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La enfermedad terminal de su hijo la obligó a traficar

Foto(s): Cortesía
Redacción

La circunstancia tomó el control. Deudas, falta de empleo y la incertidumbre de su hijo enfermo de gravedad, llevaron a Guadalupe Ruiz Valenzuela a aceptar el ofrecimiento de un grupo delictivo para transportar droga de Ecuador a México, pues esta opción representaba la salida más rápida a sus problemas.


La madre de Juan Carlitos, el menor de 6 años de edad desahuciado por los médicos, narra en exclusiva para EL DEBATE desde la prisión femenil del ejido Felipe Ángeles, el sufrimiento vivido en su intento por buscar el bienestar de su familia.


¿Qué fue lo que le hizo aceptar la propuesta?
Yo caí en prisión el 19 de mayo del 2014 por tráfico de drogas. La razón de porqué yo hice esto es porque soy madre soltera de 5 niños y el niño más pequeño (Juan Carlitos) no se encuentra bien de salud. Yo vivía en Nogales, Sonora, con mis 5 niños y lo que me orilló a hacer esto es que llegué a una situación super mal, no tenía trabajo, no tenía seguro social para mis hijos. Yo tenía que mantener a mis hijos y no hallaba la manera, llegué a una situación en donde me cortaron la luz, el agua, no tenía nada y como no tengo el apoyo del papá de mis hijos. La verdad fue muy duro y creame una madre desesperada y en esa situación de ver a sus hijos necesitados y Juan Carlitos que no tenía su seguro social ni sus medicamentos que tenía que darle, pues me orilló a hacer esto.


¿Se acercaron a proponerle el trabajo o usted buscó esta situación?
La verdad es que ya me lo habían propuesto en el 2013, pero todo es por medio de teléfono, yo no conozco a nadie. Me dijeron que todo iba a estar bien y que me pagarían, pero nunca tuve comunicación de frente con la gente, todo fue por teléfono. Yo lo que quería dinero para llevarme a mi hijo a los Estados Unidos porque los especialistas de aquí de México me habían dicho que no podían hacer nada por él. (Llora) Yo quería el dinero para llevarme a mi hijo a Estados Unidos porque la verdad yo veía cómo mi hijo se iba poco a poco de mis manos y sin pensarlo yo acepté.


 






¿Cuál era el trabajo que usted iba a hacer en Ecuador?
Ellos me dijeron que tenía que viajar a Ecuador y a Perú y que allá me iban a dar una mercancía, droga, para traerla para México y cuando yo la entregara me pagarían. Entonces como no sabía de esto y me iban a dar para pagar las deudas que tenía y dejar para la comida mientras yo andaba por allá, pues acepté y no pensé en nada. Mi viaje fue de aquí (México) a Perú y de Perú a Ecuador.


¿Cómo fue la detención de las autoridades ecuatorianas?
De Perú viajé a Ecuador por vía terrestre a Guayaquil, Ecuador y de ahí viajaría por avión a Guatemala, yo iba a hacer escala en Panamá y de ahí a Guatemala y caminando iba a salir a la frontera de México y ahí entregaría la mercancía, ahí me iba a estar esperando una persona para entregarle y me pagarían. Nunca se identificaron de quienes era. Mi viaje lo hice por medio del teléfono y me daban las indicaciones por ahí. Me agarraron en el aeropuerto, cuando iba a Guatemala.


¿Cómo se sentía que pasaba por su mente cuando realizaba todas estas maniobras?
Tenía miedo, todos los días y a cada momento le pedía a Dios la ayuda y le decía cuál era mi motivo, el porqué y que me protegiera, que protegiera a mis hijos. Sí tenía miedo, no dormía, no comía, en el transcurso del viaje nomás bebía agua, tenía miedo. Sabía que esto no era un juego y que estaba jugando con fuego, pero la verdad yo lo hacía por mi instinto de madre por todo lo que estaba pasando. Yo siempre he trabajado, pero llegó el momento que me quedé sin trabajo y por eso lo hice.


¿Qué pasó después de la aprehensión?
Me declararon culpable, me llevaron a la penitenciaría de Guayaquil. Como yo estaba en una parte extranjera, donde no conocía, donde hay internas de todo el mundo, en el 2014 fue muy difícil para mi porque yo me quedé sin dinero, me robaron mi ropa, tuve problemas con internas porque piensa que una es extranjera tiene dinero y la manera. Me dieron 3 años de cárcel.


