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Oaxaca vive su peor sequía; medio millón de habitantes sufrirían escasez

Foto(s): Cortesía
Redacción

Oaxaca vive una de sus peores sequías. Desde 2013 la intensidad y cantidad de las lluvias ha disminuido, en comparación con años previos. La escasez ya se resiente en la región Valles Centrales: se advierte el agotamiento del acuífero que abastece de agua potable a más de medio millón de habitantes de 103 municipios, pero entre otras causas están también las actividades agrícolas, industriales y turísticas. La razón: se extrae más agua que la que se recarga en los mantos freáticos.


El acuífero, considerado uno de los más importantes del estado, se agotará en 25 años de seguir las tendencias actuales de explotación, advirtió Salvador Belmonte Jiménez, investigador y director del Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional (Ciidir) del Instituto Politécnico Nacional (IPN).


El investigador se apoyó eb estudios que realizan desde hace más de 20 años, mediante los cuales se proyecta que los niveles del acuífero van a descender hasta en 50 metros; sobre todo en la zona de Zaachila y Zimatlán.
 


Acuífero vulnerable


Describió que la caída del nivel del acuífero es debido a diversos factores, entre ellos el cambio uso de suelo, la disminución de bosque, aumento en la zona de pastizal, de cultivo, y crecimiento de la zona urbana; además, el acuífero es vulnerable, susceptible a la contaminación.


 




La cuenca del río Atoyac es la más importante del estado, irriga campos y de ella dependen cientos de comunidades.

 


Ha disminuido el agua que se infiltra y obviamente evita la recuperación. Los volúmenes son menores, hay contaminación por diversas fuentes como el río Atoyac. El acuífero de Valles Centrales cada vez tiene menos agua.



 


Un litro de agua


85.40% de la vivienda cuenta con agua


44.48% con agua potable dentro de la vivienda


55.42% fuera de la vivienda pero dentro del terreno


12.82% acarrea el agua


54.18% de quien acarrea obtiene agua de un pozo


Fuente:   Encuesta Intercensal


 


Otra de las causas es que las lluvias han caído en niveles históricos. El director general del Organismo Cuenca Pacífico Sur de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), César Alfonso Lagarda Lagarda, explicó que "estamos en una etapa de sequía, donde la presencia de lluvias desde 2013 ha sido menor y eso origina que en las cuencas fluya menos agua y las presas almacenen menos líquido".


En Valles Centrales, como en parte de Veracruz y Guerrero, el agua se dispone de forma superficial; la roca no es un sistema permeable que permita filtración a acuíferos. Para que se creen acuíferos se requiere grava, arena en grandes volúmenes", aclaró.
El funcionario insistió, "estamos en una etapa de sequía y en el Istmo la situación es más grave, al igual que en los Valles Centrales”.
Puntualizó que ello obliga a tomar medidas de control o de veda de explotación de acuíferos, si no hay un control, "los usarios vamos a agotar el agua disponible y las generaciones futuras se quedarín sin líquido”.
 


Regulación


Lo que se regula, detalló, es la disponibilidad del agua que se almacena de las lluvias y el agua que se extrae. Si hay divergencia, se está sobre explotando el acuífero.
En Valles Centrales y la región del Istmo de Tehuantepec se arribó a una situación crítica, “Estamos extrayendo más agua de la que naturaleza nos da. Debemos tomar medidas”.


Belmonte Jiménez explicó que la información sobre el acuífero obtenida a través de las investigaciones tiene que ver con la geografía, es decir, saber en dónde está el embalse del agua y cuáles son sus propiedades hidrogeológicas: permeabilidad, porosidad, conductividad hidráulica.
Destacó que a partir de informes de la "huella del acuífero" es posible generar modelos matemáticos para predecir su comportamiento.
 


