Pareciera que el deporte oaxaqueño tiene una nueva mascota, un perro de pelaje blanco con algunas manchas en café claro, llamado ya por algunos como Solo-vino, que se hace presente en las carreras atléticas, pero su más reciente aparición fue durante la arrancada ceremonial de La Carrera Panamericana 2024, frente al Templo de en Santo Domingo, en donde fue el primero en cruzar el arco de salida e incluso convivió con algunos pilotos.
Además, ya es conocido también por seguir y tratar de atrapar a los drones que graban por aire la realización de los diferentes eventos en puntos del Centro Histórico.
No fue el auto más rápido durante la fase de clasificación, pero sí fue el primero en cruzar el arco de la salida ceremonial de La Carrera Panamericana 2024.
Durante la conducción de bienvenida a los competidores, la conductora con micrófono en mano al ver que el simpático, amigable y entusiasta lomito, que cruzaba una y otra vez, de un lado a otro en el punto de inicio y en medio de los asistentes con gran alegría, decidió por externar al público: “Ya hay que ponerle nombre ¿Cómo le ponemos?”, preguntó, a lo que rápidamente se respondió: “Pues será, Solo-vino”.
Así, el ocurrente perro blanco, de la división de los pesados, acompañó a varios de los autos en la salida y les ladró a algunas de las tripulaciones como si les diera la señal de arranque y deseara buena suerte en esta nueva aventura automovilística.
Por momentos el público ubicado detrás de las vallas se asustaba cuando observaba que “Solo-vino” se atravesaba a los autos en su arrancada a gran velocidad; el “¡Ay!” de exclamación era coreado, pero el “lomito” con gran destreza se veía más veloz y alcazaba a hacerse a un lado de forma casi cardiaca ante la preocupación de todos.
Claro, no podía faltar que “Solo-vino” intentara atrapar a los drones. Se llevó una gran entretenida, pues eran al menos cuatro los dispositivos voladores que surcaban frente a Santo Domingo.
Así, el blanco lomito disfrutó y se unió también a la fiesta de La Carrera Panamericana 2024 en Oaxaca, que luego de cuatro años volvió a tener como punto de arranque este estado.
No es la primera vez que se le ve en eventos deportivos, también se sabe que es adepto a las carreras atléticas, pues se le observó en la pasada Carrera Viva México con motivo de la Independencia, así como en algunas realizadas en el Paseo Juárez El Llano.
Lo extraordinario es que Solo-vino sigue casi toda la ruta de las atléticas, pues se integra a partir de donde “tope” al contingente de corredores y como cualquier otro participante sigue el recorrido, muestra una condición física “muy perrona”, cruza la meta y enseguida se dirige hacia el área de hidratación y abastecimiento, tal y como si esperara a que le fuera entregada su medalla.
Ahí no faltan personas de buen corazón que le dan agua y comparten algún alimento. Por supuesto, no es agresivo y únicamente se le ve divirtiéndose.
Se desconoce su origen de Solo-vino, pero de momento la única clara señal que da es que es un apasionado del deporte.
