La Semana Santa fue una importante actividad católica en Oaxaca; Tlalixtac de Cabrera, Ánimas Trujano y San Juan Chapultepec aseguraron estar listos para escenificar la Pasión de Cristo.
En las tradiciones de Semana Santa se rememoró la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo, un periodo que invitó principalmente a las y los devotos de la religión católica a la reflexión sobre sus acciones; además, esta celebración cautivó a visitantes de otras partes del país y del mundo, por lo que fue común que la afluencia turística aumentara.
Para ese viernes se realizó el tradicional Viacrucis, uno de los momentos más cruciales de la Semana Santa, en San Juan Chapultepec, Ánimas Trujano y Tlalixtac de Cabrera.
Estas zonas aglomeraron a un importante número de personas, por lo que, para quienes participaron en dicha representación, sobre sus hombros recayó la responsabilidad de que todo saliera bien.
Tlalixtac de Cabrera
Como parte de una tradición profundamente arraigada en la fe y la cultura local, ese año la representación de Jesús durante el Viacrucis en Tlalixtac de Cabrera estuvo a cargo de Alberto García Zárate, un migrante que, tras enfrentar circunstancias personales difíciles, regresó a Oaxaca para acompañar a su madre durante una grave enfermedad.
La mujer padecía cáncer, una situación que marcó profundamente la vida de Alberto y que lo llevó a hacer una promesa de fe en uno de los momentos más complejos de su vida.
Según relató, Alberto pidió como manda que su madre lograra superar la enfermedad, comprometiéndose a representar a Jesús si su petición era concedida. Con el paso del tiempo, su madre logró recuperarse, lo que él consideró un verdadero milagro. En cumplimiento de su promesa, se preparó durante seis meses, realizando caminatas constantes e incluso recorriendo trayectos descalzo como parte de su disciplina física y espiritual.
El Viacrucis de este año contempló un recorrido aproximado de dos kilómetros, durante los cuales Alberto cargó una cruz de alrededor de 90 kilogramos, recreando uno de los momentos más significativos de la tradición cristiana. Entre las escenas más emotivas destacó el encuentro entre María y Jesús, considerado por los organizadores como uno de los pasajes más conmovedores para los asistentes.
San Juan Chapultepec
Por su parte, San Juan Chapultepec tuvo su Viacrucis a cargo del Grupo Ágape, el cual partió de la Capilla de Guadalupe Loma Larga, en la colonia Monte Albán; a las 11:30 horas se realizó la crucifixión y las Siete Palabras en la Plaza de la Santa Cruz, en Santa Anita Parte Alta.
Desde 1974, en San Juan Chapultepec se ha realizado la representación del Viacrucis; este año recorrió cinco kilómetros por las calles de la población y, durante el trayecto, en cada estación se reflexionó sobre los pasajes bíblicos.
Ánimas Trujano
Ánimas Trujano celebró 26 años de la representación de la Pasión de Cristo.
El encuentro con la Virgen María se realizó en la calle 5 de Febrero, esquina con Venustiano Carranza, y la crucifixión y muerte tuvieron lugar en el paraje La Ciénega.
