Muere Rosa en el mes del amor y la amistad...
"Si hubieran llegado luego, ella se hubiera salvado", fue el reclamo de un vecino que desde las siete de la mañana había reportado a elementos de la Policía Municipal, que una persona del sexo femenino se encontraba convulsionando.
El cuerpo de Rosa, como la conocían diferentes artistas plásticos y comerciantes del Jardín Labastida, yacía inmóvil, con el rostro hacia el cielo, con un rictus de dolor.
Al momento de su muerte, Rosa vestía un mallón negro que tenía abajo de sus rodillas; calcetas azules, chanclas rosas y una sudadera típica.
Despuès del mediodía, se presentaron elementos de la Policía Municipal, los cuales acordonaron el lugar y solicitaron la presencia de una ambulancia, pero los paramédicos certificaron que no tenía signos vitales.
Uno de los vecinos indicó que desde las siete de la mañana había reportado a elementos de la Policía Municipal si podían pedir apoyo, porque la mujer se quejaba de un dolor de estómago, “nos dijeron que por su aspecto indigente dudaban que le dieran atención, pero aún así, los reportaron”.
“Ya no le dio tiempo pararse y se hizo del baño en la banca, por eso la señora que vende atole por la mañana se tuvo que ir a otro lado, así como la que vende dulces”, contó Juan, uno de los vecinos.
Hace un año en ese mismo lugar había muerto, al parecer una familiar que la acompañaba, “era muy platicadora, aunque no conociera a la persona que se sentaba junto a ella, le platicaba su historia, a mi me dijo que la había corrido de su casa su mamá”.
“A diario se ponía guapa para ir a la esquina de José María Pino Suárez y Morelos, donde decía que le daban de almorzar, se lavaba la cara, su cabello e iba contenta, regresaba y empezaba a limpiar donde veía sucio, iba por agua a la fuente, con la cual lavaba su ropa y se bañaba”, argregó.
Ayudaba a los vecinos
A veces, iba por la basura de algunas vecinas, la cual tiraba cuando pasaba el camión recolector, y le daban 20 o 30 pesos.
“Hace tiempo se presentó uno de sus hermanos, según nos dijo ella, se la llevó por algunos días, sin embargo, regresó a este lugar a seguir con su vida normal; a veces se ponía mal, gritaba a las personas, pero me imaginó que era por su soledad”, recordó.
Posteriormente, se presentaron elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI), quienes iniciaron las primeras pesquisas; después realizaron el levantamiento del cadáver para posteriormente trasladarlo al anfiteatro del Instituto de Estudios Periciales y determinar las causas de su muerte”.
De lo anterior, se abrió la carpeta de investigación correspondientes en contra de quien o quienes resulten responsables del delito de homicidio de quien se sabe respondía al nombre de Rosa.
