CIUDAD DE MÉXICO.- Al presentar su Política de Inclusión Financiera, el presidente Enrique Peña Nieto aseguró que su Gobierno ha dejado a un lado el asistencialismo para terminar con la pobreza.
"Hoy, contamos con una política social de nueva generación que, haciendo a un lado el asistencialismo, pone énfasis en incrementar las capacidades productivas de sus beneficiarios", afirmó.
El mandatario informó que la política de inclusión busca que personas de escasos recursos se incorporen al sistema financiero, al poder tener una cuenta de ahorro, contratar un seguro, acceder al crédito y poder realizar los pagos de distintos servicios, y presentó seis lineamientos como parte de esta política.
"Todo ello permite que las familias sean menos vulnerables, sean menos frágiles, tengan menos riesgos de perder su patrimonio o de eventualmente de caer en la pobreza".
El presidente presentó los seis ejes de la política, los cuales son: incluir en programas de estudio de educación básica aspectos de los servicios financieros; innovaciones tecnológicas; infraestructura financiera en zonas del sur del país; mayor acceso a servicios financieros formales; mecanismos de protección al consumidor; y datos y mediciones para evaluar esta política.
"En 2012, el 56 por ciento de la población contaba con algún producto de crédito, ahorro o de seguro; esta cifra aumentó a 68 por ciento en tres años. En ese periodo se incorporaron al sistema financiero 12.7 millones de personas más", refirió.
El anuncio se dio en el marco de la visita de la Reina Máxima de Holanda, quien en 2009 fue designada por la ONU como asesora especial de la Financiación para el Desarrollo Inclusivo.
