Como todos sabemos, Cristóbal Colón buscando tierras hindúes, arribó a nuestro continente, lo cual fue trascendental tanto para los europeos como para nuestros ancestros, ya que después de él llegaron más exploradores, con lo que dio inicio un largo proceso de transformación socioeconómica, política y cultural. En otras palabras, la colonización europea del continente americano.
Ante la incongruencia
Recuerdo que cuando leí en mi libro de tercero de primaria la lección, “El árbol de la noche triste”, no logré entender por más vueltas que le di, porque le llamaban “de la noche triste”, si el que había sido derrotado era “el malo”. También me preguntaba por qué lo apoyaba gente “nuestra”, pues en ese entonces yo escuchaba que los españoles eran muy malos y que habían venido a engañarnos, a robarnos, a causar destrozos, enfermedades y muerte. En realidad, me sentía dolida y pensaba que entre nosotros había traidores, también llegué a creer que Malitzín fue una traidora, es más no conocía el nombre de Malintzin, pues al referirse a ella, la llamaban simplemente Malinche.
El interés en despejar mis dudas y mi mal sabor de boca por esas incongruencias, y por otros datos inconclusos también leídos de los libros de texto, me llevó a buscar de manera autodidacta información en otras fuentes.
Malitzin, esclavitud e imagen de odio
Malintzin, de origen noble y de una historia trágica. Fue vendida como esclava en su infancia, y, tras la batalla de Centla, entregada como ofrenda por los caciques de Tabasco junto a otras 19 jóvenes al ejército de Hernán Cortés quien las repartió como botín entre sus capitanes. Malitzín pasó a ser una figura determinante para comunicarse y conciliar con los pueblos porque, además de su lengua materna (el náhuatl) aprendió maya cuando fue vendida como esclava; así como después aprendió el español siendo esclava de los españoles, sin embargo, ha sido odiada y tachada de traidora por el pueblo de México, una nación que en ese entonces aún no existía. Fue así como nació la palabra malinchismo usada por los mexicanos para referirse de manera despectiva a las personas que se consideran traidoras por tener gustos extranjeros.
Afortunadamente, quedaron huellas en la historia, donde podemos recoger las circunstancias que envolvieron a quien, para mí, es una gran mujer, que hoy pudiera ser un ejemplo de lucha y entereza, a pesar de haber vivido como esclava. La malinche es un símbolo complejo que puede ser analizado desde diferentes ángulos, como el deseo de pertenencia y la internalización de la opresión femenina llamada minusvalía. A la distancia Malintzin es un enigma, como lo es lo femenino en el siglo que transcurre. Hoy, por los tiempos que vivimos estamos obligadas y obligados a conocer los enigmas que plantea la
mujer y que Sigmund Freud se permitió escuchar en su clínica. Por esto último es que el psicoanálisis es conocido como la clínica de lo femenino.
Pide informes a los teléfonos 951 244 7006/951 285 3921 y ¡Hazte escuchar por un
psicoanalista del INEIP A.C.!
