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Dulce, saeta que dominó las pistas

Foto(s): Cortesía
Julio León

Dulce María Cruz Ruiz marcó una época dorada en el atletismo de velocidad.


Fue multimedallista nacional infantil y juvenil, así como del nivel estudiantil universitario, la ex velocista y especialista de medio fondo también representó a México y compartió selección nacional con Ana Gabriela Guevara.


Por prescripción médica, ante tanta energía que tenía, debió practicar deporte y sus primeros kilómetros fueron a los ocho años de edad de manera casi empírica.


El Circuito Mundet en la Ciudad de México a mediados de los ochentas, en el Parque Chapultepec, fue su primer evento. Ahí finalizó en quinto lugar de entre una multitud de niños.


Pero fue en el nivel secundaria cuando después de insistirle, el profesor de educación física aceptó darle una oportunidad de mostrar sus aptitudes.


“Yo tenía apenas lo básico para correr, mientras las demás niñas contaban con la indumentaria del momento, y es cuando supero el reto del profesor de ganar los 100 metros planos a sus alumnas estrella. Gano de forma contundente”, recuerda sonriente en entrevista con Xtremo-NOTICIAS.


Es en ese momento donde se descubre como velocista y comienza a trabajar bajo la guía del entrenador Enrique Sánchez García.


COMIENZAN LOS TRIUNFOS NACIONALES


En 1991 acude a su primer compromiso nacional en Xalapa, Veracruz, en los 150 metros, donde obtiene el bronce. Sin embargo, ese resultado no la convenció, por lo que entrenó duro a su regreso de esta competencia para mejorar el resultado.


Así, en 1992, a los 13 años de edad, se convierte en campeona nacional en los 300 metros planos. Paralelamente se cuelga la presea cobriza en 100 metros.


De esta manera, de 1993 a 1998 consigue medallas de oro, plata y broce en los Campeonatos Nacionales Infantiles y Juveniles (después llamados Olimpiada Nacional), en pruebas de 150, 300, 400 y 800 metros planos.


Por cierto, en éstas dos últimas se especializa en su etapa juvenil y es en la cual obtendría gran parte de las más grandes satisfacciones de su carrera.


Se pone la verde


Sin duda, Dulce dio brillo al atletismo oaxaqueño a mediados de los noventas. En 1994 vivió un año dorado y vendrían dos temporadas más de logros de alta relevancia en los planos nacional e internacional.


Representó al país en el Campeonato Internacional Mountsac Relays, en Walnut, California, donde consigue la plata en mil 500 metros planos, así como el oro en lugar en 4 por milla (mil 600 metros planos), en 1994.


Obtiene la presea dorada en el Campeonato Nacional Selectivo en los 400 y 800 metros lisos, así como plata en mil 200.


Con la etiqueta de una de las mejores atletas juveniles del país, compite en el Campeonato Internacional Santiago Nakasawa, con sede en la Ciudad de México, donde se cuelga el bronce en los 800 metros planos.


Y sobre todo, consigue el pase al Campeonato Centroamericano y del Caribe de Trinidad y Tobago, logrando el séptimo lugar en tal prueba.


Con el trabajo del experimentado y calificado entrenador sonorense Alfredo Bejar Moreno, fortalece su entrenamiento en aquella época dorada.


Y es que luego conseguiría oro en el Campeonato Internacional del IMSS, en 1996, con lo cual logra el boleto al Campeonato Centroamericano y del Caribe Centroamericano en El Salvador, donde conforma el relevo 4x400 metros al lado de Ana Gabriela Guevara y se cuelgan la plata para México.


En ese mismo año, la “gacela” oaxaqueña conquista oro en el Campeonato Internacional Santa Bárbara Relays, en los mil 500 metros planos, en Los Ángeles, California.


Vuelve a dicho centroamericano en 1997 y logra el quinto puesto en los 800 metros lisos, ahora en Guadalajara, Jalisco.


NUEVA ERA


Iniciaba la era de Olimpiada Nacional en 1996 y se estrenaba con bronce en los 400 y 800 metros. Pero al siguiente año se reivindicaba a sí misma y conseguía oro. Y en su tercera y última edición en la que corrió, se agenció la plata.


Dulce María Cruz cursaba en el sistema abierto (semiescolarizado) de la Licenciatura en Contaduría en el Instituto Tecnológico de Oaxaca (ITO).


Así, representó al estado en dos ediciones consecutivas de Universiada Nacional, donde se colgó el oro en 1997 en Monterrey, Nuevo León y en 1998 en Ciudad Juárez, Chihuahua. En ambas ocasiones, en los 800 metros planos.


De esta manera, se convertía en la única mujer en ser campeona del máximo evento deportivo estudiantil de nivel superior, un reinado que duró al menos dos décadas en la rama femenil en una prueba individual de este deporte.


Carrera de satisfacciones


Dulce María Cruz Ruiz recibió el Premio Estatal del Deporte (PED) en 1993 como Mejor Deportista y volvió a obtener este galardón en 1994 pero en la categoría de Talento Juvenil del Año.


UNA NUEVA ETAPA


Dulce María Cruz se convierte en entrenadora a partir de 1998, por lo cual recibió diferentes cursos de certificación, y calificó a atletas a Olimpiada Nacional.


También incursionó como entrenadora de deporte adaptado, guiando a Hugo Estrada Cruz al podio de los Juegos Parapanamericanos de Mar de Plata, Argentina, en clasificación T-46; así también, a William Valencia Hernández en la prueba de 300 metros planos, en la división infantil A, en la clasificación B1 en el 2004.


El SIGNIFICADO


“El atletismo me transmitió tenacidad, perseverancia, disciplina y determinación. Creo que era muy fuerte mi capacidad mental para fijarme metas, ello, conjugado con el talento, fueron el detonante de los resultados”, considera.


Uno de los logros más significativos de Cruz Ruiz fue haber sido subcampeona centroamericana al lado de Ana Gabriela Guevara; así también, haber marcado precedente en el atletismo infantil y juvenil en los ochentas y noventas.


Actualmente, Dulce María es madre de familia de tres hijos y realiza actividad empresarial.

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