Por sueldos o labores insatisfactorias, y en otros casos por irresponsabilidad, personas beneficiarias, desertaron del programa Jóvenes Construyendo el Futuro.
La cifra, aún indeterminada se ha ido replicando en distintos puntos de Oaxaca, tanto de becarios como de tutores que se dieron de baja.
De acuerdo con las cifras al corte del 13 de junio, publicadas en la página oficial de la Secretaría de y Trabajo y Previsión Social (STyPS) en el estado estaban inscritas 25 mil 163 personas beneficiarias de las cuales 14 mil 847 eran mujeres y 10 mil 308 hombres. Además de 4 mil 527 centros de trabajo; 4 mil 246 del sector privado, 158 de organización social y 168 de institución pública.
Salvador López López, presidente de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope) señaló que de las 15 microempresas de esta cámara, adheridas al programa Jóvenes Construyendo el Futuro, en un caso, dos desertaron. Se trató de una mujer y un hombre con estudios universitarios.
“Fueron excelentes, nos apoyaron bastante, pero ellos aspiraban a tener un ingreso mayor, después de recibir sus 3 mil 600 querían más y hasta dónde sé, ya están trabajando en otras empresas”, expuso López López.
Con base en las cifras de becarios, el líder de cámara señaló que las metas están quedando cortas. “Como fueron varios programa sociales los que se implementaron, varios se interrumpieron debido al burocratismo”, expuso.
En el caso de la Alianza Empresarial y Comercial de Oaxaca, tienen el registro de tres jóvenes que fueron dados de baja debido a que sólo asistieron a trabajar diez días y ya no continuaron.
“Cuando se oferta un programa que no está debidamente supervisado, tiende a fallar. Muchos jóvenes quisieran obtener los programas de manera sencilla y fácil. No es así, si bien el recurso se les deposita a ellos deben de cumplir con una responsabilidad. A mi me pasó en lo persona. Yo me llevé el chasco. Hubo una que se atrevió a decirme que yo no era su patrona y que el recurso era de Andrés Manuel”, refirió la presidenta de la AECO, Esther Merino Badiola .
A través de denuncias realizadas en redes sociales se supo de otros casos en donde becarias fueron puestas a barrer, lavar trastes, así como a matar y pelar pollos, actividades domésticas del tutor que tenía una tienda de abarrotes.
