El desempeño superlativo, la madurez y la jerarquía que mostró Brian Gutiérrez en el choque de la Selección Mexicana ante Sudáfrica no ha pasado desapercibido en el Viejo Continente.
EL ESCAPARATE PERFECTO
Seamos completamente honestos, analizando en la mesa de debate: el partido contra Sudáfrica era una prueba de fuego. El equipo necesitaba alguien que tomara la batuta, alguien que pidiera la pelota cuando las papas quemaban, y ahí apareció Brian. Se echó el equipo al hombro con una personalidad que, francamente, no le veíamos a un mediocampista mexicano en una justa mundialista desde hace varios ciclos.
No sólo fue el motor del equipo en la transición defensa-ataque, sino que dictó los tiempos del partido con una lectura de juego propia de un veterano. Y claro, los visores europeos, que tienen la lupa puesta en este Mundial, ya sacaron la libreta y empezaron a hacer llamadas.
LA LIGUE 1 LEVANTA LA MANO
Fuentes muy cercanas al entorno del jugador nos confirman que un equipo histórico de la Ligue 1 de Francia ya ha establecido los primeros contactos. Y ojo, no estamos hablando de un equipo que pelea el descenso; hablamos de un club con aspiraciones europeas, un proyecto serio que ve en el mexicano la pieza clave para darle dinámica a su mediocampo.
El futbol galo es de alto impacto, de transiciones a velocidad y mucho contacto. Gutiérrez acaba de demostrar ante los sudafricanos que el choque y el ida y vuelta no le asustan en absoluto.
La Primera División de Francia se ha convertido en la gran incubadora de talento para los gigantes de Europa. Es el ecosistema perfecto para que el mexicano termine de pulir sus herramientas tácticas.
Es una liga donde el talento técnico con buen despliegue físico brilla con luz propia.