Los escenarios


Durante la investigación se han estudiado cuatro escenarios en la forma en que comportarían los mantos freáticos de Valles Centrales. El primer escenario, es que disminuyan las lluvias o la precipitación pluvial y, por tanto, la recarga del acuífero.
Destacó que el segundo escenario se refiere a que aumenten las áreas de pastizales o zonas urbanas; el tercero, el cambio de uso de suelo; y el cuarto, que los bosques se conviertan en pastizales o zonas agrícolas, "en el mejor de los casos".


 




La cuenca del río Atoyac es la más importante del estado, irriga campos y de ella dependen cientos de comunidades.

 


Para conocer esos escenarios, se elaboraron tres tendencias. La de "estatus quo", mantener la tendencia de explotación; la segunda se llama inercial, "cuando incrementa la cantidad de extracción debido a la sobre explotación y una tercera: el cambio climático.
 


Abatimiento de niveles


En todos los casos, afirmó, en 20 o 25 años los niveles de los acuíferos van a descender hasta en 50 o 60 metros, sobre todo en la zona de Zaachila y Zimatlán. En otros escenarios, en el Valle de Etla y Tlacolula, los niveles han caído hasta 10 metros.
“En 1996 realizamos la predicción a través de proyección numérica y, por desgracia, se está cumpliendo. Quiere decir que hoy por hoy el acuífero se abate drásticamente”.


Para el director del Ciidir IPN, Belmonte Jiménez, la única solución es la recarga del acuífero. "Afortunadamente en Oaxaca, pese a los cambios en el ciclo hidrológico, continúan las lluvias y hay agua". Sin embargo, afirmó que el 90 por ciento del agua "sólo la vemos caer y termina en el oceáno Pacífico, conduciéndose a través de la cuenca del Río Atoyac".


 




Salvador Belmonte encabeza una investigación de más de 25 años al manto acuífero de Valles Centrales.

 


El funcionario federal reiteró que buscan evitar el desperdicio de grandes cantidades de líquido vital en la región de Valles Centrales. "Se pierden grandes volúmenes de agua por las redes: el 40 por ciento del líquido que se extrae del acuífero se desperdicia; pero en el uso agrícola se pierde el 70 por ciento, cuando ya hay sistemas eficientes para hacer producir la tierra con menos agua", censuró.


“Debemos atender al sector agrícola, los productores, para dar un mayor rendimiento al litro de agua que se dispone”.


Alfonsa Lagarda, director de la Conagua, confirmó la proyecciones y fue más lejos: si la falta de lluvias se agudiza, el líquido podría agotarse en menos tiempo. “No es una situación privativa de Oaxaca, sino del país”, agregó.


Valles Centrales, gran "bebedor"


El acuífero de Valles Centrales está integrado por un sistema de cuatro microcuencas ubicadas en Coyotepec, Tlacolula, Oaxaca y Ocotlán, parte de la cuenca del río Atoyac. En el acuífero se han identificado 143 núcleos agrarios.
Es uno de los acuíferos más importantes del estado de Oaxaca


Abastece agua a más de medio millón de personas


 




En Valles Centrales la explotación inadecuada de pozos agota acuíferos.

 


La región consume anualmente 121.8 millones de metros cúbicos de agua. Lo equivalente a 51 mil 520 albercas olímpicas.


El acuífero se agota debido a la excesiva extracción ocasionada por la construcción de pozos profundos con infraestructura inadecuada.


Los Valles Centrales de Oaxaca se encuentran en la porción central del estado, con una extensión de 330 mil 495 hectáreas y 103 municipios.


El área urbana se concentra en los valles y es la principal usuaria de los servicios que proporcionan los bosques de las zonas altas rurales.
Aquí se ubica la capital del estado que cuenta con 265 mil 33 habitantes (7.6% de la población estatal).


Las montañas que rodean el valle incluyen bosques templados de pino-encino, selvas medianas, extensos territorios de bosque tropical caducifolio, bosque espinoso y una compleja asociación de cactáceas, matorrales y chaparral.
Las actividades económicas en la zona urbana están basadas en el comercio y los servicios turísticos, mientras que en el área rural en agricultura, actividades forestales y ecoturismo.

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