengo un trabajo. Yo le digo a las personas que también andan en busca de trabajo que le echen muchas ganas para salir adelante y enfrentar esta situación que estamos viviendo”.


De acuerdo con estimaciones, a raíz de la pandemia del SARS COV2 (COVID-19) el 70 por ciento de las trabajadoras del hogar se quedaron sin empleo.


 


"Yo le digo a las personas que también andan en busca de trabajo que le echen muchas ganas para salir adelante y enfrentar esta situación que estamos viviendo”.


Mari, trabajadora doméstica.


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