El balón y el hombre han sido protagonista de muchas historias y anécdotas del llamado deporte de las multitudes, el futbol, que hoy en día cuenta con variados estilos como el futbol rápido, futbol siete, baby fut, etcétera.
Este deporte, el cual arrastra un aproximado de 290 millones de practicantes en el mundo, y siendo la disciplina que más personas mueve en el globo terráqueo, uno de ellos es un personaje nacido en la heroica ciudad de Tlaxiaco, Oaxaca allá por el año de 1933, su nombre es Benjamín Miguel Bolaños Montes, de quien hoy nos tocó contar parte de su vida dentro del deporte.
Para muchos, el deporte se ha convertido en una adicción difícil de eludir, dentro de ellos está ubicado don Benja, como mejor se le conoce en el medio futbolístico; hombre que durante muchos años se le ha identificado con el equipo Universidad, en el cual, sino jugó por mucho tiempo, sí fue parte de la directiva que hasta el día de hoy está conformada para solventar los gastos que el club genera al participar en las ligas de veteranos de esta ciudad.
Bolaños Montes, quien no olvida sus orígenes, revela que de niño le gustaba mucho el deporte, practicando tres disciplinas, siendo ellas el basquetbol, voleibol y el futbol, pero que al final se inclinó más por el futbol, tan fue así, que en la primaria fue parte de la selección.
Para continuar sus estudios superiores, se trasladó a la ciudad de México allá por 1952, inscribiéndose en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde comenzó a estudiar la carrera de medicina, la cual truncó dos años después, lo que le hizo retornar a su ciudad natal, sólo que a su regreso se quedó a vivir en la Verde Antequera donde ya radicaba su familia.
FUTBOLISTA PROFESIONAL TRUNCADO
En el tiempo que vivió en la capital de la República Mexicana, le tocó por suerte, el que, allá por 1952 fuera llamado a integrar el selectivo de los Pumas de la UNAM, que estaba buscando su ingreso al futbol profesional mexicano.
Siendo él uno de los elegidos que comenzó a entrenarse con Rodolfo Muños "Butch" de origen costarricense, mismo que jugaba para el equipo España en la Liga Profesional del Futbol Mexicano.
Recuerda que en ese tiempo, hicieron el llamado a estudiantes de distintas escuelas y facultades de la institución, mismos a los que trabajaron con la intención de inscribir al equipo en la liga profesional.
"Los trabajos eran fuertes e intensos, señala. "Las características que él (el entrenador) deseaba en todo jugador, es que fuera fuerte, agresivo, valiente, ágil, astuto, rápido e inteligente, pues buscaba hacer de los Pumas, un equipo que saliera siempre airoso en sus confrontaciones con rivales mayores y ahí estaba yo.
"Justo cuando el equipo es aceptado en la Segunda División del futbol profesional mexicano, tras gestiones realizadas por el rector Nabor Carrillo y el ingeniero Guillermo Aguilar Álvarez, trunco mi carrera profesional por cuestiones personales". expresa mientras baja la mirada, y toma un recorte de periódico.
Al continuar con su relato, indicó que ello fue muy triste, pues su sueño era formar parte del club; pero también sabía que muchas de las veces, las cosas no se dan por muchas situaciones como la que le sucedió, o simplemente, no le tocaba estar ahí.
DE REGRESO A CASA
Tras su carrera académica trunca, y también sin esperanzas de enrolarse en el futbol profesional, retorna a Oaxaca a finales de los 70's, para integrarse al equipo Santo Domingo, que era muy sonado en ese entonces, siendo el "coco" del equipo Universidad, liderado por el Licenciado Manuel Vallejo.
Antes, decide ir con el equipo Prepa donde llega aprobarse a recomendación de su hermano Enrique, llevándose tal decepción los preparatorianos de él, cuando le vieron jugar, y sin titubeos y de frente a él le dijeron a su hermano: ¿Éste es el jugador que dices que jugaba mucho futbol?. Se había presentado a la prueba totalmente fuera de ritmo y sin condición física, pues había dejado de jugar por un buen tiempo.
"Me sentí tan mal conmigo y con mi hermano quien me había recomendado, lo que me obligó al otro día, comenzar con mi preparación física. Después de un año de entrenamiento, me integro al cuadro de Santo Domingo.
