El guante para la práctica de la modalidad de hule de la pelota mixteca es una pieza artesanal que a lo largo de la historia ha tenido el nombre de Oaxaca como sello de fabricación.
Dicho implemento forma parte de lo que fue la evolución de este ancestral deporte y tiene un peso generalmente aproximadamente cinco kilogramos.
Leobardo Pacheco, quien fuera conocido en el ambiente de la pelota mixteca como “Vale” o el “Güero Guantero” y quien falleció hace par de años, fue durante un largo tiempo el único fabricante de este implemento a nivel mundial.
Pero él era la tercera generación de la familia creadora de dicho artículo, ya que, de acuerdo a la historia de la pelota mixteca, fue su abuelo, Daniel Pacheco, quien creó el guante que actualmente se utiliza para la modalidad De hule.
De esta forma, el guante tiene sus orígenes en 1911, cuando Daniel Pacheco, de entonces oficio carnicero, sufrió una cortada en la mano y al tener compromiso (partido), no sólo utilizó el tradicional pañuelo que se acostumbraba ocupar.
Y del asiento de su caballo cortó un trozo de cuero del tamaño de la palma de su mano y con gran ingenio le adaptó algunas tiras para sujetarlo, y a partir de ahí surgió la idea de utilizar una protección para jugar.
Se tuvieron que realizar algunas modificaciones y comenzaron los pedidos a Daniel Pacheco por parte de jugadores de la especialidad.
Las principales innovaciones del guante fueron en los años 1915, 1930, 1945 y 1950; conforme evolucionó este implemento, fue necesaria también la de la pelota, que comenzó con un peso aproximado de 150 gramos y actualmente es de 900, es decir de casi un kilo.
LA ELABORACIÓN
Para su elaboración, en sus materiales base está el cuero de res y la base es tan sólida como el hueso, de tal manera que un cuchillo común no podría perforarlo de ninguna forma. Para el cocido se utiliza hilo de cáñamo.
Mientras que cuero de res curtido pero blando, sirve para la zona en la que se sostiene el guante, el cual se sujeta a la altura de la muñeca.
Por cierto, el secado de su primera etapa requiere de una semana, aunque en tiempo de lluvias se prolonga porque debe estar protegido del agua. En sus acabados se aplican materiales como clavos de diferentes tamaños, así como pintura, y para personalizarlo se trazan diferentes y coloridas figuras, de acuerdo a solicitud y gusto de cada jugador.
Ante la solidez de su elaboración, un guante puede tener una “vida” de alrededor de 20 o hasta 30 años; y la medida es de acuerdo a la mano de cada pelotero.
En la actualidad, Agustín Pacheco Morgan, papá del “Güero Guantero”, es quien está realizando reparaciones de guantes pero está por definirse quién podrá continuar con su fabricación.
