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Agresiones contra alcaldesas de Oaxaca, violentas y sin sanciones

Foto(s): Cortesía
Citlalli López Velázquez

Los avances legislativos para lograr la paridad electoral ubican a Oaxaca dentro de las entidades con mejores instrumentos para garantizar la participación política de las mujeres, sin embargo, paradójicamente también ha convertido a la entidad en foco rojo por violencia contra candidatas y mujeres electas a cargos de elección popular.


Así, el salto cualitativo a casi cuatro años de la reforma en materia político-electoral (2014) que elevó la paridad de género a rango constitucional, es insuficiente ante los obstáculos de quienes buscan que las mujeres no asuman los cargos de representación popular o no logren ejercer su función.


En Oaxaca, el crecimiento cuantitativo es evidente, pues mientras que en 2013 en las votaciones, 16 mujeres (38%) obtuvieron una curul en el Congreso Local y 8 mujeres (5%) fueron electas presidentas municipales; en 2016 tras la incorporación de la paridad de género 18 mujeres (42.8%) llegaron al congreso y 30 (26%) a las presidencias municipales regidos por partidos políticos.


 


Mujeres electas en votaciones de 2013



16 mujeres (38%) como diputadas locales
8 mujeres (5%) como presidentas municipales



 


En 2016 tras incorporación de la paridad de género



18 mujeres (42.8%) como diputadas locales
30 mujeres (26%) como presidentas



 



Aunque en términos porcentuales Oaxaca es una de las entidades con mayor número de mujeres con derecho al voto.

 


De la mano con el incremento de la participación de las mujeres, también creció el número de casos de violencia, de tal manera que para la Fiscalía Especializada para la Atención de los Delitos Electorales (Fepade), Oaxaca es foco rojo por agresiones a mujeres por motivos políticos.


Las cifras a nivel nacional indican que de 2012 a 2016 el número de denuncias de violencia política en contra de mujeres se disparó en más del 365 por ciento, pasando de 2 a 141 casos. Tan sólo entre 2015 y 2016, la cifra de 38 casos casi se triplicó al registrarse 103 casos, es decir, se denunciaron 65 casos más particularmente con las presidentas municipales, regidoras y sindicas en Guerrero, Chiapas, Oaxaca, Puebla y Morelos.


La ponencia Violencia política contra las mujeres, elaborado por la consejera del Instituto estatal Electoral y de Participación Política de Oaxaca (IEEPCO), Rita Bell López Vences, contabiliza 29 casos que podrían considerarse violencia política derivados del proceso electoral 2015-2016.


Bajo el régimen de partidos políticos, dieron seguimiento a 14 casos, lo que representa el 48% de los hechos denunciados. Por consecuencia, bajo el régimen de Sistemas Normativos Internos fueron denunciados 15 casos más como constitutivos de violencia política, lo que representa el 52% restante.


De los 29 contabilizados en total, 6 interpusieron presidentas municipales (21%); 5 mujeres son Síndicas Municipales (17%); en 6 casos más, se trata de mujeres electas como Regidoras (21%); se documentó 1 caso contra una Agenta Municipal (3%) y 11 (38%) más se relacionan con mujeres que aspiraban a formar parte del cabildo de su comunidad y que les fue impedida u obstaculizada su participación.


 


Cada vez es mayor la participación política de las mujeres en Oaxaca.

 


Amenazadas


En Oaxaca, el Colectivo por la Ciudadanía de las Mujeres acompañó los casos de violencia contra la síndica de San Juan Bautista Lo de Soto, Samantha Caballero Melo y las concejales de San Pedro Atoyac, Irma Aguilar Raymundo y de Eloxochitlán de Flores Magón, Eliza Zepeda, todas emanadas de elecciones de sistemas normativos internos.


De igual forma, fueron violentadas la síndica de Pinotepa Nacional, Yareli Cariño López, de Santo Domingo Zanatepec, Erika Molina y la síndica de San Juan Colorado, Herminia Quiroz Alavez.


El estado de Oaxaca es la única entidad en el país que tipifica la violencia política como delito en su código penal, imponiendo una pena de 2 a 6 años de prisión y multa de 7 mil a 15 mil pesos a quien o a quienes la cometan en contra de las mujeres. En los hechos, ninguno de los casos denunciados ha sido sancionado.


 


Casos de violencia política del proceso electoral 2015-2016



29 casos considerados como violencia política
14 casos (48%) bajo el régimen de partidos políticos,
15 casos (52%) bajo sistemas normativos internos
6 (21%) interpusieron presidentas municipales
5 (17%) síndicas municipales
6 (21%) regidoras
1 (3%) agenta municipal
11 (38%) mujeres que aspiraban a formar parte del cabildo de su comunidad y que les fue impedida u obstaculizada su participación.