"Ese cuadro lo llevaba el señor Jaime Hernández, quien por cierto también era de Tlaxiaco, expresa, comenzó conformar el equipo con jugadores de la talla de Román Ruiz Silva, el doctor Héctor Ramírez Puga, al 'Pollo', a Pizarro, a mi hermano Enrique, siendo así como se fue conformando el equipo, mismo que llegó a ser protagonista en la Liga", exclama con un rictus de satisfacción marcada en el rostro.
Poco tiempo después, señala, le llaman para integrar el equipo Universidad, escuadra que hasta el día de hoy trae tatuado en el corazón, al hacer fuerte relación de amistad con Vallejo y el Lic. Vera Gallegos, el contador Esvi Carrasquedo, el doctor Heliodoro Díaz, entre otros.
LESIÓN QUE MARGINA DEL FUTBOL
La primera lesión que sufrió, fue a finales de los ochentas, misma que le deja fuera del futbol activo al tronarse los meniscos de la rodilla izquierda, expresando con mucho pesar, que en ese entonces en Oaxaca, la carrera de ortopedia estaba en pañales, por lo que el traumatólogo del Seguro Social, el doctor Rendón Sodi, que fue el que le atendió, le enyesó la pierna completa, cargando el yeso mes y medio.
A partir de ahí, su vida como futbolista nunca fue lo mismo, al perder el 50 por ciento de su capacidad futbolística, regresando a jugar un amistoso tres meses después para enfrentar, con el equipo Santo Domingo, al equipo Banco Nacional de México, siendo requerido por el licenciado Román Silva para reforzarle; ahí se vuelve a lesionar.
Ya casado y con cuatro hijos, decide retornar a México, donde se emplea en el Seguro Social, llegando al cargo de jefe de adquisiciones de medicamentos, donde duró hasta 1985, pues tuvo que volver a su natal Oaxaca al quedarse sin vivienda tras el terremoto de septiembre, y además, perdiendo a uno de sus cuatro hijos.
LA LESIÓN EN SU CADERA
Tras 10 días de haber retornado a la ciudad, el contador Esvi Carrasquedo, me mandó llamar para integrar el cuerpo administrativo del equipo Universidad de la categoría Veteranos, por lo que su labor fue el escouteo de jugadores.
El cuadro universitario fue bien conformado, por lo que era el equipo a vencer en la Liga que dirigía el profesor Julio Ortiz Díaz; dentro de sus filas estaban jugadores de la talla de Gustavo López Collins, Felipe "Chipotes" Trujillo, Cesáreo Victorino Ramírez, "El Bambú" Cruz, entre otros.
En una ocasión, y en un día como cualquiera, señala, les toca visitar al equipo de Nazareno, Etla, y le toca ir, ante la ausencia de Esvi Carrasquedo, como director técnico, siendo ello una gran responsabilidad, pues el equipo estaba peleando el primer lugar.
Su desgracia sobreviene al empezar el segundo tiempo, como a los 10 minutos de juego, puntaliza y al a vez Agrega: "Universidad logra anotar el gol que le ponía al frente, un jugador corpulento al que le llamaban 'El Cabezón', estaba jugando de manera muy agresiva, golpeando a tres de mis elementos, ello, creo que me exsaltó, y reclamé al árbitro diciéndole que a lo mejor ese jugador andaba drogado, sin pensarlo, el jugador eteco se dirigió hacia mí persona y me asestó una patada en la cadera.
"Al término del juego, los jugadores le tuvieron que llevar al Seguro Social. Ya no pudo caminar. La lesión, según el diagnóstico del trauma del nosocomio, había sido de consideración, tan fue así, que me trasladaron al hospital de Taumatología del Seguro Social de Puebla donde me realizaron un implante en la parte dañada", sintetiza Bolaños Montes.
Después de ello, su vida nunca más fue la misma, le cambió radicalmente, al comenzar a caminar con el apoyo de una andadera. Tras fuertes terapias, logró caminar con el apoyo de un bastón, mismo que dice: "me acompaña hasta el día de hoy y dejaré hasta que muera".
Hoy en día, a don Benja le cuesta salir de su hogar, la edad ha sido otro de sus obstáculos, ya que han comenzado a atacarle otras enfermedades propias de la edad y que lo mantiene la mayor parte de su tiempo dentro de su hogar donde está al cuidado de uno de sus hijos y esposa.
