En el claustro del Centro Cultural San Pablo, María Isabel Grañén Porrúa, presidenta de la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca (FAHHO) y Alejandro de Ávila Blomberg, director del Jardín Etnobiológico de Oaxaca hablaron de su reciente incorporación en las categorías de Artes y políticas públicas, y Matemáticas y ciencias físicas, respectivamente, a la Sociedad Filosófica Americana (APS por su nombre en inglés, American Philosophical Society).
En días pasados se anunció la incorporación de sus membresías, a las cuales no son previamente postulados, sino resultado del seguimiento del trabajo social y cultural que ha sido realizado desde hace más de 30 años en Oaxaca por instituciones como la FAHHO, de parte de la APS.
Por un mundo mejor
“Yo creo en un mundo mejor porque lo merece nuestro planeta y porque trabajo todos los días para poder hacerlo. El hecho de que se volteen los ojos hacia Oaxaca habla de un trabajo que se ha venido haciendo durante 30 años con mucha constancia, seguimiento y siendo muy sensibles a nuestro entorno, abriendo nuestro corazón, las puertas, haciendo comunidad y un ejemplo son todos los espacios que ha creado la FAHHO, que se abren para dar un respiro de paz, para reflexionar, crear juntos y para pensar, sentir, aprender unos de otros, creo que eso ha sido algo muy importante de la escuela que nos ha venido formando, que vamos aprendido de todos los demás” apuntó la doctora María Isabel Grañén Porrúa.
Alejandro de Ávila Blomberg señaló que esta membresía “es un reconocimiento al compromiso humanitario. La Sociedad Filosófica Americana es una organización que promueve el humanismo y en ese sentido creo que nos refuerza los proyectos personales que tenemos, y que los años que nos quedan en Oaxaca los queremos destinar a esta misma línea de trabajo de relevancia social”.
Subrayó que esta reciente incorporación está dedicada, tanto por él como por Grañén Porrúa, a los artistas Francisco Toledo y Rodolfo Morales, y al filántropo oaxaqueño Alfredo Harp Helú.
Para saber
De Ávila Blomberg abundó en que la Sociedad Filosófica Americana fue fundada en 1743 por Benjamin Franklin con el fin de promover el conocimiento útil para la sociedad. Como el polímata que era, Franklin fue también un inventor que se oponía a las patentes, por considerar que los beneficios del conocimiento debían ser de libre acceso. Además fue un abolicionista de la esclavitud.
Es por eso que el sello de la Sociedad representa a una persona indígena y a una europea acercándose a Minerva, diosa del conocimiento, bajo el lema de la APS: Nullo discrimine, "Sin discriminación". La Sociedad fue una de las primeras instituciones en el planeta que promovió la comprensión y la empatía hacia las culturas originarias. Sus archivos y su biblioteca son uno de los acervos más extensos dedicados a las lenguas del hemisferio occidental.
Oaxaca en la APS
La APS admite, por medio de una votación, a menos de cincuenta personas cada año. Los criterios de selección se centran en la creatividad y la originalidad del pensamiento, así como en el compromiso social de las candidaturas que abarcan muy diversos campos. La APS suma hoy día menos de mil miembros, entre los que figuran las siguientes personalidades mexicanas: el historiador oaxaqueño Carlos María de Bustamante y el estudioso del pasado indígena Antonio Peñafiel (siglo 19); el escritor Alfonso Reyes y el arqueólogo Alfonso Caso (siglo 20); en 2012 fueron seleccionados una arqueóloga, un politólogo y un economista. Con los ingresos que anunciamos aquí suman 10 mexicanos en la membresía de la APS.
Oaxaqueños que brillan
La incorporación de Grañén Porrúa y De Ávila Blomberg reconoce la trayectoria intelectual y activista de ambas personas, al tiempo en que resalta la relevancia de la gestión cultural en Oaxaca como una contribución a la sociedad global en tiempos de descomposición generalizada.