 


Y es que el tipo penal fue colocado en el título vigésimo primero en el capítulo primero denominado Delitos contra la legitimidad de las elecciones en artículo 401 Bis; sin embargo en la Ley Electoral Federal redactada en 2014 se establecía derogaba toda la reglamentación que relacionada con delitos electorales para que entrara en vigencia la ley general.


 



La presidenta municipal de Santa María Texcatitlán, Madaí Hernández Jiménez, fue objeto de violencia política por razón de género.

 


Así, la tipificación de la violencia política como tipo penal quedó establecida en un artículo que fue derogado, por lo que, para hacer efectiva la sanción, tendría que realizarse una nueva reforma pero ésta ya no aplicaría para el presente proceso electoral.


Si bien hay cierto que hay un avance legislativo y en políticas públicas al lograr la equidad, esos avances son insuficientes por varias razones: la falta de leyes reglamentarias que ayuden a instrumentar enunciados legislativos y colocarlos en políticas públicas; la falta de recursos públicos para llevar a cabo programas y políticas que modifiquen la condición de desigualdad e inequidad, y la resistencia de los partidos políticos a que las mujeres lleguen o desempeñen cargos, señaló María Eugenia Mata, directora de Iniciativas para el Desarrollo de la Mujer Oaxaqueña (Idemo).


“Ha sido muy documentado el caso de mujeres que han llegado a puestos de representación a ocupar las titulares de las presidencias municipales y la violencia de la que han sido objeto es terrible. Todo ello habla de esta gran resistencia, estas condiciones no permiten que las mujeres avancemos de manera sustantiva, hay avances cuantitativos, pero en lo sustantivo no ocurre así. Hay una apariencia democrática”, declaró quien fuera consejera del Consejo Local del otrora Instituto Federal Electoral (IFE) en Oaxaca.


 


Oaxaca, voz femenina acallada


Aunque en términos porcentuales Oaxaca es una de las entidades con mayor número de mujeres con derecho al voto, no está dentro de los estados con mayor cantidad de mujeres en cargos de representación popular.


El diagnóstico Participación equilibrada en los cargos de elección popular en México realizado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) publicado en 2017, indica que al año 2016, después de Puebla (53.3%), Oaxaca tiene el mayor porcentaje de mujeres en el Padrón Electoral (53.2 %), le sigue Ciudad de México (53%), Hidalgo (52.7%) y Morelos (52.6%).


Sin embargo, Oaxaca se ubica aún dentro del 84 por ciento de las entidades del país en donde no se ha logrado que la representación sea paritaria, es decir 50% hombres y 50 % mujeres en el congreso y presidencias municipales.


La revisión global de la conformación de los congresos en todas las entidades indica que sólo en cinco entidades, el número de mujeres excede al 50% del total de las curules disponibles en la entidad: Chiapas (60%), Campeche (54.29%), Zacatecas (53.33%) y Chihuahua (51.52%)


Nuestro estado se sitúa en el lugar 16 con 42.86 por ciento de mujeres contra 57.14 por ciento de hombres en la legislatura local.


Hasta el fondo de este indicador esta Morelos, donde al 2017 sólo el 20 por ciento de las curules estaban ocupadas por mujeres; Tlaxcala (28%), Puebla (29.27%), San Luis Potosí (33.33%) y Yucatán (36%).


En el caso de las presidencias municipales al 2016 Oaxaca está colocado en el lugar 22 con 10.35 por ciento de mujeres en presidencias municipales contra 84.56 por ciento de hombres, y el resto en procesos de impugnación.


Considerando dichas cifras el estado está a una muy larga distancia de Querétaro en donde el 50% de las presidencias municipales las encabezan mujeres y el otro 50% hombres. Por otra parte, destaca el caso de Campeche, donde no hay actualmente presidencias municipales ocupadas por mujeres.


Asimismo, se puede identificar que el 50% de las entidades cuenta con 20%, o un porcentaje menor, de mujeres en dicho cargo. Cabe destacar que la ocupación de sindicaturas y regidurías sigue la tendencia de un porcentaje menor de mujeres ocupando estas posiciones.


De acuerdo con información de Mujeres y hombres en México 2016, a nivel nacional en 2014, de cada 10 personas que ocupaban alguna regiduría cuatro eran mujeres; sin embargo, esta diferencia era mayor para el caso de Oaxaca, donde sólo el 15.8% de las regidurías están ocupadas por mujeres, mientras que en sindicaturas era sólo el 4.1 por ciento.

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