En un ambiente cargado de entusiasmo y alegría infantil, se puso en marcha la etapa masiva del Futbolito Bimbo, considerado el torneo de futbol infantil más grande de México.
Este certamen reúne a miles de pequeños soñadores que, con cada pase y cada gol, alimentan la ilusión de convertirse en las futuras estrellas del balompié nacional.
La jornada inaugural se vivió como una auténtica fiesta deportiva, en donde desde temprana hora las instalaciones de Río 7 comenzaron a llenarse de colores, risas y nerviosismo. A las 10:00 en punto, los equipos desfilaron orgullosos con sus uniformes, mostrando la diversidad y la unión que caracteriza a este torneo.
El acto cívico fue solemne se rindieron honores al Lábaro Patrio y se entonó con fuerza el Himno Nacional Mexicano, recordando que el deporte es un espacio de identidad y respeto.
En esta edición en su etapa masiva, participan ocho representativos en la rama varonil y seis en la femenil, pero detrás de esos números late un universo mucho más grande: más de 47 mil niñas y niños de todo el país que se han inscrito para vivir la experiencia de competir, aprender y convivir a través del futbol.
La ceremonia contó con la presencia de autoridades que dieron realce al evento, entre los que estuvieron Esteban Schmidt Ruiz, José Guadalupe Cid Jiménez, Karen de los Ángeles Cisneros, y el coordinador del torneo, Osvan Acevedo Pérez.
Le correspondió a Cid Jiménez dar las palabras de bienvenida frente todos los asistentes, subrayando el compromiso de la empresa con la niñez mexicana. “Hoy arrancamos más que un torneo, hoy iniciamos sueños”, expresó.
Recordó que cada partido es mucho más que goles: "es una oportunidad para que miles de niños y niñas vivan experiencias que les enseñan disciplina, respeto y compañerismo".
Destacó que este torneo no sólo impulsa la práctica deportiva, sino que también promueve un estilo de vida activo y saludable, cimentado en valores que trascienden la cancha: trabajo en equipo, juego limpio y amistad.
Recordó que, desde hace más de seis décadas, Futbolito Bimbo ha acompañado a generaciones enteras, convirtiéndose en el torneo infantil más importantes de México.
“Lo más valioso no son los goles, sino las amistades, el esfuerzo y las lecciones que se quedan para toda la Vida”, añadió, evocando la esencia que ha hecho de esta iniciativa un referente nacional.
Este año la magnitud del torneo quedó reflejada en las cifras: más de 32 mil niños y 14 mil niñas, organizados en más de 4 mil 500 equipos distribuidos por todo el país, se dieron cita para participar en esta edición.
Cada inscripción representa un sueño, una ilusión y la posibilidad de que el deporte se convierta en un motor de transformación personal y comunitaria.
La ceremonia continuó con momentos solemnes y simbólicos, con la participación del estudiante Moisés Molina González, el Instituto Luis Sarmiento, fue el encargado de realizar el juramento deportivo, comprometiéndose en nombre de todos los jugadores a honrar los valores del torneo.
Por parte del colegio de árbitros, Cristian Altamirano reafirmó ese compromiso desde la perspectiva de quienes velan por la justicia en el juego.
Posteriormente, Karen de los Ángeles pronunció la declaratoria inaugural, dando paso al instante más esperado: la patada inicial, que marcó oficialmente el comienzo de la primera jornada eliminatoria masiva.
Con ello, se abrió el telón de una nueva edición que promete estar llena de emociones, aprendizajes y, sobre todo, sueños que se construyen a través del futbol, que no solo es una vía hacia el alto rendimiento, sino como un espacio de formación integral.
Más allá de la competencia, el Futbolito Bimbo se ha consolidado como un símbolo de convivencia nacional, donde cada partido es una oportunidad para que los niños y niñas descubran la disciplina, el trabajo en equipo y la pasión por el deporte.
El arranque de esta edición es el comienzo de miles de historias que se escribirán en las canchas, con goles que serán recordados y amistades que perdurarán.
