La llovizna da la bienvenida, se integra a Las Mañanitas para los jefes de familia. El piso de la Avenida Juárez luce mojado. El cielo y las montañas de la ciudad, cubiertas de nubes.
El color frente a El Llano lo ponen los aproximadamente mil 300 participantes en la 5 Carrera Día del Padre 2017. Sólo unos cuantos aún calientan delante del contingente con la habitual ida y vuelta en la cuadra adyacente.
Son las 08:05 horas y cesa la llovizna para permitir la celebración sin contratiempo.
Masiva respuesta de la comunidad atlética al evento.
Las sirenas de las motopatrullas y patrullas se encienden y transmiten más suspenso y tintes de emoción al inicio de la prueba; los atletas sacuden las piernas, limitados sólo por el listón colocado en la longitud del arco de meta.
Primero salen los competidores del deporte adaptado. Unos instantes después dan la orden a la multitud. ¡Y arrancan! Ahí van los kenianos, el oaxaqueño Javier Hernández y compañía...encabezando el contingente multicolor.
En juego, una bolsa de 102 mil pesos en efectivo, por lo que participó lo más granado del atletismo de ruta. Pero también asistieron los integrantes de los diferentes clubes de “running” en la ciudad, atletas independientes; madres de familia, papás; jóvenes, adultos, personas de la tercera edad. Fue un festival atlético en honor a los jefazos del hogar.
Con carriola y bebé a bordo.
Uziel Sarmiento Espíndola, de Puebla, fue el ganador absoluto, con crono de 30 minutos 7 segundos en los aproximadamente 10 kilómetros del recorrido mientras por Oaxaca sacó la cara el miahuateco Javier Hernández Arellanes, segundo luga, con 31:20 y quebró de nuevo el dominio keniano al enviar al africano Stephen Kibet Tanuz al tercer puesto, con 32:52.
Luisa Peña Vásquez se impuso y conquistó para Oaxaca la rama femenil con registro de 37:15, dejando la segunda posición a Dominga Grande, con 38:38´ mientras Erika Julián Luis alcanzó el tercer lugar, con 39:29´.
Familias completas. El papá empujando la carriola con niño a bordo. La dama corriendo al lado del esposo o el hijo trotando con su padre, fueron postales que se observaron.
Quienes no acostumbran a correr apoyaron al jefecon presencia en la salida y meta, registrando la imagen del recuerdo a través del dispositivo móvil o cámara fotográfica.
Hubo carreras infantiles, donde los padres festejaron la participación de su retoño.
Embrollo en el área de llegada ante la falta de vallas que dividieran el arribo final de participantes de 5 y de 10 kilómetros, así como por la realización de pruebas de categorías infantiles cuando aún seguían llegando corredores.
Y la falta de esta limitación permitía a familiares introducirse cerca del arco para para buscar la foto o el video y se acrecentaba la “maraña”.
La fiesta atlética del Día del Padre concluyó con la premiación, donde las divisiones infantiles fueron premiadas con regalos en especie.
El circuito fue de 5 kilómetros, al que se le dieron dos vueltas a excepción del grupo trabajadores MRCI y de la división juvenil en ambas ramas, que fue de sólo una. La ruta fue por las calles Avenida Juárez, Avenida Independencia, Calzada de la República, San Martín, Libres, Avenida Morelos, Pino Suárez y Calzada Niños Héroes de Chapultepec.
