Bajo la bandera de “defensa del pueblo” grupos y organizaciones sociales han hecho de las marchas, bloqueos y tomas de dependencias un negocio para fabricar mártires y lograr beneficios económicos, señaló el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) Oaxaca, Raúl Ruiz Robles.
Estas prácticas -dijo- se volvieron sumamente nocivas para la economía del estado porque además de las pérdidas económicas inmediatas al sector empresarial, también alejan las inversiones, mientras que los grupos de manifestantes se allegan de recursos públicos a través del chantaje.
“Las pérdidas en educación y economía son incalculables. No sabemos a dónde vamos a parar. Estamos estirando demasiado la liga”, expuso el líder de la Coparmex Oaxaca.
Alertó que el hartazgo por la restricción del libre tránsito podría derivar en que, como ocurre en el caso de la inseguridad, la ciudadanía actúe por propia mano despejando los bloqueos.
“La gente está enloqueciendo, vimos a una persona que arrolló a otra en un bloqueo de mototaxis. La gente está violenta, cansada, desesperada porque hay que trasladarse a su trabajo, a los hospitales a las escuelas a ver a los hijos, mientras tanto la economía de Oaxaca está colapsada, paralizada. Estamos viviendo de milagro”, subrayó.
Colapso vial y productivo
Al iniciar esta semana cinco movilizaciones colapsaron la capital. Por un lado trabajadores de salud se movilizaron del Monumento a la Madre hacia el centro; integrantes de la central independiente de obreros, agrícolas y campesinos CIOAC de Huautla de Jiménez lo hicieron del crucero del IEEPO hacia el zócalo; asimismo se movilizaron adheridos al Movimiento Social e Indígena presidente Benito Juárez del Crucero del Aeropuerto hacia el zócalo; además de trabajadores del Hospital Civil Doctor Aurelio Valdivieso y la Corriente Sol Rojo del IEEPO al zócalo.
“Habría que sentarse a trabajar con esta gente para ver qué es lo que quieren pero la verdad es que hay una línea muy delgada entre la represión y la aplicación del estado de derecho y esa línea delgada el gobierno no está dispuesto a cruzar y tampoco como sociedad estamos dispuestos a que ocurra otro 2006 por eso las organizaciones abusan y muchas veces buscan provocar para que salgan más mártires”, señaló.
Ruiz Robles señaló que de ninguna manera se puede normalizar el estado de caos que se vive por movilizaciones o preferirla si se compara con otros estados que enfrentan altos índices delictivos.
