El operativo Mochila Segura se aplica en las escuelas primarias, secundarias y bachilleratos que lo soliciten y forma parte del Programa Integral Escuela Segura cuya finalidad es la prevención de la presunta comisión de un delito.
Para el director general de Prevención del Delito y Participación de la Comunidad, de la Secretaría de Seguridad Pública de Oaxaca (SSPO), Héctor Quiroz, el programa no es impositivo, sino se realiza a petición de los comités de padres de familia y directivos de las escuelas.
La historia
Con varios años de labor en materia de prevención del delito, Quiroz recordó que en algún tiempo, la Comisión Nacional de Derechos Humanos recomendó la suspensión del programa al indicar que se violentaban los derechos humanos de los niños y niñas.
Esto, porque el operativo lo realizaba al cien por ciento la policía, que incursionaba en las escuelas portando armas de fuego e incluso con los binomios caninos, quienes se encargaban de inspeccionar las mochilas de los alumnos y a los propios alumnos a fin de detectar drogas a algún objeto prohibido.
Pese a ello, recordó que en Oaxaca el operativo se continuó aplicando, pero con otro tipo de acciones, ya que la finalidad del operativo es prevenir.
De la mano con la Defensoría de los Derechos Humanos
Mencionó que en la actualidad, existe un protocolo de actuación que no solo rige al Operativo Mochila, sino a todo el programa Escuela Segura.
Precisó que el secretario de seguridad pública, Raúl Ernesto Salcedo Rosales, ha fomentado este programa, que ahora se realiza con la participación de un visitador de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) para vigilar la actuación y con ello evitar que se violente la intimidad de los escolares.
Indica que hace algunos años, incluso se creó una Policía Infantil, cuyos elementos tenían la encomienda de brindar seguridad al exterior de los planteles educativos, pero de acuerdo con el nuevo protocolo de actuación, ahora la policía ya no participa en el Operativo Mochila.
Precisa que con el nuevo protocolo, el operativo lo realizan los padres de familia, quienes se encargan de atestiguar la revisión de las mochilas.
“Los policías en ningún momento tienen contacto con los objetos ni con el menor, ya que ni siquiera entran a la escuela, solo dan seguridad al exterior y áreas abiertas mientras se realiza el operativo”, señala.
En la actualidad, el operativo se aplica en las escuelas que lo solicitan, es decir, envían un oficio a la Secretaría de Seguridad Pública, el cual es firmado por la autoridad máxima de la escuela: el director y el comité de padres de familia, con quienes se acuerda el día y la hora en que se ha de aplicar.
Así, días antes se capacita a los padres que participarán en el operativo, ya que ellos serán testigos de la inspección a los mochilas.
Durante la realización del operativo, el mismo alumno es quien coloca la mochila sobre el pupitre y muestra todos y cada uno de los objetos que porta en la mochila.
Previo a ello y ante la presencia del representante de Derechos Humanos, se le pregunta si es su deseo mostrar los objetos que porta en su mochila, si dice que no, no se le molesta, solo se toma nota y se para el reporte a la dirección de la escuela.
Es esa autoridad la que cita a su padres para notificar de la negativa del alumno y tomar las medidas correspondientes o en su caso, es el padre o tutor quien realizar la inspección de la mochila.
Decomiso de objetos simples
Héctor Quiroz dice que en las 640 escuelas en las que se ha aplicado el programa no se ha detectado nada fuera de lo común, ya que lo más relevante son condones, labiales y perfumes, entre otros.
Considera que no es grave el consumo de drogas en las escuelas de la capital e interior del estado comparado con otros estados, donde se ha detectado que los niños trabajan para el crimen organizado.
Se procura, añade, que el operativo se realice después de la hora del recreo, que es cuando los escolares ya no portan dinero.
“Se dio el caso de un niño que portaba aproximadamente 5 mil pesos y esto nos llamó la atención, pero al contactar a su madre, confirmó que llevaba esa cantidad ya que de regreso a su casa, pasaría a pagar la mensualidad a una tienda departamental”, recuerda.
Estos casos se dan y cuando el padre o tutor desconoce la cantidad dinero que porta su hijo, es cuando se enciende la alarma para vigilar el entorno del niño, ya que pudiera estar relacionado con actividades ilícitas.
Padres, principales interesados
Consciente de que la mejor prevención se realiza en casa, Quiroz lanza un llamado de atención a los padres de familia para estar pendientes de su hijos.
“Ellos son los primeros en vigilar que no porten algún objeto prohibido en su mochila, así como muchos de ellos tienen la seguridad de que sus hijos solo se dedican a sus actividades de estudiantes”.
En ese sentido, dijo que Escuela Segura también imparte pláticas y conferencias para los padres de familia, quienes reciben capacitación de cómo platicar con sus hijos temas de sexualidad y valores.
Con éstas se busca enseñar a los hijos para evitar a toda costa que puedan cometer un delito o ser víctimas del delito o en su caso, evitar que se conviertan en cómplices del delito.
Solicitan operativo
Invita a las escuelas y comités de padres de familia que deseen que se aplique el programa Escuela Segura para solicitarlo a la Secretaría de Seguridad Pública del Estado y con ello, tener la seguridad de que la población escolar no está en riesgo.
Precisa que al aplicar el Operativo Mochila, la secretaría obtiene información que se procesa en las distintas áreas a fin de planear acciones de prevención en todo el entorno de la escuela.
La Dirección General de Prevención del Delito y Participación Ciudadana comparte el número telefónico 51 39272 y 51 52917 para informes del programa.
