Carina Pérez García
15 de septiembre de 2021// En estos días patrios, qué mejor que conocer la historia de México y hacerlo de la mano de una mujer historiadora, Isabel Revuelta Poo, quien narra en “Las hijas de la historia”, las vidas y las decisiones fundamentales para el país, a través de la vida de Malintzin, Tecuichpo, Sor Juana Inés de la Cruz, La Güera Rodríguez, Carmen Serdán, María Antonieta Rivas Mercado y Dolores del Río. ¿Qué tienen en común estas mujeres? El haber tomado decisiones trascendentales y protagonistas de la historia que se estaba escribiendo.
Tras los 500 años de la fundación de México y 200 años como nación, el ¡Viva México! sugiere la escritora y divulgadora de la historia, que sea un grito con más conocimiento. Y para ello, qué mejor que conocer estas historias a través de las páginas de esta investigación que le tomó dos años y medio. Con un estilo ameno y llamativas ilustraciones, “Las hijas de la historia” cuenta la historia de diez mujeres que atestiguaron los acontecimientos que le dieron forma a la nación mexicana; algunas más entendieron el momento, las circunstancias y la época que les tocó vivir.
Según Alejandro Rosas: “su obra es un acercamiento crítico, despojado de los mitos y las malinterpretaciones que han impedido conocer con claridad la historia de la mujer mexicana. Con una minuciosa investigación, Isabel conspira para entregar a los lectores una visión de la historia femenina que no es complaciente y sí muy reveladora”.
Las mujeres que construyeron a México
Develando los mitos sobre estas mujeres, pero manteniendo intacta la pasión con la que vivieron sus vidas, este libro es una puerta para conocer la historia de la mujer mexicana, que es también la Historia, con mayúscula, de nuestro país. En entrevista, la autora y además conductora del programa televisivo “El Refugio de los Conspiradores”, nos comparte el proceso de este libro, recién lanzado por Planeta.
-¿Qué motivación hay detrás de “Las hijas de la historia"?
-La historia me encanta y tengo la fortuna de dedicarme a su divulgación. Durante mi vida profesional he realizado investigación histórica y me parecía importante subrayar que hay periodos que no son muy ilustrados y no tienen mucha luz; ahora imagínate la historia de las mujeres. Si bien en el mundo hay muchas editoriales que han publicado catálogos sobre algunas mujeres, yo quise visibilizar a la mujer mexicana. En este libro aparecen 10, que me parece que hacen ese tejido de la historia durante el periodo que escogí, que va de 1502, cuando nació Malitzin, hasta Dolores del Río, que murió en 1983. Fue una curaduría absolutamente mía.
-¿Qué tienen en común estas 10 mujeres?
-Las mujeres mexicanas en todo momento han vivido las circunstancias y acontecimientos importantes. Las que están en este libro han transmitido la posibilidad de decidir y han hecho cosas en la historia tomando decisiones.
-¿A qué retos te enfrentaste al escribir el libro, tras la investigación?
-El mayor fue con mi curiosidad, porque tenía ganas de querer saber más de ellas. Me tomó hacer dos años y medio la investigación, por lo que puedo asegurar que cada una de ellas está muy bien investigada. Me fui a fuentes de su época, a historiografías de otras épocas, a narrativas sobre ellas... fue leer y leer. Incluso tuve oportunidad de visitar sus casas, ver el ambiente en el que se desarrollaron y vivieron esos acontecimientos trágicos. Después de sintetizar toda esa bibliografía -que el lector puede consultar atrás-, fue fácil narrarlas, era imprescindible narrarlas. Esto no es una novela y parecieran vidas de novela; la vida real supera a la ficción y nuestra historia es trepidante. La historia de estas mujeres es maravillosa.
Empoderamiento nato
-¿Qué descubriste como historiadora tras escribir estas historias?
-Como historiadora me encanta que se puedan leer estas historias cronológicamente, pero también individualmente, debido al poder que tenían ellas, que tenían un empoderamiento nato. Si bien adoptan creencias y viven tragedias, ellas toman decisiones, lo cual me parece maravilloso. Al leerlas cronológicamente nos damos una idea general, el pasar por estos siglos y su actuar, desde 1502 hasta 1983, pero también puedes leer cada capítulo individualmente. Cada historia te habla en ese periodo de cómo ellas reprodujeron o rompieron valores, de sus creencias, tradiciones e ideología, porque no nada más fueron receptoras, reprodujeron sus creencias y eso les dio fuerza.
-¿Qué fue lo más enriquecedor del proceso de escritura?
