CIUDAD DE MÉXICO.- El mayor reto profesional al que se ha enfrentado Isaac Hernández no es en el ballet, sino en la actuación, ya que nunca se imaginó grabar escenas sexuales con hombres. Sin embargo, cuenta en entrevista el primer bailarín del English National Ballet, su compromiso con la miniserie Alguien Tiene Que Morir fue mayor, así como la amistad que mantiene con el productor de esta, el cineasta Manolo Caro.
"Nunca me hubiera imaginado (hacer ese tipo de escenas) y por eso digo que tuve el valor de aceptar el personaje, que, al final resultó ser maravilloso", destaca. Vía telefónica desde Londres, Hernández explica cómo vivió la experiencia.
"Yo pensaba que era como en el escenario de baile, cuando estamos ahí y nos toca interpretar una escena violenta o un poco más física, lo hacemos con toda la energía y en esto, no. Entendí que en las tomas todo se tiene que actuar basándose en las coreografías que entablan los expertos, hay que ensayarla varias veces para que salga perfecto".
Consciente de su escasa experiencia como actor, se ayudó de sus compañeros de escena. "Desde el inicio, cuando Manolo me enseñó el guión y me preguntó: 'Honestamente, ¿crees que lo puedas hacer o no?', yo sabía que lo podía hacer porque sentía empatía por Lázaro, el personaje.
"Además, tuve la suerte de desarrollar muy buena amistad con las personas con las que tuve estas escenas y, obviamente, es difícil, porque es algo completamente nuevo para mí", relata. En la miniserie de tres capítulos, que se transmitirá por Netflix en octubre, tentativamente, el tapatío dará vida a Lázaro, un bailarín de ballet que acompaña a un amigo a su natal España y a quien intentan emparejar con una mujer escogida por la familia.
La historia se desarrolla en los años 50, época del Franquismo en la que además de las represiones a las garantías individuales, la sociedad era mucho más conservadora. "Yo la considero una película, porque la producción fue de gran nivel. Tuve la oportunidad de bailar cosas del repertorio clásico y emblemáticas, por ejemplo, hice una variación de 'Don Quijote', hice un fragmento del 'El Joven y la Muerte', de Roland Petit. Me siento muy orgulloso de haber puesto algo de ballet clásico en una serie que va a una plataforma tan importante. Estoy agradecido con Manolo de haber tenido la visión de incluirme en este proyecto".
El ganador del Premio Benois de la Danse, en 2018, descarta sentir temor de que el público lo encasille dentro de la comunidad LGBT+.
"Yo no tengo ningún tipo de complejos ni ese tipo de cosas en mi cabeza, porque siento que el trabajo que hicimos tiene muy buen gusto. Es algo importante que se tiene que contar, las escenas tienen un porque, eran escenas fundamentales para contar la historia".
Carmen Maura, Cecilia Suárez, Alejandro Speitzer y Ester Expósito completan el elenco. Hernández está en espera del estreno del filme El Rey de Todo el Mundo, del legendario realizador español Carlos Saura, en donde dará vida a Diego, un bailarín con actitudes arrogantes.
Canceló las presentaciones de Giselle, previstas para el 7 y 8 de mayo en el Auditorio Nacional debido a la emergencia sanitaria.
"Fue muy divertido aprender de grandes actores y ver cÓmo la actuaciÓn es otro mundo completamente diferente", Isaac Hernández, bailarín.
