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Lecturas para la vida: Cuentos del Doctor Lector / El mundo es de todos

Guchi el gusano
Foto(s): Cortesía
Redacción

Azucena Delgado Ochoa

Primera de tres partes

 

En un lugar no tan lejano, vivía un gusano optimista llamado Guchi. La vida le parecía simple, se desplazaba plácida y lentamente, no podía creer que otros gusanos se detuvieran, al grado de quedarse rendidos en el camino; siempre decía que lo importante no era la velocidad, sino la constancia. Se creía muy especial, pues su cuerpo, aunque de gusano, estaba más esbelto y tenía una textura más suave que el de los demás. Pensaba que esas características le daban fuerza; le permitían seguir avanzando por la vida con galanura y seguridad.

Un día, caminó tanto, que llegó a un lugar muy diferente al que habitaba, allí se encontró con una gran variedad de gusanos, unos más esbeltos y suaves que él, pero también otros más rudos y rasposos, éstos, decían a los suaves que no valían nada, pues aseguraban que el mundo pertenecía a los más fuertes. En ese momento Guchi se sintió inseguro, empezó a dudar entre seguir caminando o regresar a su lugar de origen, en el cual no corría peligro; donde todos lo conocían y aceptaban como era. 

Sin embargo, quiso demostrar que el mundo también es de los suaves, ¡que el mundo es de todos! Entonces, ignorando las ofensas de los habitantes del lugar continuó su camino. Esbelto, suave, determinado, perseverante pero ahora también observador, para continuar aprendiendo, con el fin de saber de quién era el mundo. 

En su deambular vio que no solo había gusanos, sino también animales de todos tamaños y colores que caminaban, corrían, peleaban y morían en combates. Vio también a personas, solitarias y en grupo; unas tristes, otras alegres; algunas que se ayudaban entre sí y otras que se ofendían. 

 

Continuará el próximo lunes

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