Tras poco más de medio siglo como jugador y luego como entrenador, llegó el momento de colgar la raqueta para Felipe Silva Gopar, quien hace varias décadas marcó una imponente hegemonía, siendo campeón durante casi dos décadas en la máxima categoría del denominado “deporte blanco” en Oaxaca.
Felipe Silva Gopar no tenía rival.
Ahora, en este 2024, luego de 54 años de trayectoria en el apasionante mundo del también conocido como deporte de caballeros, ha decidido que es momento de la jubilación, no sin antes dejar un legado.
Como entrenador formó a diferentes tenistas infantiles y juveniles oaxaqueños, pero no sólo les compartió sus conocimientos y experiencia en la cancha, también un aspecto muy importante, los valores para formar no sólo notables tenistas sino buenos seres humanos, contribuyendo en su formación para encarar el juego de la vida en general.
Esos mismos valores los ejerció en la cancha en su época de jugador, estando presente en la historia del tenis oaxaqueño tras iniciar desde abajo e ir escalando gracias a su tenacidad.
“Quiero aprovechar para agradecer a quienes apoyaron a aquel niño sin tenis y con una raqueta vieja, pero que con mucho mucho esfuerzo y dedicación llegó a ser campeón estatal”, ha expresado con satisfacción y orgullo.
Fue en 1971 cuando obtuvo su primer trofeo en la categoría 14 años varonil, una emoción que lo inspiró para luchar por tener un nombre en este bonito deporte.
Pero como dicen, lo más importante es disfrutar con pasión lo que se hace, y esta regla aplica en la trayectoria de Silva Gopar, quien nació un 5 de febrero de 1959. Sus padres: Julia Gopar Lucas, nativa de Ejutla de Crespo, y Venancio Silva García.
Su talento pronto hizo erupción en las canchas de la especialidad y a los 16 años de edad ya era campeón de primera fuerza (ahora llamada A varonil). Y a partir de ese momento estableció una hegemonía de casi dos décadas.
“Este maravilloso deporte me llevó a lugares, personas y metas increíbles. Tuve la fortuna de trabajar en varios clubes de Oaxaca y el país, pero los últimos 22 años los dediqué a compartir mi experiencia en las canchas del Hotel Misión de los Ángeles.
“Y doy gracias al licenciado Salvador Audelo por permitirme continuar mi carrera como instructor, por lo que aprovecho para agradecerle de todo corazón”, añadió Felipe Silva.
BENDICIONES Y ALEGRÍAS
Toda una vida en el ambiente tenístico, llena de bendiciones y grandes alegrías.
“Haber compartido cancha con tantos de ustedes llenaron mis días de innumerables alegrías y satisfacciones.
“Bien dicen que cuando te dedicas a lo que te apasiona, no trabajas ni un sólo día. Y ahora me llevo los recuerdos increíbles que compartimos. Agradezco su esfuerzo y confianza en mí”, ha manifestado el hoy ex tenista de 65 años de edad.
Cabe resaltar, que transmitió su pasión en uno de sus dos hijos, en Felipe Silva Carrillo, quien fue un destacado jugador de máxima división; incluso, su nieto, Santiago Felipe Silva Zavaleta, conocido como “El Pollo” en el deporte, ya ha probado las mieles del triunfo en torneos estatales de la ciudad y en Bahías de Huatulco en categoría infantil.
Ahora, al retirarse, sólo quedan palabras de agradecimiento.
“Gracias a quienes me abrieron las puertas, a quienes me alentaron, a quienes creyeron en mí. Y gracias a Dios por poner en mi camino una raqueta.
“Por la edad, el desgaste de mi cuerpo no da más, para mí es tiempo de seguir disfrutando de la vida, ahora alejado de las canchas y cuidando mi salud”, concluye diciendo el multicampeón Felipe Silva Gopar.
