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Hace 7 años pasó el huracán y en esta población de Oaxaca se detuvo el tiempo: la ayuda no llega...Ni llegará

Foto(s): Cortesía
Redacción

El intenso golpeteo del agua sobre una de las paredes de su casa lo despertó. Era como la una de la mañana. Al bajar de la cama se percató que la casa está anegada; apuró a su esposa y a sus dos hijos para llevarlos al hogar de sus padres. La lluvia era intensa y no paró por varios días. Tras dejar a buen resguado a sus hijos y esposa, retornó al hogar para que, con la ayuda de familiares, intentara rescatar algunas de sus pocas propiedades.


La lucha fue titánica para salvar su casa; con piedras y lo que fuera intentó desviar el cauce del agua que escurría por el cerro directo hasta su hogar.



Es septiembre de 2010, el paso del huracán Karl devastó una parte de su vivienda que se sumó a los hogares de otras 114 familias de la agencia de Santa Catalina Yetzelalag, del municipio de Villa Alta. La lluvia no paró en cinco jornadas, día y noche en esta localidad enclavada en la selva de la Sierra Norte de Oaxaca que colinda con el estado de Veracruz.


De noche es que pasó eso, cuando golpeó el huracán. Yo me desperté, abajo de de mi cama ya estaba anegado de agua, hasta la mitad de la casa, pegaba el agua, era como la una de la mañana. De ahí saqué a mi familia.



Alfonso Vásquez Cruz ahora es el secretario del Comisariado de Bienes Comunales de Santa Catarina Yetzelalag. Durante los siguientes seis años, en la temporada de lluvias abandona continuamente su casa para refugiarse en las de sus padres. Lo hacer por seguridad ante la creciente del río y de los arroyos que cada cinco o 10 metros caen como cascadas de entre las montañas.


Su hogar, como otras decenas, está dentro de un área de alrededor de 600 metros en la parte baja de la localidad.



El despeñadero


Las lluvias y las corrientes de agua destruyeron al menos una veintena de viviendas. El resto, 115, están fracturadas. Por sus paredes y pisos serpentean aberturas que crecen y se profundizan con los años, el movimiento de la tierra las ha desplazado cinco metros abajo. Cerca de 480 familias aún viven en estas viviendas, como Alfonso Vásquez, pese al riesgo; algunos tratan de volver a unir sus paredes con cemento.


¿Da miedo?, sí, pero qué le vamos a hacer. No contamos con recursos para cambiar de lugar o comprar otro terreno para construir, eso es lo que nos falta, el dinero.



Por su paso, el huracán dejó muerte y devastación en ocho estados del país, Veracruz, Tabasco, Chiapas, Oaxaca, Puebla, Tlaxcala, Nuevo León y Tamaulipas; la cifra de muertos superó los 18 y cientos de personas fueron desplazadas.



Abandono oficial


En 2010, Antonio Mendoza Aguilar fue presidente del Comisariado de Bienes Comunales; fue entonces, dice, que decidieron solicitar la ayuda del gobierno del estado para ser reubicados; pero nunca imaginaron que para garantizarse la vida habría que pasar por una enorme burocracia e interminables trámites, que a la fecha no concluyen.


Para el gobierno de Oaxaca es fundamental que entreguen todos los documentos, antes de ofrecerles ayuda.


Ha sido un movimiento muy tardado, un proceso muy largo, fue en 2010 el año del deslave cuando fui comisariado; han sido muchos viajes a las dependencias de gobierno en Oaxaca. No es nada más de cambiar al pueblo, son necesarios muchos trámites.



Las autoridades agrarias, por seis años, han solicitado al gobierno del estado la reubicación de las 115 familias damnificadas a una zona en la parte alta de la comunidad, de las cuales, siete definitivamente debieron refugiarse en casas de familiares; mientras que el resto aún habita en las viviendas dañadas.


El aguacero se extendió por cinco días y cinco noches y ya de ahí crecieron los ríos, empezaron a abrir las casas al percatarse el peligro que corrían.




Las casas que se dañaron, explica, fueron las que se encuentran en una extensión de alrededor de 600 metros; pero las afectaciones se están extendiendo al centro de la población. Las calles cercanas al edificio de la agencia municipal empiezan a mostrar fracturas en el concreto, y en las construcciones aledañas, los pisos también se han roto.


Un grupo de geólogos y otros especialistas, detalla, llegaron a su comunidad a realizar estudios y fueron ellos quienes les dijeron que ya no podían vivir ahí. La explicación, es que debajo de sus casas hay mucha agua que, al subir de nivel, desgaja la tierra debajo de ellos.


Cuando hay mucha agua, la tierra se parte. Eso nos dijo el geólogo, él fue quien empezó a levantar los documentos.



Tramitología y omisión


El Gobierno de Oaxaca les ha negado la ayuda porque no completan los documentos y requisitos; entre ellos, su carpeta básica que se refiere a los títulos de propiedad de sus bienes comunales, pero que aún está en proceso, y pagar el cambio de uso de suelo.


Lo intentaron hacer por su cuenta. Sobre la parte alta del cerro y de la agencia los lugareños empezaron a abrir un camino y tratar de aplanar el terreno; pero se ganaron una multa de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).


En todo este tiempo, lo único que han hecho las autoridades estatales es abrir el camino para la zona a la que se pretenden reubicar.


Gabino Cué prometió, pero sólo mandó despensas… una vez


El presidente del comisariado de Bienes Comunales de Santa Catalina Yetzelalag, Leonelo Cruz Morales, también es uno de los damnificados del huracán Karl. Su casa está fracturada.


“No parecía que habría tanta agua en ese arroyito, pero de repente se abrió como eso de las siete de la mañana”, recuerda, “en las noches es cuando llovió un chingo”.


A pocos días de tomar el poder, diciembre de 2010, el ex gobernador de Oaxaca Gabino Cué Monteagudo, visitó el municipio de Villa Alta. La mayoría de los habitantes de Santa Catarina Yetzelalag viajaron hasta su cabecera municipal, a dos horas de distancia, para hablar con él y pedir ayuda.


Leonelo Cruz asegura que el ex mandatario estatal se comprometió a visitarlos en enero o febrero de 2011; pero incumplió y nunca lo hizo durante los seis años de su gobierno.


“Gabino dijo: en el primer mes que voy a estar en el puesto, en enero y febrero, voy a llegar a su comunidad, se lo prometo. Gabino nos mandó una vez despensas, pero nada más, nunca vino”.


Con el nuevo gobierno, dice, no están seguros qué va a suceder; sobre todo, porque no saben sí tiene conocimiento de su problema y sus demandas. A seis años, lo que tienen es sólo un camino que los lleva a dónde han decidido reubicarse; pero nada más.


 


Yetzelalag, la marginación


Santa Catarina Yetzelalag es una agencia del municipio San Ildefonso Villa Alta, que se encuentra en la Sierra Norte de Oaxaca.


Grado de marginación:Muy alto


391 habitantes


21.34% Población de 15 años o más analfabeta


61.20% Población de 15 años o más sin primaria completa


6.54% Viviendas particulares habitadas sin excusado


100% de Viviendas particulares habitadas sin agua entubada


1.29 ocupantes por cuarto en viviendas particulares habitadas


32% de viviendas particulares habitadas con piso de tierra


Fuente: INEGI Censo de Población y Vivienda 2010


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