“Las noches en las que sentía que no podía respirar, era mi más grande temor…”, relata la que ha sido una de las atletas más emblemáticas de Oaxaca y que fue parte de selección nacional juvenil, Dulce María Cruz Ruiz, luego de haber superado el COVID-19 (coronavirus).
Ahora, con secuelas aún por ese “virus mortal y traicionero” como ella misma lo define tras haberlo vivido, compartió con Xtremo Deportes la amarga experiencia luego de que diera positivo y que toda su familia (esposo y tres hijos) resultó contagiada.
“Es un virus muy invasivo, quedas muy débil. Gracias al tratamiento que tuvimos oportunamente, salimos adelante, por lo cual agradezco a la doctora Elizabeth Reyes, a Dios y a todas las personas que oraron por nosotros”, menciona.
A Dulce María fue a la que más atacó el SARS-CoV-2 debido a que sufrió neumonía. Comenta que previo a ser diagnosticada, sentía un cansancio extremo y dolor de pulmones. Sin embargo, se lo atribuía al estrés y a la fatiga propia del trabajo.
Las molestias continuaban y al consultar a su hermana, quien es médico general, le indicó que era candidata a sufrir la enfermedad.
Fue cuando acudió a realizarse la prueba. El resultado tardó nueve días y al conocerlo comenzó la amarga experiencia.
“Conforme pasan los días empiezan a acentuarse más las dolencias. No podía respirar a pesar de mis ejercicios respiratorios y eso me daba mucho miedo porque internarme en el hospital representaba abandonar a mis hijos y la probabilidad de no salir…
“Creo que el haber sido atleta y tener una buena alimentación influye en algo pero tampoco es garantía de que no puedas contagiarte”, aclara.
Reitera que durante la enfermedad sintió un “cansancio inmenso, terrible; y sudoraciones impresionantes”.
Además, “se te va el sueño. Yo estaba comiendo, pero no dormía porque este virus te ataca por todos lados. Es traicionero”, señala.
Sus dos hijos mayores respondieron favorablemente al tratamiento pero el menor no, atravesaba por altas temperaturas. Al contagiarse toda la familia, cada uno estuvo aislado en un cuarto de la casa. Ella permaneció así durante seis semanas.
FUERZA ESPIRITUAL
La angustia permea tu espacio y sólo el aspecto espiritual te permite seguir adelante, “el aspecto mental y de sentimientos está a fuego todo el tiempo”, explica.
Además de la medicina alópata, también recurrieron a remedios naturales, “nos valimos de todo para buscar salir”, relata.
Y precisa que en esos momentos “también descubres quiénes son importantes en tu vida, me refiero a las personas que estuvieron ahí siempre para orar por nosotros y buscaron ayudar o apoyar de alguna forma”.
Dulce María Cruz aprovecha para mencionar que, afortunadas son las personas que no tienen la necesidad de salir, ya que ella a pesar de ser empresaria, sí tenía que hacerlo para acudir a trabajar al formar parte de ese alto porcentaje de personas que, de alguna forma, van al día.
“El trabajo es muy bendecido porque pudimos tener el recurso para enfrentar la enfermedad”, subraya, ya que comparte también que ante el gran número de estudios que les fueron realizados y el tratamiento, se requirió de una cifra bastante elevada para cubrir todos los gastos imprevistos.
“Hubo una empresa que me obsequió e hizo llegar un aparato que genera ozono y que sirve para desinfectar la casa. Y lo único que puedo decir es gracias a toda esa gente que me apoyó, a mis compadres, a mis amigos, a todos los que estuvieron ahí”.
LA MÁS ÉPICA BATALLA
Pero Dulce María Cruz terminó siendo la vencedora de esta dura carrera y volvió a cruzar la meta con las manos en lo alto.
Fue la más épica competencia que haya enfrentado en su vida la ex gacela de Oaxaca y quien representó a México en campeonatos centroamericanos juveniles y quien compartió la pista con la olímpica Ana Gabriela Guevara.
Y ahora, tras haber vencido al COVID-19, dice estar físicamente casi a un 70 por ciento, ya que la recuperación es muy lenta, por lo que ha comenzado tratamientos multivitamínicos para reforzar el sistema inmunológico, al igual que su familia.
EL LLAMADO
Dulce, quien ahora no sólo ha duplicado sino multiplicad las medidas sanitarias de prevención, exhorta a la población a cuidarse.
“Cuando veo a la gente que anda sin protección y no se cuida, nada más de verla me da mucho miedo de que se puedan enfermar porque sé lo que es pasar por eso”, apuntó la que fuera también medallista de Olimpiada Nacional y especialista en las pruebas de 400, 800 y mil 500 metros planos.
