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Centro Histórico de Oaxaca: entre turismo y ambulantaje

Foto(s): Cortesía
Luis Ignacio Velásquez

Miles de turistas nacionales y extranjeros tomaron el centro de la capital del estado para disfrutar sus bellezas arquitectónicas, culturales y gastronómicas, durante los últimos días del 2017 y primeros del 2018. Sin embargo, a la par, los sitios más emblemáticos lucen saturados por vendedores ambulantes de la Unión de Artesanos y Comerciantes Oaxaqueños en Lucha (UACOL), Renacimiento y los triquis.


El zócalo, con edificios como el Palacio de Gobierno, los portales y la Catedral, se observan rebosantes de viajeros que buscan descubrir las bellezas del Centro Histórico de la antigua Verde Antequera. Bajo los portales, en las mesas de restaurantes, bares y cafés, los comensales disfrutan de la actuación de trovadores y artistas callejeros que buscan obtener unas monedas por su actuación.


En el inmenso parque, las familias admiran el Nacimiento con figuras de tamaño natural, mientras otros posan para retratistas que por 150 pesos realizan el retrato o caricatura de los turistas; mientras que otros deciden tomarse una fotografía con los tres Reyes Magos para obtener una foto pegada a un calendario, por la módica cantidad de 50 pesos.


El primer cuadro de la ciudad es una romería, donde se expenden los más variados productos: ropa típica, sombreros, joyería de plata, frituras, tatuajes, bisutería de alambre, elotes, pinturas elaboradas con aerosol y demás. Cientos de vendedores invaden el lugar, ante la indiferencia de la autoridad.



El turismo pasea "custodiado" por decenas de vendedores. FOTO: Emilio Morales

Pelean los espacios


Los vendedores de ropa que todo el año expenden sus productos de manera itinerante en el zócalo, expresan su inconformidad por la decisión de permitir que los propietarios de los puestos que se ubicaban en la primera calle de Flores Magón ingresaran al primer cuadro de la ciudad, por presiones de sus dirigentes Adán Mejía López, de UACOL, y Carmen Luján, de la Organización de Mercados, Vía Pública y Verbeneros Renacimiento, afiliada a Libertad.


Comentan que el 23 de diciembre, cuando se permitió la entrada a UACOL al zócalo, los vendedores de Carmen Luján presionaron para entrar ellos también. “Se dio un conato de enfrentamiento entre ambas organizaciones y se acordó que ambos grupos tendrían 36 espacios para venta, cada uno; 14 puestos en el primer cuadro y 24 repartidos entre la Alameda y la Plaza Independencia”.


“El problema es que a nosotros, que siempre estamos vendiendo aquí de manera ambulante, ahora tenemos que buscar clientes en las cuatro esquinas del zócalo, porque ninguna de las organizaciones nos quiere dar un espacio para expender nuestros productos”.


Frente al Portal de Flores Magón se han instalado más de una docena de puestos de ropa típica, que utilizan diablitos para ofrecer sus productos a los turistas, mismos que resguardan en grandes bolsas de plástico de color negro.


En tanto que los triquis convirtieron los 14 arcos del Palacio de Gobierno, construido en 1832, en puestos semifijos con maderas y plásticos para vender también ropa tradicional y artesanías; de tal manera que los visitantes sólo se pueden contentar con admirar los balcones del edificio de cantera verde, porque su pasillo frontal está ocupado por siete casetas improvisadas, de cada lado de la puerta principal.



Alimentos, productos chatarra, ropa y hasta baratijas son ofertadas en el zócalo. FOTO: Emilio Morales

En la plazuela de la Independencia la situación no es mejor. Los puestos de ropa típica compiten con artistas callejeros, vendedores de fritangas y papas fritas.


Policías e inspectores municipales vigilan la zona y mantienen guardias permanentes por la noche, pero a pesar de esto, el zócalo es un enorme mercado al aire libre en pleno auge por las compras que realizan los turistas nacionales y extranjeros.


El Andador Turístico


Otro lugar sumamente concurrido por el turismo es el Andador Turístico, un espacio que conserva el toque colonial de la ciudad capital, con edificios emblemáticos como el ex Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca, creado en 1827, antecedente inmediato de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca; la casona del siglo 17 que ocupa la Biblioteca Pública Central y el edificio de la misma época, conocido popularmente como la Casa de Cortés, que alberga actualmente al Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (MACO).


Por sus largas calles revestidas de cantera, los paseantes admiran las casonas de la Colonia con sus grandes balcones, que ahora albergan farmacias, hoteles, tiendas de artesanías y joyerías.


Por el lugar pupulan también vendedores de ropa típica, que cofraternizan con mendigos, niños chiapanecos que venden cigarros y dulces, así como vendedores de frituras, elotes y artesanías.



Mimos, payasos y otros vendedores invaden espacios aledaños a la Catedral y la Alameda. FOTO: Emilio Morales

Mercados navideños


Para llegar finalmente al Jardín El Pañuelito, en la esquina del monumental templo de Santo Domingo de Guzmán, edificado en 1608, donde los triquis han instalado su mercados de ropa típica.


El pasado sábado 23 de diciembre, los triquis y el grupo Renacimiento que lidera Carmen Luján, protagonizaron un enfrentamiento enfrente del templo de Santo Domingo de Guzmán, por la pretensión de la dirigente priista de apoderarse de espacios para colocar a sus seguidores.


Frente a decenas de turistas, los comerciantes arremetieron con palos, piedras, tubos y todo lo que tenían a la mano, en la disputa de los lugares públicos para ejercer el comercio en esta temporada decembrina. Y es que dicen los comerciantes ambulantes, que la temporada decembrina es la mejor del año para obtener algunos ingresos, por lo que es necesario hacer todo lo posible para ocupar un lugar en el Centro Histórico.

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