¿Pudo contactarse rápido con su familia luego de la aprehensión?
No, yo duré tiempo. Había una personas que me había ayudado para hacer una llamada porque cuando a mi me agarraron no me dijeron que tenía derecho a una llamada par avisarle a mi familia. Cuando tuve la oportunidad le hablé a mi hermana y le dije lo que había pasado. Una interna mexicana fue la que me dio la mano y le marque a mi hermana.


¿Cómo fue el trato del personal del penal?
Los oficiales y la directora del penal muy bien, pero ya las internas eran agresivas.


¿Cuándo estaba en la cárcel de Ecuador qué era lo que pensaba?
Me la pasé muy difícil, me la llevaba llorando, no comía, me la pasaba arrinconada en mi celda.


¿Cómo fue el contacto para que usted pudiera ver a sus familiares mediante una videollamada?
Fue por los jóvenes de la Cruz Roja de Ecuador que se enteraron de mi caso por medio de EL DEBATE y ahí empezó todo. Los muchachos de Cruz Roja de Los Mochis mandaron una solicitud a los de Ecuador y se presentaron en la penitenciaría y me hicieron preguntas. Por medio de EL DEBATE todo se le hizo fácil a mi mamá para ayudar a Juanito (Juan Carlitos).


¿Usted guardaba esperanzas de la extradición porque es un trámite muy engorroso?
La verdad no tenía esperanza, pero como cuando yo hablaba con mi mamá miraba que ella se movía en eso, pues le decía que estaba bien que no se perdiera la fe, pero dentro de mi me decía que era imposible.


¿Cuando le dan la noticia que la extraditarían cómo se sintió?
Me quedé totalmente sorprendida, aún estoy que no lo puedo creer. Igual sigo encerrada, pero cerca de mi gente, aquí las chicas son muy tranquilas, desde que llegué aquí me han dado la mano. Estoy contenta porque aquí es la gloria, estoy contenta porque estoy cerca de mis hijos y de mi mami.


¿Cómo fue el encuentro con sus 5 hijos y su mamá?
Fue algo fuerte, muy grande. Los abrazaba, les decía que los amaba, lo mucho que los extrañaba. Me empezaron a hacer preguntas, lloré bastante por la emoción me empecé a sentir un poquito mal, me atendieron.


¿Ya se puso al corriente con el estado de salud de Juan Carlitos?
Creo que hay cosas que me ha estado ocultando mi mamá, ella me dice que tiene muchas cosas que platicar conmigo, pero no hemos tenido la oportunidad de hablar porque la primera vez que los vi ella me dejó que estuviera con mis hijos y los abrazara. Necesito ser fuerte.


¿Qué presiente sobre esto?
Yo me imagino más o menos qué es porque al ver a mi hijo flaco, cómo es que está, más o menos me imagino.


¿Qué decirle a las personas que optan por una salida inapropiada que empeoran la situación?
Yo les digo que mejor opten por buscar otra solución y no haga esto. Es difícil y es muy feo, que mejor se sienten, que respiren profundamente y que se pongan a buscar otra solución porque empeoras las cosas.


¿Cuánto dinero le dijeron que le iban a pagar?
Me dieron (al principio) 5 mil pesos, me lo depositaron. La promesa era de darme 5 mil dólares cuando entregara la mercancía y otros 5 mil dólares como de agradecimiento, como un bono.


¿Qué le dice a las personas que estuvieron apoyando a su familia para que usted estuviera acá?
Agradezco a todas las personas que apoyaron a mi hijo, a mi madre, agradezco al gobernador, a EL DEBATE, a los muchachos de la Cruz Roja, al licenciado que siempre estuvo apoyando a mi mamá, al abogado de Culiacán. A todas las personas en general. No tengo las palabras ni el dinero del mundo para pagarles lo que hicieron para con mi familia porque gracias a todos es que estoy aquí en mi tierra y con mis hijos y familia.


¿Ya pensó en qué es lo que le gustaría hacer justo después de abandonar la prisión?
Sí lo he pensado, principalmente porque voy a volver a nacer. Voy a estar con mis hijos y lucharé, trabajaré y tengo muchos propósitos, principalmente con ellos, hacer una nueva vida.

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