Según un análisis de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) realizado en el año de 2017, que incluye a 38 países, mostró que México es el país que más horas trabaja, con un total de 2,225 horas al año, seguido por Costa Rica con 2,212 horas al año.
Resulta irónico el hecho que pese a que los mexicanos son quienes más trabajan, la calidad de vida, ingresos y economía de las familias mexicanas no se vean remuneradas en comparación a las horas laboradas, sin embargo, ya que muchas veces un sólo trabajo no es suficiente, son varios quienes se ven en la necesidad de buscar un segundo empleo.
El portal de bolsa de empleo OCC a través de un censo para determinar el nivel de interés de los trabajadores en México por acceder a un segundo empleo o a una actividad adicional que les permita generar más ingresos, arrojando resultados sorprendentes.
Según los resultados, el 45 % de los participantes depende solo de un empleo formal como fuente exclusiva de ingresos y no busca otra ocupación complementaria.
Por otro lado, el 26% aún no tiene más de un trabajo ni se involucra en otras actividades. No obstante, ya busca una ocupación secundaria.
El 20% indicó que sí cuenta con otro empleo. Este grupo mencionó que debe trabajar en sus tiempos libres, lo que implica largas jornadas laborales que dejan pocos espacios de tiempo para descansar o estar presentes con su familia.
Finalmente, el 9% de los encuestados tiene un solo empleo y no realiza actividades de forma independiente, pero comienza a considerar la posibilidad de tener un segundo empleo.
¿Por qué los mexicanos buscan un segundo empleo?
En cuanto a las razones que consideran, que motivan a los trabajadores formales a buscar otras opciones laborales o actividades adicionales y en base al censo realizado por OCC, el 61% señala que un salario bajo es el principal factor que impulsa la búsqueda de alternativas para complementar sus ingresos y fortalecer su situación financiera.
Este grupo argumenta que, independientemente del puesto, los salarios son insuficientes en la mayoría de los casos. Deberían ser más competitivos para mejorar la estabilidad económica de los trabajadores en México y ayudarles superar la sensación de falta de progreso que muchos profesionales enfrentan en la actualidad.
