Julio León
Se distinguió por ser un caballero dentro y fuera de la pista de atletismo y el miércoles Fabián Ramírez Cruz fue recordado con gran admiración y cariño a través de una misa por su tercer aniversario luctuoso, organizada por integrantes del club Torbellino.
Ante su pasión por el atletismo, Fabián también fue promotor importante de esta disciplina en una etapa de su carrera y la practicó hasta los 70 años de edad aún antes de su fallecimiento.
Los corredores Gerardo Rivera, Francisco Díaz, Francisco Álvarez, Israel Cruz y Víctor Gómez, del club Torbellino, acudieron para recordar al gran amigo del equipo con oraciones por su eterno descanso, porque físicamente se ha adelantado, pero vive en la mente y en los corazones de ellos y de muchas otras personas.
“Fue un gran amigo, un gran ser humano, un hermano, una persona muy solidaria con todos. Fue un ser inolvidable, apoyo y patrocinó al atletismo durante una época importante y nosotros convivimos a su lado en infinidad de atléticas en Oaxaca y otros estados”, coincidieron en mencionar.
Detallaron que tuvieron la oportunidad de acudir con él a emblemáticos eventos atléticos del país como los maratones de la Ciudad de México y Mazatlán, así como repetidas veces en el Medio Maratón de Veracruz.
La celebración eucarística en la que se oró por Fabián Cruz fue en la Capilla Belén del Templo de Nuestra Señora de Guadalupe.
Fabián Ramírez se caracterizó por su sencillez; se le recuerda también por haber creado el ahora desaparecido club atlético Playa del Carmen, de donde surgieron notables atletas.
La ex seleccionada nacional Esther Merino Badiola formó parte de dicho club. Ella representó a México en Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Fabián Ramírez falleció un 23 de febrero del 2019. Y los corredores del Torbellino, equipo que conformó ya como atleta de categoría veteranos, se reunieron, tal y como lo hacían en el óvalo del polideportivo Venustiano Carranza, para disfrutar del atletismo pero ahora de manera distinta, a distancia, hasta el cielo y de manera espiritual y muy especial por un año más de la partida del entrañable amigo.
