- “El futbol es salud, disciplina y futuro”, indicó Carlos Barajas Armenta
Durante tres días, el campo del Parque Primavera de la ciudad de Oaxaca de Juárez, Oaxaca, se llenó de risas, esfuerzo y sueños. Una treintena de niños de distintas edades, participaron en un campamento organizado por la Federación Mexicana de Futbol 7, que se llevó a cabo el pasado fin de semana.
Los niños participantes no sólo aprendieron las bases del futbol, sino también descubrieron el poder del deporte como herramienta de vida.
El presidente de la Federación Mexicana de esa modalidad del futbol, Carlos Armando Barajas Armenta, dijo: "nos reciben con una sonrisa franca y la mirada de quien ha recorrido kilómetros sembrando pasión por el futbol.
“Llevamos cinco años viajando por todo México, llevando estos campamentos a comunidades donde el futbol puede cambiar vidas”.
El deporte como medicina preventiva
Barajas Armenta es claro al hablar de los objetivos del programa: “Lo primero que buscamos es que los niños se enamoren del deporte, pues el futbol no sólo fortalece el cuerpo, también la mente. Y hoy más que nunca, necesitamos que nuestros niños estén sanos, activos y motivados”.
Agregó que el campamento va más allá del balón. “Aquí no solo se patea el balón. Se habla de nutrición, psicología deportiva, concentración y prevención de lesiones. Queremos que los niños entiendan que el deporte es integral”, explicó.
El rol de los padres en el desarrollo deportivo
En su experiencia, Barajas Armenta ha visto cómo el entusiasmo de los padres puede ser tanto un motor como una presión. “A veces como papás queremos que nuestros hijos sean los mejores, pero no podemos imponerles esa necesidad, pero lo que sí podemos hacer es impulsarlos, apoyarlos y motivarlos. El papel del padre es fundamental en el crecimiento deportivo del niño”.
Más allá del profesionalismo: becas y formación
Aunque muchos sueñan con llegar a las ligas profesionales, Barajas subraya que el futbol también abre otras puertas. “Si el niño no llega a ser profesional, el deporte aún puede darle una beca educativa y eso es valiosísimo. El segundo objetivo del campamento es que el talento local se prepare, entrene y se supere constantemente”.
Disciplina, el ingrediente que falta
Uno de los retos más grandes que ha identificado es la falta de disciplina. “Hoy en día, muchos niños y jóvenes carecen de ella, y eso hay que trabajarlo, pes no basta con llevarlos a un evento de escouteo o a un club.
Pensamos que ya están listos, pero no es así, hay que enfocarnos más en prepararlos que en ver quién se los lleva. Si están bien preparados, cualquier club los va a querer”.
Tres días de transformación
El campamento se desarrolló en tres etapas. El primer día se hizo una evaluación personalizada. En el segundo se corrigieron técnicas y les enseñaron cómo se deben realizar los ejercicios con y sin balón. Y el tercer día reforzaron los conceptos aprendidos.
"Fue intenso, pero muy enriquecedor”, consideró el federativo.
Antes de despedirse, Barajas Armenta dejó una reflexión: “El futbol es más que un juego, es una escuela de vida, y si sembramos bien esa semilla, los frutos serán niños más sanos, disciplinados y con un futuro más prometedor”.
El equipo de trabajo de la Federación Mexicana de Futbo Siete estuvo integrado por el presidente, Carlos Armando Barajas Armenta; la directora de Selecciones Nacionales, Verónica Velasco; el gerente de marketing, Jorge Hernández; el director técnico, Maximiliano Clavero; así como por el presidente de la Asociación de Futbol 7 en Oaxaca, Leonardo Miguel Martínez.
