Oaxaca.- El frío, sueño y el hambre no fueron impedimento para los seguidores de Pepe Aguilar, quienes desde la una de la madrugada de este domingo se apostaron en las afueras de la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico (Styde) en busca de un boleto para asistir al concierto que brindará el cantante y compositor el próximo 28 de julio en el auditorio Guelaguetza.
Los primeros en llegar a las puertas de la dependencia fueron Alberto Maldonado Vásquez y Jorge Reyes quienes a pesar del sueño y cansancio se mostraban entusiasmados por ser los primeros de la fila.
Ambos llegaron a la una de la madrugada y aunque no son fans del artista ganador de cuatro premios Grammy realizaron el esfuerzo de ir para poder obsequiar los boletos a sus mamás.
En el tercer lugar de la fila, que en punto de las nueve de la mañana se extendía por tres cuadras a la redonda, estaba envuelto en una cobija, era Aldo Cortés quien llegó a la una de la madrugada con 20 minutos con el mismo objetivo de conseguir el pase para obsequiarlo a su mamá.
“¿No sé que tiene Pepe que le gusta a mi mamá?” se pregunta el joven mientras expresa su desesperación para que inicie la entrega de los boletos y ruega porque la desvelada valga un pase para estar en el Palco A en primera fila.
Llegada las 9:10 horas los trabajadores de la dependencia iniciaron la entrega de los pases dobles por persona y únicamente a mayores de edad.
Mientras unos esperaban a tres cuadras de distancia, otros leían un libro, jugaban con el celular o simplemente buscaban un espacio en la poca sombra que se generaba en las calles por la llegada de los intensos rayos del sol de este domingo.
A las 9:20 el grupo de amigos que entregaron sus horas de sueño a vigilar las puertas de la Styde salieron alegres con sus boletos de acceso en la mano para que sus madres el próximo jueves disfruten de los éxitos de Pepe Aguilar.