-Que las mujeres narran y están en la historia que conocemos. Es una historia que había sido masculina. Ahora, al narrar con sus vidas estos acontecimientos de los últimos cinco siglos nos hacen ver el presente, porque si tú no sientes la historia con esa continuidad, no puedes entender que hoy por hoy es posible. Como ir a una universidad para poder estudiar. En la época de Sor Juana Inés de la Cruz, ni por su intelecto pudo ir a estudiar, se tuvo que meter a un convento para poder hacerlo. O cómo la Güera Rodríguez se atreve a decirle al mismísimo virrey de Nueva España: “Mi esposo me golpea y no puedo vivir en esta vida de abuso”. No existía el divorcio, pero habló y tuvo el valor de decidir poner un límite. O te pones a pensar en una María Antonieta Riva Mercado, cuando escribió: “no pueden estar hombres y mujeres en un matrimonio sin amor”. En ese entonces, el divorcio era impensable. Aún hay cuentas pendientes, pero hemos avanzado, tenemos ya la posibilidad de divorciarnos o de tomar pastillas anticonceptivas, aún está el debate de poder decidir sobre nuestros cuerpos. Somos hijas de este momento histórico y tenemos nuestras propias batallas y nuestras propias luchas actuales.
Momentos muy oscuros
-¿Qué tienes en común con ellas?; justo el libro sale en medio de la pandemia.
-Estamos viviendo un momento que me hermana con ellas, porque yo también ya tengo una historia personal que contar: de tragedias, pérdidas, angustias, zozobra, incertidumbre, pero también de ganas de querer continuar, de tener una voz. Ahora yo puedo ser madre, ser esposa, ser escritora, entonces si en momentos convulsos de la historia, ellas tuvieron el valor de seguir…. ¡caray! Yo también. Porque hemos pasado momentos muy oscuros con la pandemia, había días de mucha depresión -lo digo así-, días muy negros y oscuros en los que se hace difícil seguir, pero el querer continuar con este libro fue a partir de la inspiración que me dieron. Me identifico con ellas.
-El diseño del libro es atractivo, así como las ilustraciones, cómo fue este proceso.
-Las ilustraciones son de Marisol Rivera Morales y Eduardo Ramón Trejo. Engloban el espíritu del libro, le dan rostro a los textos. Qué te puedo decir, el diseño me deja como autora muy contenta y orgullosa. Este libro es arte objeto. En estos días en los que valoramos el objeto más fantástico en nuestras vidas y sociedades desde hace milenios, el libro impreso es un regalo maravilloso de la editorial Planeta.
El regalo de la investigadora Isabel Revuelta Poo a las mujeres mexicanas es “Hijas de la historia”, libro en el que relata la vida de 10 mujeres fundamentales en la construcción de México, desde la época de la conquista hasta el siglo 20. El libro está disponible en formato físico, electrónico y audiolibro.
Conócela
Isabel Revuelta Poo (Ciudad de México, 1973) es internacionalista, maestra, investigadora e historiadora del arte especializada en historia de México. Ha sido catedrática en el Departamento de Arte de la Universidad Iberoamericana campus Ciudad de México y es fundadora del curso privado La Historia sin Mayúscula.
Como promotora cultural ha colaborado con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y el Auditorio Nacional, difundiendo el patrimonio, las artes y la historia de nuestro país.
Es autora de textos de investigación y divulgación histórica, como los ensayos “La iconografía de los timbres mexicanos” (2003), “La historia de la cerveza en México” (2009), “Centurias de Historia en los viñedos mexicanos” (2017), y coautora de los libros “México 200 años. La patria en construcción” (2010) y “Cara o cruz: Miguel Hidalgo” (2018). En 2019 prologó una nueva edición de “Cumbres borrascosas”, de Emily Brontë.
El Apunte
A algunas de ellas apenas se les recuerda. Otras son ampliamente conocidas y han sido, incluso, mitificadas o malinterpretadas en nuestro imaginario colectivo: Malintzin unió el viejo mundo con el nuevo a través de la palabra, Isabel Moctezuma presenció el nacimiento de la Nueva España y la China Poblana encarnó nuestra identidad mestiza.
A Sor Juana Inés de la Cruz la proclamaron santa, mientras que a la Güera Rodríguez la tacharon de adúltera y conspiradora y Carmen Serdán tuvo que hacerse pasar por hombre para levantar a su pueblo en armas.
Fanny Calderón de la Barca narró como nadie la idiosincrasia mexicana del siglo 19, Antonieta Rivas Mercado luchó con su pluma por un país más igualitario y Dolores del Río se convirtió en el símbolo de la modernidad para las mujeres de su tiempo.
Como protagonistas, testigos o relatoras de los eventos más emblemáticos de su época, todas ellas, a su manera, tejieron la historia de México, cuestionaron las costumbres de su tiempo, decidieron cambiar su destino y así, a veces sin darse cuenta, también el de nuestra patria.
