Durante varios años, Julio César, conocido entre sus ex compañeros de la Policía Ministerial del Estado (ahora Agencia Estatal de Investigaciones) como El Ratoso, se dedicó a combatir a la delincuencia, pero el 28 de mayo del 2009 marco su vida al ser acusado de torturar junto con otros compañeros a un integrante de una banda de asaltantes, pero de tantos golpes falleció y muerto lo llevaron a la Cruz Roja.
Desde esa fecha, Julio César C.H. empezó a enfrentar problemas con la justicia al ser señalado del delito de homicidio y por lo cual tras su salida de la corporación y encarcelamiento por dos ocasiones, se unió a una organización delictiva, en la cual -según informes de agentes investigadores- logró escalar y ser comandante o encargado de plaza, donde le cambiaron los motes de El Ratoso por el Primo para sus amigos y El Señor, El Ingeniero o El Monarca para sus subalternos.
Matan a presunto asaltante
A las 10:40 horas del 28 de mayo del 2009, elementos de la policía municipal implementaron un operativo en la calle Sabinos de la colonia Reforma de la ciudad de Oaxaca, donde lograron la captura de cuatro presuntos asaltantes.
Al cuartel de la policía municipal llegaron los agentes del grupo de robos de la ahora Agencia Estatal de Investigaciones se llevaron a Apolinar Jiménez González, Maximino Collado Parra, José Vargas Cruz y Ramiro Mandujano Meza, originarios del Estado de México, para ponerlos a disposición del agente del Ministerio Público, pero para "investigarlos" sobre otros asaltos.
Sin embargo, los llevaron a una casa de seguridad donde uno a uno fueron torturando al golpeando con descargas eléctricas.
Ramiro Mandujano Meza, no soportó los golpes y quedó inconsciente, por lo cual le echaron agua y a las 17:45 horas lo llevaron a la Cruz Roja Mexicana, donde llegó muerto.
De acuerdo a la primera necropsia de ley emitida por peritos de la Procuraduría General de Justicia del Estado, la causa del deceso de Ramiro Mandujano fue por hemorragia interna intensa con estallamiento de vísceras, a consecuencia de los golpes.
Julio César tuvo que abandonar la corporación policíaca al ser acusado de ser uno de los participantes junto con Joaquín F.V., Roberto A. B., Carlos P. B., Bernardo A. R. y Hugo Manuel G. D. conocido como El Tyson. Del caso se emitió la recomendación 27/2004 por la entonces Comisión Estatal de Derechos Humanos, ahora Defensoría de Derechos Humanos de los Pueblos de Oaxaca.
Sentenciado a 36 años pero solo estuvo tres recluido
El 11 de septiembre del 2009, policías ministeriales detuvieron a El Ratoso, quien estuvo internado en el penal de Santa María Ixcotel, acusado del delito de homicidio.
El 7 de septiembre del 2010, la entonces Procuradora General de Justicia, María de la Luz Candelaria Chiñas indicó que habían sentenciado a Julio César a una pena de 26 años de prisión en el juzgado séptimo penal como responsable del delito de abuso de autoridad y homicidio de Ramiro Mandujano Meza.
"Candelaria Chiñas, dijo que posteriormente en el interior de los baños para hombres del sótano del edificio de la Procuraduría General de Justicia del Estado, el activo Julio César Canseco Hernández, alias “El Ratoso”, golpeó en diferentes partes del cuerpo al ofendido Ramiro Mandujano Meza y a causa de esto le sobrevino la muerte", rezaba el comunicado.
Abundó, que luego de los hechos la Procuraduría General de Justicia del Estado, inició las investigaciones y consignó la averiguación previa, logrando la captura de Julio César Canseco Hernández, alias “El Ratoso”, el 11 de septiembre del mismo año.
La titular de la PGJE, detalló, que luego de analizar las constancias y pruebas existentes en el expediente penal 195/2004, el Juez Séptimo de lo Penal sentenció condenatoriamente a Julio César Canseco Hernández, alias “El Ratoso”, a la pena total de 36 años de prisión; asimismo se le condena al pago de 99 mil 800 pesos, por concepto de reparación del daño proveniente del delito de homicidio
Madrina de la Policía Federal
Tras la sentencia de 36 años, Julio César salió del penal de Santa María Ixcotel, pero decidió trabajar como madrina o ayudante de la Policía Federal, pero extorsionando a vendedores de droga.
En 2012, elementos del Ejército Mexicano y Policía Ministerial catearon las instalaciones de la entonces Cetro de Operaciones Estratégicas (antes Unidad Mixta de Atención al Narcomenudeo UMAN), y ahí fue detenido Julio César, el Ratoso, al ser señalado como informante.
A las 23 horas, el operativo policíaco llegó a las oficinas en Laureles y Amapolas de la colonia Reforma y fueron detenidos los agentes federales Víctor M.C. y Alejandro Omar P.T., así como sus ayudantes, el mecánico, José Luis C.L., el supuesto adicto Lorenzo N y el ex agente policíaco Julio César.
Lorenzo fue quien había informado que dos mujeres vendían droga en el centro de Tlacolula de Matamoros, donde fueron detenidas y las llevaron a las oficinas de la dependencia encargada de combatir el narcomenudeo y lo pusieron a disposición de una Agente del Ministerio Público de la Federación que aún continúa en la dependencia.
A los familiares de las dos mujeres les exigían 50 mil pesos, pero tras el operativo fueron rescatadas por la policía.
La entrega del dinero sería en las oficinas de la dependencia encargada de impartir justicia.
Julio César, por segunda ocasión quedó internado en el penal de Santa María Ixcotel, acusado del delito de privación ilegal de la libertad, pero años después logró su liberación.
Por su parte, la Procuraduría General de la Repùblica, en su comunicado 081/12 indicó que investiga a dos servidores públicos, adscritos a la Delegación de la PGR en Oaxaca, así como a tres personas más, por su probable responsabilidad del delito de Violación a la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada, Privación Ilegal de la Libertad en su modalidad de Secuestro, Abuso de Autoridad y Desaparición Forzada de Personas.
De acuerdo con la averiguación previa, AP/PGR/OAX/OAX/II/104-D/2012, en la Procuraduría de Justicia del Estado, la madre de una persona denunció el secuestro de su hija de 23 años de edad, refiriendo que fue privada de su libertad en el municipio de Tlacolula, Oaxaca. Pero, ya no pasó nada y algunos servidores públicos siguen en la dependencia.
Los datos:
50 mil pesos pedían por liberar a su víctima
El 7 de septiembre de 2010, el Juez Séptimo de lo Penal de la capital dictó sentencia condenatoria de 36 años de prisión.
El expediente penal 195/2004 fue por homicidio y abuso de autoridad.
Tendría que pagar 99 mil 800 pesos, por concepto de reparación del daño.
El 11 de septiembre del 2004 fue detenido.
