Oaxaca.- ¿Cómo saber cuándo un quesillo es de buena o pésima calidad? Según los productores del valle de Etla, basta poner al fuego una hebra o un pedazo de esa delicia gastronómica. Si se enrolla hacia arriba, se asa y despide un olor agradable, es de alta calidad; si se derrite de inmediato, es de baja calidad.
La precisión surgió debido a que de 15 a 20 toneladas de productos derivados de la leche provenientes de Puebla y Chiapas invaden Oaxaca cotidianamente, e incluso los disfrazan como alimento netamente de la entidad, señalaron autoridades de Reyes Etla.
En conferencia de prensa, presentaron ayer la Sexta Expoferia del Queso y del Quesillo, del 23 al 26 de julio, y garantizaron productos de primera calidad, del cual aún buscan su denominación de origen, en coordinación con instituciones educativas.
De acuerdo con el coordinador de la actividad, Cándido Reyes López, los derivados de la leche que se producen en las entidades vecinas son relativamente más baratos, primero porque ellos sí tienen apoyos del Gobierno federal y del estatal; segundo porque cuentan con mejor tecnología y pastizales apropiados para el ganado; y tercero, porque la actividad es masiva en esas regiones.
No obstante, han incrementado su producción, basados también en el uso de elementos ajenos o adicionales al lácteo, lo que hace que baje la calidad del alimento.
El presidente municipal de Reyes Etla, Andrés Castellanos, lamentó que no haya el apoyo suficiente en el estado para los campesinos y productores: “Este año no hubo nada de ayuda, quizá por las elecciones, quizá por los problemas sociales, pero no hubo nada”, dijo.
A su vez, Reyes López agregó que en el valle de Etla, al día se produce en total aproximadamente una tonelada de queso, quesillo y otros derivados; no obstante, garantizó que son de alta calidad, al ser producido de manera directa por los productores.
De los costos ejemplificó:
Para elaborar un kilo de quesillo se requieren 10 litros de leche, que tienen un precio de ocho pesos cada uno, a lo cual se le deberá agregar también el costo de los demás insumos y la mano de obra. Por ello, un quesillo auténticamente oaxaqueño tiene un precio de entre 120 y 130 pesos.
Invitó a la población en general a visitar la localidad, para disfrutar el queso, quesillo, requesón y queso botanero, entre otros productos, que son auténticamente elaborados en esa comunidad, ubicada a 18 kilómetros al poniente de la capital, aproximadamente.
