Con la finalidad de deshacerse de algunos nudos que arrastraba desde su juventud y que le impidieron desarrollarse en el deporte, Orquidea Viloleta Reyes Vicente prácticamente salió de la nada y con la fibra de sus piernas se convirtió en corto tiempo en una figura del ciclismo oaxaqueño.
Kiki, como cariñosamente le dice su mamá, desde que ella era pequeña, mostró desde niña sus aptitudes para la práctica de diferentes disciplinas, principalmente el basquetbol y el atletismo, pero por una lesión en la rodilla, un médico le recomendó ya no practicar más deporte. Por lo que desde los 15 años de edad, Orquídea Reyes dejó de lado esa actividad.
Mientras ella cursaba sus estudios de secundaria, en varias ocasiones Kiki fue convocada para representar a su escuela en competencias deportivas, pero su mamá, la profesora Graciela Vicente Noriega, prefirió que su hija se dedicara al cien por ciento a los estudios, y que dejara de lado el deporte para un mejor momento… y ese momento llegó 15 años después.
EL USO DE LA BICICLETA PARA SALIR DE LA DEPRESIÓN
En medio de una depresión, que vivió durante la pandemia sanitaria por la COVID-19, el pasado seis de agosto del 2020, Orquídea Violeta Reyes se compró su primera bicicleta. “El precio, superior a los 25 mil pesos, se me hizo exagerado, pero la verdad es que yo no conocía de bicicletas”; ahora sabe que hay algunos ciclistas oaxaqueños que utilizan vehículos con valor superior a los 100 mil pesos.
Kiki comenzó a rodar de manera recreativa y se sumó a un grupo de mujeres ciclistas, autodenominado Girls Power, en el que participan algunas pedalistas como Jazmín Díaz, Montserrat Zavala, Fátima Rodríguez, Elvia Julián y Shunaxhi Valdez.
“Desde mis primeras salidas en bicicleta, varios pensaron que era una disciplina que ya practicaba con anterioridad, pero la realidad es que tenía 15 años de no hacer deporte”, comentó Kiki.
EL DOCTOR MAYORAL LA MOTIVÓ A COMPETIR
Motivada por las palabras del médico César Antonio Mayoral García, quien es considerado un ícono del ciclismo oaxaqueño, quien un día le dijo: “ni tú sabes que tan fuerte eres”. Orquidea Violeta Reyes Vicente decidió subirse a la bicicleta con un nuevo objetivo: la competencia.
Enfundada en los colores del Barro Jaguar Team, Orquídea “Kiki” Reyes participó el pasado sábado 29 de abril en su primera carrera y ganó en la competencia de ciclismo de ruta que se disputó en el trayecto Monumento a Juárez-Tlacolula de Matamoros-Monumento a Juárez-La Cumbre de Santa Catarina Ixtepeji.
Sin ser un entrenador, César Mayoral García se ha convertido en su guía, quien un día después de su primera carrera ciclista y su primer triunfo, la invitó a participar en el maratón de ciclismo de montaña Yuku Ta`vi 2021, que se corrió en inmediaciones de Santiago Tenango, Etla, Oaxaca.
“Participé con una bicicleta prestada, a la que esa misma mañana le estaba arreglando el sillín para que quedara a mi altura”, mencionó Kiki Reyes.
La ciclista Orquidea Violeta también ganó la categoría femenil en la carrera de Yuku Ta`vi, aunque considera que la modalidad de ciclismo de montaña no es para ella, y que no la disfruta de la misma manera como en el ciclismo de ruta.
EN LA MIRA EL NACIONAL DE CICLISMO DE RUTA
Un mes después de su primera competencia, a los 30 años de edad, Kiki Reyes Vicente se convirtió en campeona estatal de ciclismo de ruta 2021, sacando una considerable ventaja sobre el resto de las competidoras oaxaqueñas, algunas de ellas con una experiencia más vasta.
Alentada por el mismo médico César Mayoral García, la corredora Orquídea Violeta Reyes Vicente participará en el Campeonato Nacional de Ciclismo de Ruta 2021, que se llevará a cabo el fin de semana próximo en Aguascalientes.
“Asistiré para conocer el nivel del ciclismo femenil que hay en México, porque estoy consciente de que no tengo posibilidades de conseguir un buen lugar ante mujeres que desde niñas practican este deporte y que cuentan con una gran experiencia nacional e internacional”, aseguró la oaxaqueña Orquidea Violeta Reyes Vicente.
Puntualizó que ahora que tiene la oportunidad de participar en una actividad deportiva que a ella la llena, “y que disfruto de esos triunfos con mi mamá, quien también se alegra cuando ve el nombre de Kiki”.


