En el primer día del paro de labores de 72 horas, la Sección 22 del SNTE, junto con otros contingentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), marchó ayer en la Ciudad de México, como medida de presión para que el gobierno federal responda a sus reclamos.
“¡Gobierne quien gobierne, los derechos se defienden!”, “¡De Chiapas a Sonora con la Coordinadora!” y “¡De Yucatán a la Baja, la CNTE no se raja!”, gritaron durante su recorrido de la Cámara de Diputados al Palacio Nacional.
En un mitin, la secretaria general de la Sección 22 del SNTE, Yenny Aracely Pérez Martínez afirmó que el magisterio disidente masivamente a las calles porque sus principales demandas aún no han sido atendidas por la administración federal.
Expuso que la cancelación de la iniciativa de Ley del ISSSTE, presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum en febrero pasado, no resulta suficiente para responder a sus demandas de seguridad social.
“No basta con la anulación de una iniciativa neoliberal”, señaló.
Por eso, explicó que los reclamos centrales constituyen la abrogación total de la reforma educativa y la abrogación de la Ley del ISSSTE 2007.
“Exigimos un sistema solidario de pensiones, sin UMA ni Afore, así como una jubilación por años de servicio, 28 para las mujeres y 30 para los hombres”, anotó.
De esta manera, subrayó que la CNTE espera la instalación de una mesa de diálogo con el gobierno federal durante su paro de actividades y no en mayo próximo.
Destacó que la Asamblea Nacional Representativa (ANR) determinará las actividades a desarrollarse durante este día y mañana viernes, para obligar al diálogo a la administración federal.
“No vamos a esperar dos meses más para que sean atendidas nuestra demandas”, remarcó.
Ante esto, la dirigente dijo que el magisterio disidente no descarta declararse en paro indefinido de labores, si no existen respuestas satisfactorias a sus reclamos.
“Ya demostramos que la CNTE es un movimiento con independencia política e ideológica”, aseveró.
