Científicos y pedagogos coinciden en que la música es una herramienta transformadora en el desarrollo de la niñez. Durante los primeros años de vida, los niños y las niñas poseen una mayor capacidad de aprendizaje, una plasticidad cerebral que les permite absorber conocimientos, desarrollar la disciplina y estimular la creatividad de forma natural.
Con este enfoque de desarrollo integral y rescate de la identidad, se llevó a cabo con gran éxito la demostración de avances del taller de Pitu Nisiaba (flauta de carrizo), impulsado por la Dirección Municipal de Cultura.
El evento se convirtió en una fiesta de talento y futuro, demostrando el potencial que los menores juchitecos pueden alcanzar cuando se les brindan los espacios adecuados.
El programa musical inició con la destacada actuación de los alumnos principiantes de la Escuela Primaria Jaime Torres Bodet, quienes con gran entusiasmo ejecutaron la emblemática pieza tradicional Carreta Guie', ganándose los aplausos del público presente por su rápida evolución musical.
Posteriormente, tocó el turno a los grupos de nivel intermedio, quienes dieron muestra de su madurez técnica al interpretar temas complejos del repertorio regional como “Nisi riga nuu barriga”, entre otros sones tradicionales.
El broche de oro de la jornada musical estuvo a cargo de los alumnos avanzados; estos jóvenes ejecutantes maravillaron a la audiencia con la ejecución de sones de alta dificultad técnica como “Telayú” y “Berelele”, confirmando que el taller es un semillero real de músicos tradicionales.
Este proyecto tiene como eje central preservar el valioso patrimonio musical y la herencia cultural del Istmo, por lo que las inscripciones siguen abiertas para que más niños y niñas se sumen, descubran el arte de la música y mantengan vivas las raíces de Juchitán.
