Oaxaca tiene magia y encanta a los turistas con sus escenarios naturales.
Pedro Martínez, ex seleccionado nacional de ciclismo de ruta a finales de los años 80, encontró en el ciclismo de aventura la oportunidad de conocer su tierra, pero a la vez, mostrar su riqueza natural a los turistas que visitan la entidad oaxaqueña.
Sin embargo, en este momento, los paseos están detenidos a consecuencia de la pandemia por el COVID-19 (coronavirus) que ha detenido la industria.
“Es momento de estar en casa, de reencontrarnos y reinventarnos para salir con más fuerza”, considera Pedro, quien guió a un grupo de pedalistas franceses durante varios días por el sureste mexicano, a principios de este año.
Ahorita no tenemos actividad –añade— porque seguimos las indicaciones de las autoridades sanitarias, además de que en algunos poblados por los que pasan los tours, han prohibido la presencia de personas ajenas a la comunidad.
Pero Pedro Martínez y su grupo de guías trabajan en la implementación de medidas para garantizar que los aventureros cuenten con la seguridad en sus paseos.
“Cuando las autoridades indiquen, solo atenderemos grupos reducidos, quizá de hasta cinco personas, para que tengan la seguridad de que no hay problema”, añade, pero deja en claro que todo depende de las indicaciones de las dependencias de salud.
HACE 25 AÑOS NACEN LOS PASEOS
Una vez que Pedro Martínez se retira como ciclista profesional, regresa a Oaxaca e instala su taller de venta y reparación de bicicletas.
Cuando las bicicletas de montaña eran “austeras” y difícil de conseguir en Oaxaca, Pedro comienza a recorrer veredas y caminos por diferentes comunidades, sobre todo de la Sierra Norte y Sierra Sur.
Cierto día –platica— un extranjero llega a su negocio y le pide que lo ayude porque llevaría a unos amigos a dar un paseo en bicicleta, pero no tienen equipo de apoyo.
“Este amigo llegó por casualidad al taller, y después de algunas salidas en bici, me dice que le mostrara algunas veredas, y que me pagaban”, recuerda con nostalgia.
Pedro no imaginó que ahí comenzaba una nueva cultura de ciclismo de aventura, y que su negocio daría un giro de 180 grados.
Ahora, Pedro tiene más de 50 rutas para todo tipo de ciclistas, desde principiantes hasta los que buscan experiencias extremas.
“Tenemos rutas en todo el estado, porque hay quienes quieren ir a Puerto Escondido y a algunos les gusta pasar por San José del Pacífico o por Juquila, dependiendo de lo que el cliente pida y busque”, agrega.
Después de 25 años, Pedro Martínez se ha convertido en referente del ciclismo de aventura en el sureste mexicano, pues ciclistas de diferentes partes del mundo solicitan sus servicios.
Pero por el momento, las bicicletas reciben servicios y el equipo limpieza, para volver a rodar cuando el semáforo lo permita.
