Es heredero de toda una tradición del deporte en Oaxaca, actividad que comenzó su bisabuelo, quien a su vez pasó la batuta a su abuelo, el histórico multicampeón de máxima categoría en el tenis estatal, Felipe Silva Gopar, quien transmitió este gusto a su papá, Felipe Silva Carrillo; ahora, El Pollo sigue el camino del deporte.
El Pollo destaca en la actualidad en la disciplina sensación a nivel estatal, nacional e internacional, el pádel, donde ha ido desarrollándose de forma importante y rápidamente, pues ya juega en la categoría tercera fuerza (que en Oaxaca es la antesala de la máxima división).
Y en ésta, Silva Zavaleta ha compartido la cancha nada menos que con su padre, Felipe Silva Carrillo, quien en el mundo del deporte oaxaqueño es conocido como Pipo, de cariño.
Juntos tuvieron una sobresaliente participación en un torneo celebrado en I Play Pádel, donde en la fase de grupos superaron a parejas de alto voltaje competitivo.
Así, avanzaron hasta la ronda de semifinales, en la cual la dupla oponente tuvo que recurrir a un tercer set para poder superarlos, y lo hizo sólo por dos puntos de diferencia.
A LOS TRES AÑOS
Desde los tres años de edad, El Pollo Silva dio sus primeros pasos en el ámbito del deporte, impulsado por su abuelo Felipe Silva Gopar y por El Pipo, por lo que practicó tenis, disciplina en la que consiguió alcanzar un subcampeonato nacional y también fue monarca estatal en la categoría 10 años y menores varonil.
Pero el destino los llevó al mundo del pádel, donde padre e hijo han hecho una sinergia fabulosa.
En el tenis, Felipe “El Pipo” Silva Carrillo tuvo una etapa de hegemonía en la máxima categoría (abierta). Ahora, comparte sus conocimientos y experiencias a El Pollo de la familia Silva.
“Me siento muy orgulloso de mi hijo, ha avanzado mucho. El primer torneo lo ganamos hace dos años. Pero hace un par de semanas avanzamos a ronda de semifinales en la categoría Suma-5 (división en la que juega un palista de segunda más uno de tercera fuerza), y perdimos por sólo dos puntos.
“Entonces, yo lo que le digo se gana y se pierde. Sin embargo, lo más importante aquí es que él está avanzando en su carácter, en su fuerza, en su potencia, en su juego. Tiene 14 años de edad y mucho camino por delante y, ya está jugando tercera fuerza. Yo, contento de jugar con él y de compartir juntos el gusto por el deporte”, dijo contento el “Pipo” en entrevista con XTREMO NOTICIAS.
Asimismo, resaltó que El Pollo es la cuarta generación deportiva de la dinastía Silva. “El deporte es parte de nuestra forma de vivir en la familia, nos ha dado lo que somos y lo que tenemos”, puntualizó el también jugador y entrenador de pádel, actualmente.
EL SENTIR DEL POLLO
Por su parte, El Pollo Silva Zavaleta aseveró: “disfruto mucho jugar pádel, convivir con amigos, desestresarme y competir”.
“Mi papá siempre me dice las cosas para que yo sea mejor. Al final, es lo que cada padre busca para su hijo. Y aunque a veces me estreso con esa parte, sé que es lo mejor para mí, por lo que trato de mejorar cada día en el ámbito de la escuela, del pádel y la vida en general”, acentuó el talentoso palista infantil-juvenil.
RUMBO A NACIONALES
Silva Zavaleta ha destacado, conseguido campeonatos y subcampeonatos en los diferentes torneos estatales celebrados en los distintos clubes.
Para este 2026 está rumbo a torneos nacionales en Mérida, Yucatán y Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, pues ya recibió una invitación de un padre de familia para que juegue como pareja de su hijo en esos torneos de la Federación Mexicana de Pádel (Femepa).
“Vamos por todo y esperamos traer varios trofeos a casa (a Punto de Oro, club del cual forma parte)”, apuntó el palista que tiene como entrenador a Frank Cervantes, y por supuesto la guía de su padre.
ESCUELA Y PÁDEL
Así también, El Pollo Silva conjuga escuela y pádel, por lo cual su mamá y papá también le exigen buenas calificaciones en el ámbito académico.
“A veces es una dinámica un poco estresante por los tiempos y la presión, pero he confirmado que cuando se quiere se puede. Disfruto ambas actividades, entonces trato de hacerlas bien”, resumió.
CONTROLANDO CARÁCTER
Pero uno de sus avances relevantes en su formación es que ha aprendido a manejar su carácter en la cancha, en los partidos de los torneos.
“Recuerdo que antes me enojaba mucho, pero comprendí que eso está muy mal, que eso no se tiene que hacer”, dijo Silva Zavaleta.
“Por su edad era muy explosivo en su carácter a la hora de jugar, pero éste último año ha mejorado mucho en ese sentido”, indicó por su parte Silva Carrillo.
INSPIRACIÓN SANGUÍNEA
Además, El Pollo ha recibido otra inspiración más en su carrera, el consejo de su abuelo, Felipe Silva Gopar, quien presenció dichos juegos en ese torneo en el que disputaron ronda de semifinales en la categoría Suma-5.
EL DEPORTE LO HA FORMADO
“Yo siempre le recuerdo que el pádel se juega en pareja, por lo que tiene que aprender a estar en la misma sintonía con su dupla, y que tiene que ser siempre un buen compañero, porque como te comportas dentro de la cancha, de la misma manera lo harás afuera.
“Le digo que siempre va a tener dificultades en el trabajo, en la escuela, etcétera, y eso tiene que ir aprendiendo, porque no todo va a ser fácil en la vida”, explicó Silva Carrillo en la charla con XTREMO NOTICIAS.
El MENSAJE
En su mensaje a los niños y jóvenes, El Pollo les dice: “que le echen ganas a la escuela, que es lo principal; así como que se esfuercen en el deporte”.
AGRADECIMIENTO
Por último, agradeció el apoyo de su familia. “Agradezco a mis padres por entenderme de que a mí me gusta el pádel y que me apoyan en esta disciplina; a mi mamá, por la oportunidad de jugar, ya que si le respondo en la escuela me deja seguir practicando”, mencionó sonriente.
CONSEJO PARA LOS PADRES
Para cerrar, Felipe Silva Carrillo, con su experiencia, deja un importante consejo a los padres de familia.
“Los invito a que lleven a sus hijos a practicar deporte entre los 7 y 12 años de edad para que vayan reforzando habilidades. Ya a los 13 o 14 años pueden definir en qué disciplina quieren quedarse, pero antes ya generaron habilidades.
“Y a los 15 o 16 años de edad es cuando ya pueden decidir si quieren ser competitivos, pero antes no, porque es mucha la presión que les metemos. Entonces, les digo a los padres que dejen a sus hijos desarrollarse en la cancha de manera natural”, afirmó Silva Carrillo.
