- Eliminó a Cruz Azul y accede a una final inédita en torneos cortos ante Toluca
Por CLARO SPORTS
Tigres está de vuelta en una final. El cuadro felino selló su clasificación al duelo por el título del Apertura 2025 tras imponerse a Cruz Azul con autoridad táctica y nervio competitivo en el Estadio Universitario, donde el 1-0 con gol de Juan Brunetta y el 2-1 global fueron suficientes para asegurar su boleto.
Con este resultado, los dirigidos por Guido Pizarro chocarán ante Toluca, que horas antes completó su pase en un cierre dramático ante Monterrey. Así, el futbol mexicano tendrá una final entre dos equipos de enorme peso ofensivo y recorridos contrastantes durante la Liguilla.
El partido arrancó con intensidad desde los primeros minutos, con Tigres dominando las llegadas iniciales y Cruz Azul tratando de igualar el ritmo. Apenas al minuto 27 llegó la jugada que marcaría la diferencia: Juan Brunetta aprovechó un servicio preciso de André-Pierre Gignac para empujar el balón al poste izquierdo y poner el 1-0 que explotó a todo el Universitario. El tanto obligó al cuadro cementero a jugar a contrarreloj desde muy temprano, sin lograr claridad en los metros finales.
A partir de la anotación, Tigres manejó de manera inteligente los tiempos del partido. Ángel Correa, Diego Lainez y Gorriarán se encargaron de desgastar a la defensa rival con transiciones rápidas y constantes duelos individuales. Cruz Azul intentó reaccionar con disparos lejanos de Faravelli, Rivero y Piovi, pero la zaga felina y Nahuel Guzmán controlaron cada intento. La primera parte culminó con sensación de dominio local y desesperación creciente para la visita.
El complemento trajo consigo el momento más dramático del encuentro. Cruz Azul encontró una bocanada de esperanza con un penal marcado tras revisión del VAR al minuto 68, cuando Gabriel Fernández cayó dentro del área en una acción con Rômulo. Sin embargo, el propio delantero falló la pena máxima ante un imponente Nahuel Guzmán que, aunque no tocó el balón, vio cómo el remate se estrellaba en su poste izquierdo. El desperdicio se volvió un golpe anímico del que La Máquina no consiguió recuperarse.
Las modificaciones de Nicolás Larcamón no lograron cambiar el rumbo del partido. Tigres, por su parte, refrescó líneas con los ingresos de Ozziel Herrera, Juan Purata y más tarde Juan Vigón, con el objetivo de frenar el empuje cementero. El cierre se tornó aún más complicado para Cruz Azul cuando Jesús Orozco sufrió una lesión grave, aparentemente fractura, forzando a su equipo a terminar el encuentro con 10 jugadores luego de haber agotado sus cambios. El dramatismo se mantuvo hasta el último suspiro con centros constantes al área, todos controlados por la defensa felina.
Los siete minutos agregados parecieron eternos en el Universitario, con Cruz Azul lanzado al todo o nada y Tigres aguantando con orden y oficio. Un remate de Gabriel Fernández y un intento tardío de Paradela fueron lo más peligroso para la vista, pero nada logró romper la muralla auriazul. Finalmente, al minuto 97, el silbatazo final desató el festejo de una afición que regresará a una final soñando con otra estrella.
Con el boleto asegurado, Tigres se prepara ahora para enfrentar a un Toluca inspirado, que llega con inercia goleadora y con el respaldo emocional de haber eliminado a Monterrey. Será una final vibrante, entre dos equipos de gran volumen ofensivo, talento individual y entrenadores con estilos muy marcados. El Apertura 2025 está listo para su capítulo final… y Tigres quiere escribirlo con letras doradas.
