Oaxaca.- Dos manifestaciones simultáneas en el ayuntamiento capitalino afectaron ayer la sesión de cabildo. Por un lado, comerciantes del mercado orgánico El Pochote denunciaron al Comvive del Barrio de Xochimilco de impedirles realizar sus actividades comerciales los fines de semana. Y por otro, ambulantes respaldados por el Frente Popular 14 de Junio exigieron al municipio garantías para seis vendedores que recientemente abandonaron las filas de la Coordinadora de Organizaciones Sociales (COS).
EL CONFLICTO DEL POCHOTE
El Comvive del barrio mencionado, encabezado por Amado García, Noé Hernández y Miguel Agüero, argumenta que los tianguistas que se instalan cada viernes y sábado de 8:00 a 18:00 horas, maltratan, dañan y contaminan el atrio del templo católico, donde se instalan desde hace seis años con autorización del párroco Wilfrido Mayrén, mejor conocido como el Padre Uvi.
El representante de los comerciantes, Enrique Noé Pelaez Matadamas, aseguró que éstos cada seis meses realizan un tequio para dar mantenimiento al lugar. Recordó que en un principio se hizo una invitación abierta a los artesanos del barrio para unirse a los 70 que conforman el colectivo de vendedores, cuya actividad beneficia a 150 familias.
Los artesanos que viven de las ganancias que obtienen de su participación en las ventas del Pochote Xochimilco, provienen de las ocho regiones del estado, principalmente de Nochixtlán, Etla y Juchitán.
Las trabas para continuar vendiendo artesanías y productos orgánicos obligó a los comerciantes a exigir atención ante las autoridades municipales. No obstante, admitieron que durante su estancia, el tráfico crece considerablemente en la zona.
AMBULANTES SIN PERMISO PIDEN ESPACIO
En tanto, respaldados por el Frente 14 de Junio, al Ayuntamiento llegaron seis ambulantes que recientemente formaban parte del COS. Al abandonar la organización, su derecho de venta como ambulantes tolerados en la primera calle de Bustamante, en el centro de la ciudad, les fue retirado.
"Lo que estamos demandando es la devolución de los espacios que han trabajado por años. Los puntos de venta no son de las organizaciones... y si hay que pagar un permiso, pues lo pagamos", dijo, Florencio Cruz Bolaños, uno de los representantes del frente.
Asimismo, responsabilizaron al representante del COS, Giovanni Rojas, de enriquecerse a costillas del trabajo de los vendedores, quienes tienen que pagar cuotas altas para seguir trabajando.
INSPECTORES, SIN CAPACIDAD PARA RESOLVER PROBLEMA
Ever Martínez León, jefe de inspección y vigilancia en la vía pública, explicó que ninguno de los ambulantes de las organizaciones mencionadas cuenta con un permiso para vender, no obstante, "son tolerados".
Respecto a la asignación de los espacios, resaltó que lo que hace falta es saber a qué organización pertenecen los vendedores y hasta entonces, las autoridades decidirán si autorizan o no que los comerciantes sigan trabajando en la zona mencionada.
Los inspectores, dijo, se mantendrán al margen hasta que sean las propias organizaciones las que solucionen el conflicto. "Tienen que ponerse de acuerdo para que la autoridad pueda actuar en consecuencia... yo no tengo capacidad de resolución, yo solamente soy ejecutor", admitió.
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