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Colonia González Guardado, donde la vida no vale nada

Foto(s): Cortesía
Redacción

La colonia Guillermo González Guardado no es León Guanajuato, pero aquí también aplica la popular canción del recordado José Alfredo Jiménez: "la vida no vale nada".


Y es que en la colonia Guillermo González Guardado, en jurisdicción del distrito de Zaachila--la segunda en antigüedad fundada por familias de pepenadores--"nadie tiene la vida comprada".


"Cualquiera y en cualquier momento puede morir en un asalto, porque aquí no hay vigilancia policial, o simplemente porque en la colonia no hay médicos ni medicamentos para la atención eficiente de un enfermo", coinciden Guillermina Martínez López y María Hernández.


"En la Guillermo Gonzalez Guardado existe un Centro de Salud, pero es como si no lo existiera, porque su personal simplemente ni te escucha ni te atiende", expone de su lado Ericka García Martínez.


Los reproches de las madres de familia son constantes contra el personal médico. "Lo siento, pero si no tiene cita médica, no pueden atenderla", pretexta siempre la trabajadora social, señala Eufemia Hernández Antonio.




Es urgente la ampliación del Centro de Salud, dice Eufemia Hernández Antonio (de cachucha). FOTO: Carlos Román Velasco

Para pasar a consulta médica, tenemos que llegar a las 03:30 de la madrugada. Sentados en la calle esperamos hasta la llegada de la trabajadora social a las 8:00 horas, agrega.


"Aunque en la fila esperan cincuenta pacientes, sólo aceptan a 15 a quienes les entregan una ficha. No admiten más, y no importa que te vengas muriendo", señala de su lado Aurelia Roque Hernández, quien es diabética.


El problema para el paciente no termina al ganar una ficha para consulta médica. Una vez que el paciente pasa con el médico se enfrenta a otro problema: la compra de los medicamentos, porque el Centro de Salud no los tiene.


Los pacientes en su totalidad son personas de escasos recursos y con la la receta en la mano sólo tienen dos caminos para elegir. El primero, conseguir dinero para comprar sus medicamentos, y el otro, resignarse a la enfermedad.


Si se trata de una tos o una gripe, no es ningún problema, porque reposando se superan. El grave problema surge cuando se trata de un hipertenso o un diabético que necesita sus medicamentos para su control.


"Yo he tenido que comprar glibenclamida, porque aquí en el Centro de Salud no dan nada. El desabasto de medicamentos es un problema de todos los días. Las súplicas para que nos atiendan también son de todos los días".


PORTAZO A CASOS DE URGENCIA




Cecilia Méndez ( con rebozo blanco) expone que aunque sean casos de urgencia, el personal médico no expide hojas de referencia para el Hospital Civil. FOTO: Carlos Román Velasco

Para Cecilia Méndez Cruz, en el Centro de Salud de la colonia Guillermo González  Guardado los casos de urgencia médica no tienen prioridad.


Recuerda: "Estaba en mi casa allá en la colonia 'Bicentenario de la Indendencia', del otro lado del basurero, y noté que mi hijo de cinco años lloraba y se quejaba por cuadros de fiebre, vómito y diarrea".


Lo cargué y llegué corriendo aquí al Centro de Salud, supliqué a la enfermera que  recibiera a mi niño porque venia deshidratado. La respuesta fue negativa, porque no había sacado ficha.


A pesar de la gravedad del caso, el personal médico no me apoyó para referir a mi hijo al Hospital Civil Doctor Aurelio Valdivieso. En síntesis, tuve que conseguir dinero prestado para llevar a mi hijo a un consultorio privado. Quinientos pesos no me alcanzaron para el pago de la consulta y los medicamentos.


"Algunos padres de familia nos hemos aventurado al llevar a nuestros hijos a los Hospitales de Alta Especialidad, o de la Niñez Oaxaqueña, pero lo primero que nos piden, con justificada razón, es la hoja de referencia", explican.


"Nos han reiterado en esos hospitales que si el paciente requiere atención de segundo nivel, el personal del Centro de Salud, está obligado a expedir una hoja de referencia", insisten.


Sin revelar su nombre y apellidos, una enfermera comentó a NOTICIAS que el director del Centro de Salud es el único autorizado para proporcionar información relacionada con los servicios médicos. "Lamentablemente no se encuentra en este momento", agregó.


POBRES ENTRE LOS POBRES




No valieron sus súplicas. Regresaron a casa sin ser atendidas. FOTO: Carlos Román Velasco

Las madres de familia coinciden que la colonia Guillermo González Guardado, carece de todo. Al pésimo servicio del Centro de Salud, se suma la inseguridad pública. Ni de chiste viene aquí la policía.


Por ello, los robos y asaltos a mano arma son constantes. A los estudiantes los despojan de sus teléfonos celulares. A los obreros también.


Las calles de este asentamiento, fundado en 1994 por pepenadores, son polvorientas y en época de lluvia resultan intransitables. El alumbrado público es deficiente. La oscuridad es aliada de los vagos y viciosos para asaltar tranquilamente sin ser identificados.


La vida en la colonia Guillermo González Guardado, en jurisdicción de Zaachila, se torna un infierno por la escasez de agua.


Ello se ha convertido en un gran negocio para los piperos. El precio del tambo de mil cien litros de agua para uso humano, aumento de 75 a 95 pesos.


La mayoría de las viviendas corresponden a familias muy pobres. Lo mínimo que pueden comprar son 20 pesos de agua. Es el volumen de un tambo de 200 litros.


La colonia Guillermo González Guardado, tampoco cuenta con servicio de drenaje.


UN CENTRO DE SALUD PARA 13 COLONIAS




Rostros de angustia, imágenes cotidianas en el Centro de Salud. FOTO: Carlos Román Velasco

De acuerdo a las exposiciones de las entrevistadas, al Centro de Salud de la colonia Guillermo González Guardado acuden también habitantes de las colonias Cantera, El Bosque, Bicentenario de la Independencia, Che Guevara. Renacimiento, 24 de julio, Morelos, La Franja, Juquilita, Rancho Viejo, Valle de Reyes, Campo Adal y Hermosa Provincia.

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