Pasar al contenido principal

Miscelanea / Águilas invasoras, huyen como gallinas

miscelanea-aguilas-invasoras-1
Foto(s): Cortesía
Redacción

Leonardo Pino

* El 6 de febrero de 1917, sale de nuestro país la expedición punitiva estadounidense, al mando del general John Joseph Pershing, que invadió nuestro país para tratar de capturar y fusilar al general Francisco Villa.

 

Pancho Villa invade Estados Unidos

En las primeras horas del 9 de marzo de 1916, la tropa guerrillera del general Francisco Villa estaba situada en la frontera norte, muy cerca de Nuevo México, EUA. Desde allí y al grito de ¡Viva Villa! y ¡Viva México!, la pequeña fuerza del Centauro del Norte, invadió la localidad de EUA. 

Por primera, y última, vez un ejército de este continente habría de invadir los Estados Unidos; antes, en 1812, lo habían hecho los británicos. Justo ese día, se cumplían setenta y siete años del fin de la primera intervención francesa, la de los pasteles, a nuestro país.  

Después de 6 horas de combate, los 589 soldados villistas, abandonaron Columbus.             

En respuesta al inesperado ataque villista, Estados Unidos ofreció una recompensa de cinco mil dólares por Francisco Villa, vivo o muerto, y envió una expedición punitiva, de cuatro mil ochocientos soldados, que en un momento alcanzaron a ser doce mil, entre ellos soldados afroamericanos (foto), todos al mando del general John J. Pershing, apodado Black Jack (Gato negro). 

Tenían orden de fusilar al Centauro del Norte

Con la autorización del gobierno carrancista, los invasores entraron por Palomas, Chihuahua, cantando “Oh, Susana”, seguros de alcanzar un rápido triunfo. Transcurridas algunas semanas, el New York Herald mintió en primera plana: ¡Villa ha muerto, Viva Pershing!

Por su parte, el general Villa declaró al New York World, que sacará a los gringos de México y que una vez que se hayan ido derrotados, hará una zanja entre los dos países “tan ancha y profunda que ningún americano podrá jamás venir a robar tierra mexicana, oro o petróleo”.

En la expedición punitiva, participaron, entre otros, su jefe, John J. Pershing, que sería jefe del ejército norteamericano en Francia durante la Primera Guerra Mundial) y Dwight D. Eisenhower, futuro presidente de Estados Unidos. Los gringos trajeron unidades de caballería, infantería y artillería, un escuadrón aéreo, morteros, cañones de distintos calibres, ametralladoras, cuerpos de ingenieros y ambulancias, para capturar al general Francisco Villa.

La invasión de Pershing fue rechazada por la mayoría del pueblo mexicano, que, en muchos lugares, los enfrentó con piedras y palos. Por ejemplo, el 12 de abril, la población de Parral, Chihuahua, incluidos mujeres y niños, atacó a la columna estadounidense y los obligó a retirarse con un saldo de 3 muertos y 16 heridos.

Once meses después de su osada pretensión, el 6 de febrero de 1917, los invasores huyeron de nuestro país. Villa, comentó burlón: “los que entraron como águilas se retiran como gallinas mojadas”. El mismo Pershing admitió que: “Habiendo sido precipitados a entrar a México con la intención de comer a los mexicanos crudos, hicimos marcha atrás y ahora nos escondemos como un cachorro abatido con la cola entre las piernas”. 

Un corrido popular recuerda la fallida invasión: “¿Qué pensarían los bolillos tan patones / que con cañones nos iban a asustar? / ¡Si ellos tienen aviones a montones / acá tenemos lo mero principal! 

El glorioso Escuadrón 201

Leonardo Pino

Al declararse la Segunda Guerra Mundial, México estableció su neutralidad ante el terrible conflicto. Sin embargo, el día 13 de mayo de 1942, un submarino alemán atacó y hundió al buque petrolero mexicano Potrero del Llano, donde murieron 13 miembros de su tripulación.

Solo siete días más tarde, fue destruido el buque petrolero Faja de Oro por un submarino nazi; esta vez, nueve marineros perdieron la vida a manos de los alemanes. Los ataques obligaron al gobierno de México a declarar la guerra al eje Alemania, Italia y Japón.

El presidente de la Nación, Manuel Ávila Camacho dotó de carácter Constitucional de Fuerza Armada a la aviación militar, el día10 de febrero de 1944.

Para apoyar a países aliados, México creó una unidad aérea de combate: la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana (FAEM), alias Escuadrón 201; su misión, fue liberar a Filipinas del asedio japonés. 

El 21 de julio de 1944, el escuadrón fue despedido por el pueblo y gobierno de México. Bajo su nombre de combate “Águilas Aztecas”, los mexicanos combatieron contra la legendaria fuerza aérea de Japón. El Escuadrón 201 voló 1.966 horas en misión de combate, sirviendo en observaciones, bombardeos y ametrallamientos de posiciones japonesas en Filipinas y Formosa y jugaron un papel muy importante en la liberación de la Isla de Luzón. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, las “Águilas Aztecas” habían puesto fuera de combate a 30.000 soldados japoneses, destruyendo infraestructura, armas y convoyes de abastecimiento y refuerzo. 

Los integrantes de la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana fueron ascendidos al grado inmediato superior y les fue otorgada la medalla Servicio en el Lejano Oriente, la Legión de Honor de México, la Medalla de la Liberación de la República Filipina con gafete de Recomendación Presidencial, así como las condecoraciones estadounidenses Eficiencia del Ejército, Eficiencia de la Fuerza Aérea, Campaña de Americana, Campaña Asia-Pacífico y Victoria de la Segunda Guerra Mundial. 

El 22 de noviembre de 2004 el Escuadrón 201 fue condecorado con la Legión de Honor de las Filipinas con el grado de legionario, por el gobierno de ese país amigo. 

Han 81 años de la formación de la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana (FAEM), el valeroso Escuadrón 201, que luchó por la libertad en tierras lejanas; sin embargo, sus acciones no se han difundido, sus héroes no figuran en los libros de historia escolares y la saga ha desaparecido de la memoria colectiva.

MEMENTO

Leonardo Pino

9 de febrero de 1913: Inicia la Decena Trágica. Se sublevan los generales Félix Díaz, Bernardo Reyes y Victoriano Huerta contra el gobierno de Francisco I. Madero. 

9 de febrero de 1929: Es fusilado en la penitenciaría de Lecumberri, León Toral, fanático católico que asesinó al general Álvaro Obregón, siendo este presidente electo. 

10 de febrero de 1821: En Acatempan (municipio actual de Teloloapan, estado de Guerrero), Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero ponen fin a las hostilidades entre insurgentes y realistas. 

10 de febrero de 2006: Muere en la Ciudad de México, el pintor y escultor jalisciense Juan Soriano; entre sus obras de gran formato sobresalen La Paloma, Luna y Sirena. 

11 de febrero de 1913:  Victoriano Huerta simula un ataque a la Ciudadela para aparentar ser fiel a Francisco I. Madero. 

12 de febrero de 1947: Se reconoce a nivel municipal el derecho de las mujeres a votar y ser votadas.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.