TUXTEPEC, Oax.- La integrante del Observatorio Nacional Contra los Crímenes de Odio, Jazz Bustamante, señaló que la violencia que se vive en el país aumentó, desde feminicidios, secuestros y principalmente la violencia por crímenes de odio por identidad de género u orientación sexual en contra de la comunidad de lesbianas, gais, bisexuales, transgéneros, travestis, transexuales e intersexuales y más (LGBTTTI+).
El caso de la mujer trans en Oaxaca, explicó que se suman a más en el país, los más reciente en Guadalajara, San Luis Potosi, Veracruz, que no son casos aislados, son casos que se han elevado en los últimos años.
La activista defensora de los derechos de la comunidad LGBTTTI, refirió que un crimen de odio tiene que ver con la violencia y alevosía con que se cometen los casos y lo sucedido en Oaxaca con "Carly" tienen causales agravantes, por las cual consideran debe considerarse como crimen de odio.
Además del índice de violencia en contra de la comunidad, puntualizó que a través de un diagnóstico realizado en el observatorio detectaron que la mayoría de las víctimas conoce a sus agresores en una red social, es uno de los puntos a resaltar porque la mayoría tuvieron contacto dos veces con la víctima por lo menos.
Ante la situación en el 2014 lanzaron medidas preventivas para que la comunidad tenga conocimiento de cómo actuar y nuevamente se retomó, de tal manera que exhortan a la persona en caso de querer encontrarse con alguien de la red que elija un lugar público, no acudir a la cita si son más de dos personas, llevar batería en el celular, gas pimienta, llaves o navajas.
También piden dar conocimiento a familiares y amigos cercanos de la ubicación exacta, el observatorio recomienda que si es la primera ocasión que se encuentran, la persona no debe ingerir alcohol y aspectos que pueden ser importantes para prevenir alguna situación de riesgo.
Vulnerables, trabajadoras sexuales
Otra de las problemáticas detectadas se enfocan trans que son trabajadoras sexuales porque son presas fáciles, por el estigma social se cree no investigan el caso y la mayoría no son originarias del lugar donde laboran.
El 40 por ciento de las víctimas mujeres transgeneros, tansexuales o travesti terminan en la fosa común. La integrantes del observatorio, indicó existe una ola creciente de odio contra la comunidad, por lo que compete a la Fiscalía investigar y la ciudadanía tiene que organizarse para que sean tipificados los crímenes de odio por identidad u orientación.
