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Brigitte Vasallo habla de su libro “Lenguaje inclusivo y exclusión de clase”

Brigitte Vasallo estuvo en Oaxaca y habló sobre su nuevo libro publicado por el sello oaxaqueño.
Foto(s): Ana Lilia Pacheco
Carina Pérez García

Brigitte Vasallo (Barcelona, 1973) mantiene una actitud jovial, viste de jeans, camiseta tenis y tenis negros con franjas blancas; en la muñeca derecha, una pulsera de chaquira y en la izquierda un reloj. Detrás de su armazón de pasta negro, sus ojos revelan su gusto por hablar de su nuevo libro, publicado por el sello oaxaqueño Almadía. 

En el ensayo “Lenguaje inclusivo y exclusión de clase”, Brigitte Vasallo aborda críticamente el problema del lenguaje inclusivo, prescindiendo de los análisis centrados en la “incorrección de la lengua” y situando el debate en el campo de la práctica política y los condicionamientos que atraviesan a las subjetividades. 

Desde la visión androcéntrica que permea en nuestras sociedades, el género masculino es tomado como “universal” y todos los demás conceptos y categorías se definen a partir de su relación con él. En entrevista, la autora, conocida por su crítica de la islamofobia de género, la denuncia del purplewashing y el homonacionalismo, comparte reflexiones en torno a su ensayo.

-Cuéntame cómo ha sido para ti conocer la editorial oaxaqueña y qué representa para ti publicar este libro con la misma.

-Bueno, para empezar confío en el criterio de la editorial al pensar que este discurso que yo construí a partir de mi realidad local, les parezca que pueda aportar algo a un diálogo y a un debate que está sucediendo aquí. En ese sentido, a mí siempre me asusta un poco esa idea de que un discurso que se hace en Europa, venga hacia México. 

"Si la editorial cree que puede aportar algo, bien. Creo que incluso hacer de espejo, porque a veces la cuestión es también hacer el espejo y esto está pasando aquí, entonces nos ayuda a desnaturalizar cosas. 

"Así que estoy encantada con el prólogo de Yásnaya Aguilar. El diálogo con ella lleva años en marcha y me ha abierto muchas puertas a la hora de pensar mis realidades a través de su trabajo. Es un honor, un placer, una alegría, una alegría en lo personal, haber sido amadrinada por ella al llegar a México".

-¿Cómo defines el lenguaje inclusivo?

-Yo diría que el lenguaje inclusivo es una serie de esfuerzos que estamos haciendo y que está haciendo la gente para podernos hablar desde unos lugares que sean nuestros y no hablar tanto desde los lugares que nos ha entregado el poder para hablar, pero al mismo tiempo este libro tiene la otra capa de reflexionar si esos lugares que estamos buscando realmente funcionan por circuitos que no sean los circuitos del amo. 

"Y qué pasa con toda esa cantidad de palabras que estamos lanzando a un mercado lingüístico. Qué pasa para la gente que tiene menos palabras porque ha tenido menos acceso a una tecnificación y a todos estos mecanismos de la cultura institucional. 

"Yo vengo de una familia campesina, de una familia en la que nos dijeron siempre que éramos analfabetos… y yo entendí en el camino…  pues lo que hemos entendido muchas personas es que lo nuestro es una cultura oral, que es perfectamente válida. Es por eso que hago el esfuerzo".

-¿Con qué intención escribes este ensayo?

-Con este libro y con los siguientes libros hago todo el esfuerzo de decir estas formas emancipatorias. Las palabras nos están impidiendo la conversación, entonces se están alejando. Las palabras siguen siendo útiles para comunicarnos o cada vez nos comunican menos. Todas esas son las preguntas que yo voy poniendo a lo largo del libro; preguntas a las que no doy respuesta porque no creo que sea mi función dar las respuestas. 

 

-Entonces, en vez de dar respuestas ofreces preguntas.

-Sí, más bien a cómo hacer preguntas, porque además no se puede dar la respuesta desde una misma. La respuesta tiene que ser colectiva, tiene que ser situada, tiene que ser contextual.  A veces la respuesta es: sí, y al cabo un rato ya es: no. 

"La respuesta es mucho más flexible que todas esas preguntas que se abren e intento hacer todas estas preguntas precisamente a los mundos que deseo yo con el poder".

-Y el poder qué lugar tiene para ti.

-Creo que ya bastante nos obliga la vida dialogar con el poder, no te puedes liberar y luego cuando escribo… pienso que yo quiero escribir para nuestros movimientos emancipatorios, como poniendo las preguntas complejas para que nuestros esfuerzos emancipatorios sean todo lo complejo que necesitan ser.

-¿A qué tipo de discriminación se enfrentan las mujeres?

-De entrada ya con ser mujeres una y luego si prefieres otra cosa, algo diferente a lo que nos enseñan, pues es doble la discriminación. 

"A mí me gusta recordar que el poder es una cosa relacional, que somos muchas cosas a la vez. Yo igual que soy una mujer, soy una mujer blanca, igual que soy lesbiana, soy una Europea, de la parte pobre de Europa, pero eso no quita que sea del norte global. 

 

"Entonces he sentido la discriminación, pero también sentido todo el resto también, sentido lo que es pasar una frontera sin tener que preocuparte de nada y sabiendo que nadie te va a cuestionar. También sé que no todos esos accesos a todo vienen dados por el lugar en el que has nacido; entonces, todos estos movimientos nos llevan a preguntar por los movimientos".

-¿Desde dónde escribes?

-Fíjate que yo escribo mucho desde la rabia. Ese es mi motor, pero no es mi herramienta. Y todos esos años que son necesarios para indagar e investigar, pensar, o sea, se me tiene que meter algo fuertemente en la cabeza y para que se meta así, tiene que haber un dolor profundo y una rabia profunda, unas ganas de la voz política.

"Es esa voz que interviene en esta realidad, que me disgusta. Yo intento que la rabia no sea mi herramienta de escritura porque yo escribo para nosotras sin saber quién es ese nosotros, pero yo sé que yo escribo para hablar con mis iguales sin saber cuáles son, yo lo que quiero establecer es un diálogo. No hablo con el poder, si hablase con el poder escribiría desde el enfado.

"Y lo que yo quiero es hablar con ese nosotros y nosotras temporal. A veces sucede que cuando lees un libro es un momento de intimidad tan bonito… Y entonces nosotros no nos merecemos que yo escriba desde la raya, nos merecemos todo. 

"Lo que intento darme a mí y dar a la gente es pasión, comprensión y cariño, eso no quiere decir indulgencia, o sea, yo conmigo también soy dura cuando tengo que serlo, pero es una dureza desde la comprensión, entonces yo intento escribir desde ahí. Y desde luego sin dar las respuestas, tratando de no universalizar y sin decir nunca: esto es así". 

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