Personajes que convivieron con Adolfo “Tribilín” Cabrera, quien fuera emblemático coach de los Guerreros de Oaxaca, lamentaron con profunda pena su fallecimiento y recordaron la afabilidad y cortesía que siempre distinguió al hombre del puro en la boca.
“Un momento muy especial que recuerdo es que en una ocasión, cuando aún no me firmaba Guerreros pero yp buscaba una oportunidad, me regaló un bat para que siguiera entrenando en mi natal San Sebastián Etla, algo que, sin duda, me motivó para seguir trabajando en busca de esa posibilidad”, recordó el ahora histórico segunda base de la novena bélica y retirado Jaime Brena.
“De igual manera, cuando se me rompían las licras y las iba yo a tirar, creo que él en su afán de ayudar me decía, no las tires, traelas para acá y me las cosía para que siguieran teniendo uso por más tiempo. Fue una persona que tuvo gran amistad con todos”, relató el oaxaqueño y cinco veces Guante de Oro de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB).
“El Tribilín” Cabrera falleció la mañana del viernes a los 97 años de edad en Guadalajara, Jalisco, ciudad que adoptó al originario de Cienfuegos, Cuba, donde nació un 24 de febrero de 1922.
Adolfo “Tribilín” Cabrera fue gerente de viajes de los Guerreros de Oaxaca, por lo que se encargaba de entregar viáticos y del hospedaje de los jugadores en sus giras, pero todos lo recuerdan con su inseparable puro en la boca y su amabilidad.
“Fue un privilegio haber convivido con una persona como el “Tribilín”, resumió el cátcher de la tropa zapoteca, Érick Rodríguez, en la víspera de su participación en el Juego de Estrellas 2019 en la Ciudad de México.
Germán Barrita, chofer del Guerrerobus, recuerda que fue precisamente Adolfo Cabrera quien lo recomendó para ser contratado oficialmente como chofer del transporte oficial de la novena bélica, hace 22 años.
“Fui con “El Tribilín” a recibir lo que sería el primer autobús guerrero, a Aguascalientes y tras viajar con él de regreso a Oaxaca me recomendó para quedarme en el equipo como chofer oficial”, relató el nativo de Ejutla de Crespo.
Mientras la mascota del equipo, Tato, recuerda también su buen sentido del humor y amabilidad que distinguía al cubano en el dugout bélico, en el terreno de juego, con todos los jugadores, con la afición y personal del estadio Eduardo Vasconcelos.
Descanse en paz Adolfo "Tribilín" Cabrera.
SU LLEGADA A MÉXICO
En 1949 llega a México para integrarse a los Charros y en ese mismo año ganó el campeonato de bateo con la novena jalisciense.
EN CHARROS
Fue pieza elemental en la conquista de los Charros de Jalisco en los años 1967 y 1971, como jugador y coach, respectivamente. Fueron más de 70 años como parte de la novena jalisciense, cubriendo diferentes facetas.
LA DISTINCIÓN
El 10 de noviembre del 2015 se develó un busto en su honor en el estadio de los Charros
COMO PELOTERO
Jugó cinco años en la LMB, entre 1949 y 1953 con los Charros de Jalisco y Sultanes de Monterrey.
HOMENAJE
En el año 2006, los Guerreros de Oaxaca retiraron su número en el estadio Eduardo Vasconcelos, el 47.
