Raquetistas disfrutaron de convivir y practicar su deporte predilecto con el Torneo de la Amistad de Tenis 2025, que tuvo como sede las canchas del hotel Misión de los Ángeles con la participación de 28 parejas, en la modalidad de dobles femenil y mixtos.
Se compitió en categoría B como máxima división, al igual que en las divisiones C y D, una intensa actividad desde la primera ronda, la cual se disputó bajo el sistema de grupos, a round robin (todos contra todos).
En dicha máxima categoría conformaron el grupo A las parejas: Diana Gamboa y José Luis Lerín, Domenica Manzano y Hernán Hernández, Darío Laguna y Romina Molina, Fernando Sánchez a lado de Camila Jarquín. Mientras el sector B lo integraron Naomi Reynaga y Pedro Laguna, Gerardo Flores y Adriana Flores, Edith Herrera a lado de Ana Berúmen, Rosario Barroso y Ana Luisa Martínez. Los partidos se disputaron a pro-set.
Los binomios primero y segundo lugar de cada grupo avanzaron a ronda de semifinales.
Bajo los fuertes y sofocantes rayos de sol se llevó a cabo la competición en las tres canchas duras de dicho espacio, registrándose una amena convivencia entre jugadores participantes en el entorno natural de la sede, que brindaba una reconfortante sombra, lo que “recargaba baterías” para continuar en el siguiente encuentro.
La competencia incluyó la participación del nuevo talento en el denominado “deporte blanco”, pues se tuvo la presencia de las niñas Julia Pombo y Renata Bustillo, así como del infante Patricio Alcaraz.
En la categoría B se coronó la dupla integrada por Hernán Hernández y Domenica Manzano, al superar en la final a Fernando Sánchez y Camila Jarquín, con score de 8-6.
A su vez, en la división C la pareja campeona fue la formulada por Diego Pascual y Emilia Hernández, al conseguir una vibrante victoria que se definió en muerte súbita, sobre el dúo de Alonso Bonavidez y Katia Castañeda.
Y en la categoría D se alzó con el título el dúo integrado por Jesús Zafra y Karen Hernández, al superar a Emilio y Ximena Aguilar.
El torneo fue coordinado por Rigoberto Contreras y Josefa Silva; tuvo como propósito que tenistas de experiencia y nuevos talentos convivieran a través de la práctica del denominado deporte blanco, con motivo de la reciente celebración del Día del Amor y la Amistad.
El entusiasmo permeó a lo largo de la contienda tenística por parte de jugadores, que buscaron conectar su mejor golpe en busca de la victoria y de celebrar dicha fecha especial colocándose en los primeros sitios.
La justa cerró con la premiación a las duplas campeonas y finalistas, y la cual constó de trofeos, medallas y diplomas para las parejas campeonas y finalistas de cada división.
