El 1 de agosto se celebra el Día Mundial de la Alegría, pero ¿cuándo se originó, cuál es su importancia y cómo podemos celebrarlo? En seguida te damos algunos datos del tema.
El Día Mundial de la Alegría nació a partir de la idea del colombiano Alfonso Becerra, quien después de asistir a un congreso en Chile, notó que existía una notable ausencia de festividades que honraran emociones positivas como la alegría. En lugar de eso, muchas celebraciones estaban centradas en conmemorar guerras y conflictos, particularmente.
Es por ello que Alfonso Becerra se propuso promover una festividad que resalte la importancia de la alegría en la vida de los humanos.
Fue así que la idea comenzó a trascender fronteras a partir de 2012, esto con el apoyo de diversas organizaciones y el poder de internet para conectar a personas de distintos países.
Hoy en día países como México, Colombia, Chile, Venezuela, Argentina, Honduras y Bolivia, son los principales que han acogido esta festividad con entusiasmo y participación activa.
Asimismo, la subjetividad de la emoción no ha sido una barrera para que el Día de la Alegría se convierta en una ocasión para celebrar, compartir y fomentar el bienestar emocional y la salud humana.
¿Qué es la alegría?
Expertos en psicología definen a la alegría como una emoción pasajera que se manifiesta por medio de la risa o la sonrisa, aunque la alegría también provoca manifestaciones como saltos, aplausos, bailes y hasta llanto, según la situación y la persona.
La alegría es una emoción subjetiva y dependerá mucho de la persona a la que preguntes. Habrá personas a las que les provocará alegría estar tumbados en una hamaca en una playa del Caribe. Y para otros, la alegría es hacer una buena caminata en la montaña.
A su vez, una persona alegre rinde más, tiende a estar más saludable, a superar las dificultades, y a provocar alegría a las personas que tiene alrededor porque es contagiosa.
Cosas que hacen felices a las personas
Si bien es cierto que cada persona se siente feliz con cosas diferentes, existen situaciones o condiciones que suelen provocar alegría a cualquier persona del mundo. Mira aquí una lista:
- Una caricia, sonrisa o abrazo de un ser querido.
- Una música o una buena película.
- La risa de un niño.
- Un éxito en los estudios o en el trabajo.
- Compartir tiempo con amigos o seres queridos.
- Superar una enfermedad o un reto.
- Una buena comida o un postre riquísimo.
- Un helado.
- Jugar, correr, saltar.
- Estar en contacto con la naturaleza.
- Ir al cine o al teatro.
Cosas que podemos hacer en el Día Mundial de la Alegría
A continuación te damos una lista que te sirva de inspiración y de la cual puedes tomar lo que sea más conveniente para ti en la medida de tus posibilidades:
1.- Escuchar una canción o un disco que nos guste.
2.- Realizar alguna actividad divertida, como un paseo al aire libre, ir a la playa o a la montaña, mejor con amigos.
3.- Tomar un helado.
4.- Quedar con tus amigos.
5.- Hacer feliz a un niño, o a cualquiera.
6.- Sonreír.
7.- Correr, jugar, saltar.
Además de la lista anterior puede provocarnos alegrías pasar tiempo con nuestras mascotas, acudir a un parque o un parque acuático, nadar, andar en bicicleta, visitar a nuestros familiares, realizar una carne asada en casa o en el campo, organizar pijamadas, ir a un pueblito mágico, preparar una tarde de películas y golosinas con la pareja y los hijos, tomar café o una copa de vino, una buena charla, cantar en un karaoke en compañía de los amigos y amigas o practicar juegos de mesa: cosas sencillas que no perjudican a los demás. La lista es larga.
Claro que habrá quien experimente alegría al ir de compras. Sin embargo, es necesario tener presente que la alegría no necesariamente se relaciona con el consumismo, sino con actos o acciones, con detalles para los demás y para nosotros mismos. ¿Y a ti qué otras cosas se te ocurren para provocar alegría?
