Juchitán de Zaragoza, Oaxaca.- Vino al beisbol del Istmo a derrochar su clase y personalidad, dejó huella como cátcher y buen bate, esa humildad, nunca la ha perdido Javier Delgado Páez, quien con la moderna tecnología charló con XTREMO, Noticias Voz e Imagen de Oaxaca, desde Poza Rica, Veracruz.
Durante su plática recordó sus vivencias con Fernando “El Toro” Valenzuela, considerado el mejor pitcher mexicano de todos los tiempos.
“Un abrazo para toda la afición del Istmo, donde jugué varias temporadas y me tocó ser campeón bateador. Y a todos los que me recuerdan se los agradezco”, expresó.
-¿Cómo fueron tus inicios al lado de Fernando Valenzuela?
“Jugamos una eliminatoria de primera fuerza para ir a un estatal, yo jugaba con Navojoa Municipal, contra Navojoa Ejidal, en donde él jugaba. El encuentro fue de noche en el Estadio Ciclón Echeverría. Lles ganamos veinte a una, ahí lo agarramos de refuerzo para ir al estatal en Hermosillo, ahí quedamos campeones, Fernando fue el Jugador Más Valioso, teníamos 17 años, salimos seleccionados para ir al Nacional en La Paz, ahí nunca tiró ahí. Yo sí jugué todo el Nacional y bateé tres jonrones; llegando de allá nos firmaron Mayos de Navojoa, y para Puebla también el mánager era Raúl Cano, ahí comenzamos a andar juntos, al sucursal todo el año”.
-¿Cómo era Valenzuela como persona?
“Era súper tímido, era del ejido, lo quería casi como hermano, no sabía ni comprar boleto, le decía dame el dinero y yo compraba los boletos, fueron dos años; en el 79 ya nos separamos, él se fue a Yucatán, yo con Puebla, en el 80 se fue al béisbol de Grandes Ligas pero no se notó, hasta el 81 que fue cuando hizo todo”.
-¿Y, como pitcher?
“Él tenía buena curva, buena recta, todavía no tiraba el screwball, ese que lo hizo muy famoso, era un pitcher muy inteligente, era sangre fría, él tranquilo, cómo le interesaba ponchar, muy rara vez lo vi que festejara, era un orgullo ser su cátcher, nunca me imaginé que fuera a hacer todo lo que hizo, fuimos compañeros, comenzamos desde pelota amateur, cada vez que me hablaban de él, me daba mucho gusto”.
-¿Cuál es tu mensaje a los jóvenes beisbolistas?
“Que les guste, oigan consejos, las enseñanzas, le echen muchas ganas, cuando vamos a aprender, vamos a aprender. Todo es de querer hacer las cosas, cuando comienza uno a jugar béisbol profesional, batalla, luchar, no ser mediocre, pensar en estar hasta arriba, yo tuve esa mentalidad, ser de los primeros, me dormía uniformado”.
-¿Quién fue el equipo de tus amores?
“Con Puebla le agarré cariño, ahí debuté, muchas enseñanzas”.
Su despedida: “un abrazo a ti, a mi amigazo Freyman; a toda la afición del istmo, estuve muy a gusto, de todo comía, iguanas, de todo”.
