Pasar al contenido principal

Desabasto y encarecimiento por bloqueos carreteros

Foto(s): Cortesía
Citlalli López Velázquez

“Estamos afectados terriblemente”, señala doña Soledad mientras hurga en su bolso tratando de encontrar hasta la última monedita que le ayude a salvar sus compras semanales.
En cuestión de días, el precio de los alimentos se encareció entre tres y hasta 20 pesos debido al desabasto ocasionado por los bloqueos carreteros establecidos por la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). La situación forma parte de un conflicto que el gobierno federal y estatal no han podido resolver.
 


Menos productos


Doña Soledad, quien no pertenece a uno u otro lado del conflicto, es damnificada. En esta ocasión llevará a casa un 30 por ciento menos productos que los adquiridos la semana pasada con el mismo dinero.
Para ella -aunque el contexto actual dista mucho de lo ocurrido en el 2006- la percepción del golpe económico es mayor porque además se conjuga con la pérdida de poder adquisitivo en las familias durante el último sexenio.


La tesis de Soledad no es errada. Las cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) indican que la cifra de pobres creció 9.4 por ciento entre 2012 y 2014. En estos dos años se sumaron 228 mil 200 oaxaqueños a situación de pobreza.


“Es cierto que no es ni la mínima parte de lo que vivimos en el 2006, pero en esta ocasión lo sentimos más pesado porque no tenemos los mismos ingresos que hace diez años. Nos sentimos afectados terriblemente”, señala.



 

Encarecimiento


La gente va y viene por los pasillos de la zona de bodegas de la Central de Abasto escogiendo entre los montoncitos de verduras aquellas que luzcan más frescas y tenga el mejor precio.
El traslado atropellado de los productos desde el estado de Puebla a Oaxaca afectaron la calidad de los alimentos porque para poder pasar han tenido que esperar entre uno y dos días. A la par vino el encarecimiento.


En el mercado, la calabaza, el pepino y jitomate no han sufrido variación en el precio porque son productos abastecidos por las comunidades de Valles Centrales; sin embargo, el aguacate, chile jalapeño, chayote y zanahoria registran incrementos de hasta veinte pesos por kilogramo.


Así por ejemplo, el aguacate pasó de 30 a 50 pesos en sólo una semana; la cebolla estaba a 8 y ahora a 12 pesos, lo mismo sucedió en el caso de la zanahoria. “Si compramos caro nos obligan a vender caro”, señala Inés, quien desde hace tres décadas es comerciante en la Central de Abasto.
 


La esperanza


La preocupación de los comerciantes se expresa en voz alta y se comparte con los compradores. La esperanza también es un elemento compartido, pues todos desean que este conflicto se solucione de la mejor manera y en el menor tiempo.


La afectación ocasionada por los bloqueos no lleva al enojo focalizado contra la Sección 22 porque “sus razones tienen para movilizarse y porque sabemos que el gobierno no está haciendo su trabajo”, indica Inés.


La mujer, quien vivió el conflicto del 2006, recuerda que en aquél año los bodegueros se unieron al paro y dejaron de vender en solidaridad con los maestros. En esta ocasión no ha ocurrido así, lo que les permite “coyotear” el producto para seguir generando ingresos.
 


Central en desabasto


El cargamento de huevo llegó con dos días de retraso. El de azúcar y margarina están varados en la carretera de Nochixtlán esperando atravesar hacia Oaxaca. “Si esto sigue así, pronto los proveedores van a dejar de enviarnos productos porque en lugar de ganar, registran pérdidas”, advierte Alina Colmenares, quien es comercializadora de todo tipo de insumos para panadería y repostería en la Central de Abasto.
La mujer lo refiere con preocupación y ante sus ojos se vislumbra un escenario adverso como el vivido hace diez años. Es una situación que nadie desea, indica, “pero a este conflicto no se le ve para cuándo”, subraya.


Bulmaro Colmenares, quien es comercializador de huevo, observa en el gobierno estatal y federal al principal responsable en la crisis que viene.
“Hay desabasto de productos básicos. Este cargamento de huevo estuvo tres días en Nochixtlán, ya nos estábamos quedando sin mercancía. En este conflicto el gobierno es el responsable porque no ha sabido resolverlo”, señala don Bulmaro Colmenares, quien es comercializador de huevo.



 


Faltan huevos


El cargamento de huevo que llegó este sábado será suficiente para cubrir los próximos cuatro o cinco días dependiendo la demanda. Los proveedores le indicaron que debido a la falta de condiciones de seguridad, muy probablemente dejen de enviar el producto hasta en tanto no se liberen las carreteras. “Los proveedores ya no nos quieren mandar el producto”, expuso.
Esta situación también se resiente en otros puntos del estado; en los pasados días, la organización denominada Red Ciudadana de Huatulco denunció que se registra escasez de alimentos y gasolinas.


A través de un pronunciamiento señalaron que “al día de hoy, merced a la inacción de nuestros gobiernos, carecemos en Huatulco de combustibles y alimentos perecederos, así como de otros insumos fundamentales para la vida diaria y para el funcionamiento de las empresas y negocios de la localidad”.
 


Resistencia en las carreteras


Durante cinco días consecutivos, integrantes de la Sección 22 del SNTE mantienen carradas distintas carreteras de la entidad. A pesar del operativo implementado por la Policía Federal y Estatal, hasta este sábado continuaban los bloqueos en los tramos de las carreteras local de San Pablo Huizto y Telixtlahuaca; y, en la federal, en jurisdicción de Asunción Nochixtlán.
Asimismo, se reportaron bloqueos en la Costa, Cuenca ,Mixteca y Cañada, regiones que conforman la entidad.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.