"Amnesia", novela de Amado Nervo escrita en 1918, cuenta la historia de dos mujeres que comparten un mismo cuerpo, aunque debiéramos decir que lo ocupan cada una a su debido tiempo para generar una interesante trama, que pone de manifiesto algunas creencias acerca del amor y la femineidad.
Amado Nervo, al momento de su muerte, era el literato latinoamericano más reconocido del mundo. Heredero de la tradición modernista inaugurada por Rubén Darío. Aunque es bien conocida su obra poética, Amado Nervo cuenta también con una nutrida producción narrativa y novelística, a la cual pertenece esta obra.
Pablo, el protagonista, se enamora de una mujer hermosa y se casa con ella a pesar de las advertencias de algunos conocidos que la tienen por persona frívola, vanidosa y perversa. El enamorado tiene oportunidad de corroborar lo anterior y termina haciendo vida en común con una mujer dura y temperamental que le hace ver su suerte, al grado de que piensa en la separación.
Como corresponde a una trama de principios del siglo 20, el protagonista contempla la posibilidad de que la maternidad sea la panacea para el estado volátil de su mujer, cosa que procura y finalmente logra. Sin embargo, las difíciles circunstancias del alumbramiento, dejan en su esposa importantes secuelas que repercuten en su vida anímica. Tal es la gravedad de su estado, que Luisa deja de ser consciente de ella misma y de su propia personalidad, remitiéndola al estado de amnesia que da título a la novela.
Esta amnesia, por demás sui generis, da la oportunidad al protagonista Pablo, de moldear desde el principio la personalidad de su mujer a la que incluso cambia de nombre: deja de llamarla Luisa y, sin más, la convierte en Blanca. La nueva mujer es buena, abnegada, noble y precarizada en su salud, como corresponde al ideal romántico; en suma es la antípoda de Luisa, vital y caprichosa.
Para describir y explicar el estado de su protagonista femenina, Amado Nervo acude a una vasta bibliografía “científica” con la que nos describe los pormenores de algunas investigaciones al respecto de la amnesia y la personalidad múltiple, utilizando para ello nombres de eminencias médicas que corresponden a los de algunos héroes literarios como Melville o Stevenson.
Ni qué decir que el protagonista, valga la expresión, “se da gusto” de la mano de una mujer que, además de hermosa, hace gala de las cualidades más preciadas en una esposa de su tiempo, negándole incluso el conocimiento de haber tenido una hija a la que trata con la dulzura y el cariño que su antigua personalidad le negaba, o que, mejor dicho, no tuvo oportunidad de brindarle.
Blanca se enamora de su Pigmalión y es plenamente correspondida; la pareja se vuelve a “casar” y emprende una idílica luna de miel, por los lugares más emblemáticos de Europa. Por supuesto, el problema estriba en la amenaza latente de que emerja la personalidad original de la mujer, lo cual pone al protagonista en un estado constante de zozobra. Además, plantea un interesante dilema, ¿quién es más real: la personalidad que se desarrollada por el paso del tiempo o el alma prístina con la que llegamos al nacer?
