SAN BARTOLO COYOTEPEC.- Doña Cruz quería regresar a su natal Santa Catarina Juquila una vez que dejara el hospital; tenía ganas de volver a la naturaleza, disfrutar a sus animales de traspatio, seguir la vida altruista y religiosa que llevaba además de proporcionar consuelo a las personas enfermas. Era ministra en la iglesia católica.
Por no pudo regresar a cumplir sus sueños. Le sobrevino una muerte cerebral, que después derivó en el fallecimiento, el pasado miércoles.
Sin embargo, se hizo el milagro de la “resurrección” en otras personas. Sus dos hijos decidieron donar tres órganos del cuerpo de su madre y el viernes fueron trasplantados a otras personas en la ciudad de México.
“Es una satisfacción saber que mi madre vive en otras personas; se siente uno raro, pero a la vez se siente bien; toda mi familia respaldó la decisión”, relata Jorge Heriberto Santos Cruz, uno de los dos hijos de Cruz Cruz Guzmán.
El reconocimiento de médicos, por donación de tres órganos.
El Hospital Regional de Alta Especialidad de Oaxaca (HRAEO) le entregó ayer un reconocimiento por la decisión. En esa institución es la segunda vez en este año que se realiza una donación multiorgánica, explican las autoridades; los órganos fueron enviados al Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán.
Desesperada espera
El secretario del comité de trasplantes del nosocomio, Alejandro Mayoral Silva, explica que en Oaxaca hay entre 400 y 500 personas que requieren un órgano; sin embargo, aún no se consolida una cultura de donación, lo que complica un trasplante.
Además, se calcula que en el país hay 20 mil pacientes en espera de un órgano y de ellos 12 mil requieren de un riñón; le siguen el hígado y las córneas, y después pulmón y corazón.
Incluso, refiere, hay personas que tienen hasta 10 años en lista de espera.
Por ello, extiende el reconocimiento a los hijos de doña Cruz, Jorge Heriberto y Virginia, quienes consintieron la donación; los órganos fueron llevados el viernes a la ciudad de México, para lo cual la Procuraduría General de la República facilitó un helicóptero y se realizó el traslado inmediato.
Los dos riñones fueron trasplantados a una persona masculina de 68 años y a otra de 66 años de edad, ambos de la ciudad de México; el hígado, a una mujer de 66 años, radicada en Veracruz.
Hay de 400 a 500 personas que necesitan un órgano, dice especialista.
Decisión de vida
“Si alguien está decidido a donar, lo fundamental es que avise a la familia, porque se tiene que comentar en vida. Es importante que haya esa cultura, pues se pueden salvar muchas vidas. Son procesos nada complicados, que incluso se pueden protocolizar en vida ante un notario público, si así lo desean”, expone.
Explica que con la gestión del actual director del Hospital Regional se inició nuevamente el programa permanente de donación, se reforzó el equipo médico y se declaró al nosocomio “Amigo de la procuración de órganos”, a fin de incentivar a más personas.
El especialista detalla que las características que debe reunir un candidato a donante es que no padecer enfermedades que se puedan transmitir, como las infecciosas o las oncológicas, fuera de ello se protocoliza el caso y se procede.
Decisión acertada
“Cuando me llamaron a la oficina para avisarme que mi mamá tenía muerte cerebral, me preguntó el doctor que si podía donar riñones de mi mamá, le habían hecho estudios y todo estaba bien; sin dudar le dije que sí, adelante”, cuenta Jorge Heriberto.
Vía aérea fueron trasladados los órganos a la Ciudad de México.
Y así recuerda a su madre:
“Era una persona bondadosa, ministra de la iglesia; sin dudarlo hubiera donado todos sus órganos. Ella se dedicó siempre a hacer el bien; ya en trámites, me dijeron si podía donar el hígado; primero dije ya es demasiado, pero consulté con mi hermana y lo decidimos.
“Es una satisfacción saber que mi madre vive en otras personas; se siente uno raro, pero a la vez se siente bien, toda mi familia me ha apoyado mucho en esa decisión; lo tomaron como un ejemplo porque desgraciadamente la falta de cultura que tenemos nos enseñan que no vamos a llevar a un familiar despedazado al panteón”.
--¿Hubieran donado otros órganos?
“Sí, me dijo un amigo: hubieras donado sus retinas, pero no lo hice por miedo. Si volviera a tener la oportunidad sí lo hubiera hecho, porque la vista de mi mamá iba a andar por muchas partes. Si tienen oportunidad de donar, los invito a que lo piensen y lo hagan”.
Invitan a población a valorar donaciones, tras fallecimiento de una persona.
Reconocimiento al altruismo
El director general del HRAEO, Gerardo Pérez Bustamante señala que la señora Cruz Cruz Guzmán ingresó al hospital el 11 de octubre y el 19 finalmente se corroboró muerte encefálica por angiografía cerebral.
Expone que posteriormente se solicitó a los familiares directos la donación de órganos, a quienes se les explicó detalladamente el procedimiento y una vez que la familia aceptó donar, se avisó al Centro Nacional de Trasplantes (Cenatra), al equipo multidisciplinario del HRAEO; el 20 de octubre, se realizó la cirugía para extraer los órganos.
“Ella seguirá viviendo en el cuerpo de otros, gracias por hacernos partícipes de esta demostración de bondad hacia el prójimo”, le dijo al hijo de doña Cruz, en un acto en que se entregó un reconocimiento a la familia por su altruismo.
Anuncia que en el año se han realizado cuatro trasplantes de riñón y que pronto iniciarán un proyecto de trasplante de hígado, pues ya se cuenta con un equipo de especialistas.
Señala que una persona que requiere el trasplante de un órgano debe pagar una cuota simbólica o de recuperación, de acuerdo con estudio socioeconómico; puede llegar a costar de entre 30 mil a 50 mil pesos. No obstante en una institución privada el costo puede ser de 800 mil a un millón de pesos.
Larga cultura; escasa respuesta
De acuerdo con datos del Hospital Regional de Alta Especialidad, desde hace 50 años inició en México la cultura de la donación de órganos; sin embargo, se requiere de mayor sensibilización para consolidar el proceso, ya que sólo el 20 por ciento de los transparentes realizados, son “por personas declaradas con muerte cerebral”, es decir que el 80 por ciento provienen de un familiar a otro.
Hasta septiembre 2015 el Sistema Nacional de Salud había realizado cuatro mil 143 trasplantes: 28 de corazón, 110 de hígado, mil 791 de riñón y dos mil 214 de córnea.
En el primer semestre de 2016, se han realizado a nivel nacional mil 718 trasplantes de córnea, mil 375 trasplantes de riñón, 153 trasplantes de hígado y 39 de corazón.
En México, cada año se llevan a cabo más de cuatro mil trasplantes, y el 80 por ciento de ellos se realiza en una institución pública de salud.
Del año 2007 a junio del 2015, más de 11 mil familias tomaron la decisión de donar órganos o tejidos de sus familiares fallecidos, con lo que les dieron la oportunidad a muchos mexicanos de recuperar la salud.
400-500 personas en Oaxaca requieren de un órgano
30 mil pesos a 50 mil pesos costo de un trasplante en el Hospital de Especialidades
800 mil 1 millón de pesos, costo en un hospital privado
El equipo de trasplantólogos del HRAEO:
Javier Fabián Fabián
Eduardo Pombo Nava
Ángel Ojeda Alcalá
